250.000 euros que ahogan al Zamora CF


El presidente de la Diputación, Fernando Martínez Maíllo, firma el aval del Zamora CF.

No es una cantidad extremadamente grande viendo lo que otros equipos acumulan, sin embargo, Zamora es un equipo pequeño en una ciudad pequeña dónde no existe un empresariado fuerte que pudiera reflotar el equipo. Un cuarto de millón es el causante de que, en pleno mes de octubre, los rojiblancos no tengan liquidez y empiecen a deber dinero a proveedores, jugadores y trabajadores.

Todo comenzó hace tres temporadas cuando José María Casas abandonó la presidencia tras doce años y varios más en la Junta Directiva. Un vacío de poder que intentaron llenar dos candidaturas a la casa rojiblanca. Venció Manuel Tejedor que, desde un inicio, no consiguió encontrar apoyos para su mandato. Su error más grave fue romper con Caja Rural, entidad patrocinadora del equipo desde los años 90. Esa decisión, unida a la mala marcha de un equipo ideado por Íñigo Liceranzu que se había ido de presupuesto, desembocaron en una rápida dimisión para intentar recuperar el rumbo perdido.

Durante los años de gestión de José María Casas, con sus errores y sus aciertos y en años de bonanza económica, el Zamora CF fue siempre ejemplo de gestión económica. Gestión impoluta que se iba a ver empañada por una mala decisión del presidente entrante.

La dimisión de Manuel Tejedor provocó la entrada de una Junta Gestora con varios de los directivos que componían la Directiva de Tejedor, y aunque ellos consiguieron apagar mínimamente el fuego, el Zamora se dirigía de forma irremediable hacia la desaparición. Simón García Taboada junto a un grupo de empresarios apreció en la última asamblea que el Zamora podía realizar antes de tener que despedirse de la competición.

La nueva Junta Gestora trabajó para recuperar el terreno económico y consiguió la llegada al club rojiblanco de MMT además de la vuelta de Caja Rural. Pese a los esfuerzos que realizaron con la ayuda de las instituciones y de la afición, la deuda del Zamora quedaba cuantificada en 150.000 euros.

A final de año Simón García Taboada no continuó. Sus esfuerzos para que el Zamora CF no desapareciera tuvieron fruto y dejaron al equipo vivo aunque en una situación precaria. Otro grupo de empresarios encabezado por Maxi Martín tomó el relevo y se hizo cargo del Zamora, en esta ocasión como Junta Directiva electa.

Debido a la delicada situación económica Roberto Aguirre tuvo que confeccionar una plantilla en la que los canteranos tuvieran especial protagonismo. Nueve zamoranos formaron parte de la plantilla y otros siete tuvieron su oportunidad en algún partido. La Junta Directiva planteó un presupuesto austero pero aún así la deuda pasó de 150.000 euros a 250.000 euros pese a algunas medidas como una derrama voluntaria de los socios. Muchos de estos gastos fueron inversiones de futuro, como la mejora de todo el sistema publicitario que, han aumentado la deuda, pero deberían servir para mejorar los ingresos en las próximas temporadas.

Agustín se intenta ir de un jugador de la SD Eibar.

La nueva campaña que se ha iniciado este año traía como regalo el aval que la RFEF impuso esta temporada. Un aval que obligó a muchos equipos a bajar un escalón a Tercera para poder sanearse. El Zamora CF decidió seguir en Segunda B y, desde aquí, comenzar de nuevo. La Diputación de Zamora ayudó con el pago del aval y el dinero que los socios ingresaron sirvió para pagar enteramente la deuda. El saldo del Zamora a 30 se septiembre quedó a 0, pero también quedó su liquidez.

El club de la orilla del Duero ha comenzado a tener problemas económicos desde el 1 de octubre ya que no puede hacer frente a los pagos que tiene. Si no encontrara ningún ingreso de aquí a final de temporada, la deuda no sólo se mantendría, sino que podría aumentar y así certificar la desaparición del club. Maxi Martín está buscando durante estas semanas, de forma desesperada, el apoyo necesario para poder sobrevivir durante la temporada y rebajar en la medida de lo posible la deuda. Para ello ha ido a buscar a los tres pilares sobre los que se sostiene el club: socios, empresas e instituciones.

