Real Avilés 1 –0 CD Marino. Un gol olímpico sentencia al Marino

Juan Díaz dejó los 3 puntos en la Villa del Adelantado con un gol de saque de esquina


Juan Díaz, autor del gol, golpea el balón durante un entrenamiento. Foto: El Comercio

Siete minutos tardó el Avilés en demostrar que la derrota sufrida contra el Tenerife una jornada atrás era solamente un bache en la autopista construida por Chiqui de Paz hacia el Play Off, y quien sabe si hacia algo más. Fue en ese minuto cuando Juan Díaz colocó el balón en el córner situado a la izquierda de la meta defendida por Matías, golpeó cerrado con su zurda de oro y el balón se colocó por el segundo palo de la meta canaria, Matías intentó sacar el balón con la mano pero su esfuerzo fue inútil. Quinto gol en lo que va de liga con el anotado hoy por el capitán avilesino.

Antes del gol primero y único gol del encuentro, el Avilés no había ofrecido duda alguna en cuanto a su intención de derrotar al Marino. Apunto estuvo de lograr el primer tanto a los 5’ pero Muni llegó a tiempo de desviar a córner el disparo de Geni.

El tanto de Juan no cambió la inercia de un Avilés que dominaba el partido frente a un Marino al que la línea defensiva formada por 5 defensas restaba potencial en ataque. E el 11’ Miguel le robó el balón al central Acai, cuando éste intentaba salir con el balón jugado desde atrás, pero su vaselina fue despejada por un rápido Matías. A punto estuvo el espigado delantero de sentenciar el encuentro. A partir de esta ocasión, el Avilés dejó de llegar con tanta claridad a la meta canaria, solamente un disparo alto de Miguel inquietó mínimamente a Matías. Aunque las ocasiones del encuentro pasaron a ser casi inexistentes el Avilés siguió dominando el balón y el encuentro ante un Marino que se limitaba a salir a la contra usando la velocidad de Marchena.

Al descanso, Willy Barroso decidió mover ficha y sustituyendo a Muni por Jorge Reberón, central por centrocampista, y eliminar así la línea de 5 defensas con los que había comenzado el encuentro.

Poco tardó en llegar la polémica al Suárez Puerta en la segunda mitad. En el 52’, El árbitro decidió expulsar al local Miguel López Cedrón por una supuesta agresión al disputar un balón aéreo con Nathael. La roja, injusta a todas luces, fue muy protestada por la afición local.

Minutos después, en el 63, la polémica visitó de nuevo el campo avilesino cuando Matías despejó con las manos y fuera del área un balón largo que buscaba la cabeza de Geni. El árbitro no apreció las manos del meta canario y el encuentro continuó como si tal cosa no hubiese ocurrido.

Poco a poco el Marino se hizo con la posesión del balón ante un Avilés que parecía cómodo defendiendo los estériles ataques de un Marino escaso de ideas y, sobretodo, de calidad. El primer tiro del cuadro canario llegó en el minuto 65 cuando, tras una buena jugada, Marchena ganó la espalda a al defensa y se plantó ante Rebollo, que despejó a córner el disparo al primer palo del activo punta canario.

En los minutos finales, el Avilés volvió a controlar el partido y, ya en el descuento, Geni perdonó el 2-0 al rematar por encima del larguero un pase de la muerte del canterano Ito, que había hecho una buena jugada. Segundos después, Aitor pudo sentenciar pero su disparo, con la diestra, se fue alto. Los tres puntos se quedaron en la Villa del Adelantado y el cuadro local ya espera un pinchazo del Tenerife que le permita volver a pensar en el primer puesto.

FICHA TÉCNICA

Real Avilés: Rebollo; Salva, Jorge, Boris, Álex Cruz; Borja Prieto, Juan Díaz; Abraham (Aitor Tornavaca 55’), Geni, Naya (Ito 78’); Miguel

CD Marino: Matías; Pablo (Balduino 57’), Nathael, Muni (Jorge Reberón 45’), Acai, Aarón Darias; Aaró, Rayco, Sandro; Noah (Adán 74’), Marchena

Goles: 1-0 Juan Díaz anota de córner olímpico

Cuerpo arbitral: El madrileño Sergio Pérez Muley mostró amarillas a los locales Juan Díaz y Salva, así como, a Muni y Pablo en el cuadro canario. Miguel López Cedrón vio la roja en el conjunto avilesino.

Incidencias: Buen ambiente en el Román Suárez Puerta. Césped en buenas condiciones.