Zamora CF 1 – 1 Marino de Luanco. Rafa Ponzo salva un punto para los astures

El Zamora CF que se quedó con 10 en la primera parte se encontró varias veces con Rafa Ponzo que pudo salvar, al menos, un punto para los suyos.


Jorge Hernández se desmarca. Foto: La Opinión de Zamora.

El Marino de Luanco salió al Ruta de la Plata sin complejos, demostrando que su puesto en la tabla lo es por méritos propios y mandando en el partido. Los luanquinos se mostraron como un equipo sólido con un gran ritmo y que intentaba crear peligro por banda. Los extremos fueron un quebradero de cabeza para los locales, en especial para Dani Mateos que vio muy pronto la tarjeta amarilla por cortar con la mano, aunque de forma involuntaria, un contragolpe.

El Zamora intentó contrarestar el poderío astur con llegadas de Sergio García y Rubiato que incomodaran el juego desplegado por los de Quirós y así empezar a mandar. Le costaba hilbanar juego, sin embargo, por la falta de Nacho Matador en el centro del campo que era cubierta por el juvenil Cristian.

El colegiado empezó, a partir del minuto 20, su particular show de tarjetas. Cuatro vieron los luanquinos en la primera mitad y dos los zamoranos en un partido sin demasiadas patadas.

Cuando más se equilibraba el juego, un córner llegó a la cabeza de Reguero que totalmente libre de marca remató a placer a las mallas de Sergio Sánchez.

El Zamora acusó el golpe y quedó a merced del Marino durante los siguientes minutos de partido hasta que una internada en el área de los locales, acabó en penalty por mano. Borja Rubiato fue el encargado de lanzarlo y Rafa Ponzo consiguió despejar a córner. Este golpe hundió aún más anímicamente a los rojiblancos que antes del descanso iban a ver como Dani Mateos, en la segunda falta que cometía se iba a la calle. Hubo tiempo todavía para que los visitantes pidieran dos penaltis, uno de ellos muy claro, y que el trencilla no señaló.

En la segunda mitad los hombres de Roberto Aguirre tenían que poner tod ala carne en el asador y desde el inicio salieron a intentar empatar el partido. La defensa de 3 provocaba internadas continuas de los mediapuntas del Marino que hacían mucho daño a Cristian que se situó en esa posición tras la expulsión de Dani Mateos. El propio Cristian se lesionaba pocos minutos más tarde y Aguirre hacía un doble cambio ofensivo, buscando el empate.

Manejó muy bien los primeros minutos el Marino de Luanco, cediendo campo y buscando encontrar huecos en la defensa de tres. Sin embargo, las tornas se cambiarían cuando Diego, también por tocar con la mano un balón sin peligro, vio la segunda amarilla y dejaba a su equipo con 10 jugadores también.

La expulsión y el peso de los minutos hizo mella en el marino de Luanco que empezó a bajar fisicamente y a darle más metros al Zamora CF que fijó su defensa en el centro del campo y empezó a tocar. Fue entonces cuando volvió a aparecer la figura de Rafa Ponzo para sacarle a Javi Rodríguez y a Borja Rubiato dos grandes balones que hubieran supuesto el empate.

Sin embargo, tanto va el cántaro a la fuente, que se tenía que romper en algún momento. Un balón peleado por Sergio García acabó en el segundo penalti a favor de los rojiblancos. Esta vez el encargado de lanzarlo sería Javi Rodríguez y, aunque rafa Ponzo adivinó el lugar del lanzamiento y llegó a tocar el balón, el gol subiría al electrónico.

Con el empate se espoleó el Ruta de la Plata y el marino de Luanco quería hacer bueno el punto conseguido. A los rojiblancos también les empezó a faltar la gasolina y Edu Payá, mediocentro reconvertido a central por las bajas que arrtran los zamoranos, zanjó el peligro que intentaban crear los luanquinos. Borja Rubiato, reñido con el gol, estrelló un balón en el palo en la que fue la última ocasión de un partido en el que el árbitro quiso ser protagonista.