Apoyo de los socios

Los socios del Zamora CF han ido disminuyendo de forma drástica en los últimos años hasta situarse en los 1500 en la actualidad. La disminución de la masa social del club ha desembocado, de igual modo, en un descenso de los ingresos económicos derivados de este aspecto.  En las últimas tres temporadas son muchos los apoyos que se les han pedido a los socios que aún se mantienen fieles, aunque cada año el descenso de su número se ha hecho evidente. Hace tres temporadas una gran cesta de salvación con más de 50 lotes de premios consiguió reducir de forma considerable la deuda. Sin embargo, un grave error a la hora de hacer el sorteo incluyendo números no vendidos, hizo que al año siguiente se volviera a realizar otro sorteo. Este segundo no atrajo ya tanto a los socios que, después de sentirse estafados la temporada anterior, no se volcaron para reducir la deuda. Aun así, esta segunda cesta ayudó a seguir paliando la situación económica.

Socios en una asamblea del Zamora CF.

A final de la temporada pasada, la directiva aprobó subir los abonos tras años congelados, un esfuerzo económico que se sumó al de una derrama voluntaria para tener liquidez en junio. Estas dos medidas han sido las últimas que se le han pedido a los socios antes de facilitar unos números de cuenta en los que los aficionados pueden depositar dinero para ayudar al club.

El esfuerzo de la Junta Directiva ahora, una vez que se ha visto que no se puede estirar más a los socios de siempre, es aumentar el número de socios actuales. El presidente del Zamora CF, Maxi Martín, sitúa en 500 socios más la cifra con la que los problemas de los rojiblancos desaparecerían.

Apoyo de las empresas

El apoyo de las empresas al Zamora CF ha ido disminuyendo al mismo ritmo que la economía entraba en la gran crisis que arrastra y al mismo tiempo que se reducían los socios. Muchas empresas continúan a lado de la entidad, aunque han reducido el dinero que aportaban, otras, sin embargo, se han marchado a otros clubes de la provincia o directamente han dejado el patrocinio deportivo. La Junta Directiva del Zamora encuentra en este pilar el lugar de dónde podrán sacar financiación.  La intención de los directivos rojiblancos es la de poder encontrar empresas que aporten su granito de arena y se sumen al proyecto rojiblanco. Empresas que colaboren con una pequeña cantidad económica que sirvan para tener mayor apoyo y respaldo del tejido empresarial. Para ello, hace un mes Maxi Martín firmó un acuerdo con la CEOE – CEPIME para que sirviera de enlace en esta iniciativa. Además, en las últimas semanas las instituciones se han comprometido a apoyar en la búsqueda de empresas.

Apoyo de las instituciones

Tras un encontronazo entre el club y el Ayuntamiento, las dos partes se reunieron y el Consistorio servirá como enlace para intentar conseguir empresas que colaboren. Al margen del apoyo en la búsqueda de financiación, Rosa Valdeón, alcaldesa de Zamora, liberará la subvención del año pasado para que el Zamora pueda tener liquidez. Las instituciones locales, siguen apoyando el deporte y, aunque han reducido sus aportaciones, siguen haciendo un gran esfuerzo por ayudar.

Quien ha desaparecido es la Junta de Castilla y León que era otra fuente de ingresos para todos los clubes de Segunda B de la comunidad y que han visto como tenían que vivir sin su aportación.

Conversión en SAD

Todos estos problemas económicos acaban desembarcando en el debate que desde inicios de semana se mueve por Zamora: la conversión del club en SAD. El presidente Maxi Martín y su Junta Directiva han planteado la posibilidad en los últimos días y el debate ha salido a la calle. Un debate manido durante años que a lo largo de estas temporadas se ha ganado sus detractores y sus defensores y que divide a la masa social zamorana.  En los próximos días se podría convocar una Junta Extraordinaria en la que los socios deberán elegir el futuro de la entidad como club de fútbol o como sociedad anónima deportiva.


  • jose lp

    zamora en si esta caduca y tiene lo que se merece por sus ciudadanos impasibles,nada exigentes,y poco espiritu empresarial…………zahora cf tendría que haber sido ya hace tiempo sad no le interesa a los caciques de siempre…………….yo desde hace 18 años como socio me niego a seguir siendolo viendo como me toman el pelo viendo como no hay ganas de hacer las cosas bien