Real Sociedad “B” 0-3 Barakaldo. Goles para cambiar la dinámica


Un intenso Barakaldo vence a una Real “B” que nunca se sintió cómoda

Los jugadores del Barakaldo celebran el primer gol de Eneko Rubio

El Barakaldo ha conseguido romper la dinámica negativa con la que había iniciado la temporada gracias a una victoria en Zubieta por cero goles a tres ante una Real Sociedad “B” que había arrancado bien la campaña pero que hoy no se sintió a gusto en el terreno de juego. 

Llegaba a Zubieta el cuadro de Iñaki Zurimendi tras un arranque de temporada en el que sólo había conseguido la victoria ante el Teruel en Lasesarre. Tres puntos de quince posibles y una dinámica un tanto negativa a romper. Frente a ellos, una Real Sociedad “B” que había hecho bien los deberes, con un buen arranque y que destacaba por un juego fluido, rápido y vertical.

Los fabriles salieron convencidos del trabajo a realizar: liquidar la creatividad de sus rivales y ganarles en intensidad. Dicho y hecho. El Barakaldo apretó desde el principio y jugó siempre en campo rival, con una Real B encerrada que no conseguía salir. Los gualdinegros tapaban la salida por dentro del Sanse, con el fin de que el balón no llegase a sus jugadores creativos y haciendo que la defensa tuviera que enviar balones largos a Kodro para salir. En un intento de salida con el balón jugado desde atrás el Barakaldo, listo, robaba el balón y Eneko Rubio -hombre del partido- anotaba el primer tanto del partido.

Los visitantes continuaron con la misma idea y esquema. Poco después esa intensidad iba a generar un nuevo robo en una situación similar a la del primer tanto visitante de la que ahora se aprovechaba Orbegozo para anotar el segundo tanto. El Barakaldo, como hizo tras el primer gol, continuó con la idea de dar intensidad al partido, intensidad que sólo se frenaba por las continuas y excesivas faltas que el colegiado señalaba pese a no existir juego brusco. Llegaba el descanso con el resultado cómodo para el Barakaldo de 0-2 y con el Sanse sin haber visitado la puerta de Aitor Fernández. Sangali, Ozkoidi o Herviás, jugadores peligrosos y determinantes en partidos anteriores, aparecieron en esta primera mitad.

Tras la reanudación, el Barakaldo trató de seguir manteniendo la intensidad, pero el desgaste físico y el orden y mayor incidencia del juego por fuera por parte de la Real B forzaron al técnico visitante a cambiar de jugadores y sistema. Pese a la intención de dominio del Sanse, el Barakaldod continuaba siendo más peligroso, sobre todo en jugadas a balón parado. En una de ellas, el árbitro anulaba un gol a los de la margen izquierda por entender que había existido falta al portero que había posibilitado que Camino rematase y Royo no hubiese podido reaccionar.

La Real B entonces intentó llevar el peligro y el juego más arriba, con más corazón que cabeza y con muchas imprecisiones y un Barakaldo que salía a la contra. Barcina trataba de darle un nuevo aire al partido, buscando continuamente a un Kodro que la tuvo en un remate a la media vuelta que se fue por poco. En tiempo similar, Aitor Fernández conseguía despejar un balón que se colaba de no ser por su demostración de buenos reflejos.

El Barakaldo, cómodo pese al dominio rival, utilizaba las contras como arma ante un rival con un solo central y en una de ellas remataba el partido en una bonita jugada por banda derecha que generaba el 3-0, obra de nuevo de Eneko Rubio aprovechando el servicio de Mentxaka. Antes, Medina la tuvo en una nueva contra plantándose delante de Royo pero sin acierto en la definición final.

El partido moría con el tercer gol, el Barakaldo se llevaba tres importantes puntos y el aficionado txuri-urdin una amarga sensación al contemplar que su equipo no pudo con el rival en ninguna faceta del juego.

Por: Asier Sánchez ( @asier_sanchez )