Ipurúa quiere ser un infierno


Partido entre Eibar y Athletic. Foto: Jordi Alemany

Gran oportunidad que tienen los locales de presentar su ya consolidada candidatura al ascenso en este derbi vasco, que hacia años que no se disputaba como partido oficial. El Eibar de hecho, pretende dar la campanada no solo con el férreo juego que lleva mostrando toda la temporada, sino que ahora hace un llamamiento a la afición para que Ipurúa sea una verdadera olla a presión ante el calibre del rival.

Entre las filas locales, ilusión y esperanza son las palabras mas sonadas, y es que el Eibar confía en sus posibilidades ante un equipo de primer nivel como lo es el Athletic. Tras varios años militando en Segunda B, los guipuzcoanos esperan que este año sea su año, y es que estamos viendo a un Eibar que verdaderamente puede militar en 2ª, su juego ha cambiado y renovado completamente.

Por su parte, el Athletic busca que este partido se convierta en el punto de inflexión de la temporada tan irregular que llevan. Los de Bielsa no están encarrilando los partidos como lo hacían el año pasado, y esto repercute en el estado moral de la plantilla y jugadores. La sensación de incertidumbre sobre lo que pasa en el Athletic es cada vez más amplia, cuando los leones no son capaces de reaccionar en el campo

Un azotado subcampeón

Los leones llegan “heridos” a tierras Guipuzcoanas, no solo deportivamente hablando, sino fuera de el. A las dos derrotas en las finales del año pasado se le suma la sonada marcha de Bielsa, el caso Llorente, los despistes defensivos o la irregularidad de algunos jugadores. Mientras que el año pasado ya ocupaba plaza europea, este año intenta distanciarse de los puestos de abajo.

 El Eibar, un equipo nuevo

El Eibar, siempre ha sido un candidato al ascenso a la liga de plata, pero nunca lo ha hecho como hasta ahora. A las órdenes de Manix Mandiola, se convirtió un equipo que jugaba a trompicones, muchas veces abusando del balón parado o jugadas de estrategia. Con Gaizka Garitano al mando, podemos ver un equipo de futbol que mima el balón. Con Yuri y Bóveda como laterales y con un centrocampista como Errasti, predomina el balón por la banda, contando con todo un “killer” como lo es Arru.