Zamora CF 2 – 2 Real Oviedo. Cervero y Rubiato ponen los goles

Otro empate para los rojiblancos que suman el noveno consecutivo – a uno del record mundial – que empezó ganando, vio como el Real oviedo remontaba y volvió a empatar. Los carbayones, que salieron con defensa de 5, regalaron la primera mitad y acabaron, igual que los locales, desconcertados por el arbitraje.


Dani Barrio frena una de las tentativas del Zamora CF. Foto: La Opinión de Zamora.

Otro empate para los rojiblancos que suman el noveno consecutivo – a uno del record mundial – que empezó ganando, vio como el Real oviedo remontaba y volvió a empatar. Los carbayones, que salieron con defensa de 5, regalaron la primera mitad y acabaron, igual que los locales, desconcertados por el arbitraje.

Fue un gran partido, de los que se viven desde primeras horas del día, de los que hacen afición. Dos equipos que tenían mucho que ganar, que necesitaban la victoria y que salieron a por ella. Sorprendió Sarriguarte poniendo defensa de cinco, buscando que las transiciones ofensivas del Zamora no le hicieran daño. Le costó 5 minutos comprenderlo al Zamora que varió su estilo de juego para hacer daño.

La primera ocasión fue visitante. Falta lateral, en las que sufre este año el Zamora CF, y el despeje de la zaga casi se cuela para adentro. Tocó en el palo, superó a Sergio Sánchez y se paseó por la línea. El primer susto para los locales. Pocos minutos mas tarde una internada de Javi Casares volvía a generar peligro. Su centro, que no era capaz de despejar Edu Payá, quedaba muerto en el área y a punto estaba de llegar Cerrajería para rematarlo. Hasta ahí la producción ofensiva de los de Sarriugarte. El esquema de cinco defensas dejaba excesivamente solos en la producción a Cerrajería y Aitor Sanz. Señé intentaba aproximarse a ellos, crear superioridades en centro del campo y dejar la responsabilidad de romper líneas en Casares y Cervero.

Los rojiblancos, en cuanto consiguieron adaptarse al esquema inesperado de Sarriugarte, empezaron a tocar. Los dos mediocentros del Real Oviedo tenían que cubrir demasiado terreno de juego y quedaban expuestos en muchas ocasiones. Sergio García, principal precoupación ovetense, dejó la mediapunta para instalarse en banda y desde allí llegar sorprendiendo. Javi Rodríguez se metía entre líneas y desde allí quería ser el director de orquesta, pero no consiguió encontrar huecos.

Paradójicamente, el cambio de esquema del Real Oviedo no le sirvió para frenar a quien tenía pensado frenar.  Sergio García, llegando en velocidad, se inventó un pase imposible para que, en velocidad, ganara la espalda de la defensa Borja Rubiato y batiera a Dani Barrio en su segundo disparo.

El gol hizo daño a un Real Oviedo que desde el minuto 1 echaba de menos a los jugadores que no pudieron viajar. La primera parte, sin generar mas ocasiones, si que le dio el dominio a los zamoranos que buscaron el segundo.

En el tiempo de asueto Sarriugarte cambió la defensa de cinco y fue a por el partido. Los primeros cinco minutos no cambiaron el guión, con un Zamora CF que estuvo a punto de hacer el segundo. Tras esos cinco minutos llegó el arreón ovetense. Una falta en la frontal de Javi Casares la repelía in extremis Sergio Sánchez. En la misma jugada, tras conseguir despejar los locales, un centro de Xavi Moré llegó a la cabeza de Cervero que remató de forma inapelable a gol. El delantero ponía las tablas en el marcador.

El gol espoleó a la afición ovetense desplazada – mas de 500 personas – y al equipo de Sarriugarte y siguieron apretando. A los cinco minutos una internada de Casares en la que no parecía haber nada punible, acabó con penalti a favor del Real Oviedo. Cervero, de nuevo, no fallaba y ponía a su equipo por delante.

Pudo aumentar su cuenta el Real Oviedo ante un Zamora que estaba tocado. Fueron grandes minutos de los visitantes, ahora con un 4-2-3-1 mucho más ambicioso, en los que hacían daño a los rojiblancos. Roberto Aguirre movió ficha para volver a retomar el control del partido dando entrada a Nacho Matador en el campo. El mediocentro asturiano le otrogó la calma necesaria a los rojiblancos para volver a hacer daño en el partido.

Si antes había sido Cervero el que había hecho doblete para los oveteneses, ahora sería Rubiato el que haría lo mismo para los locales. Otra vez Sergio García se sacaba un pase a la espalda visitante que aprovechaba Rubiato para batir de nuevo a Dani Barrio, en esta ocasión, al primer intento.

El Zamora se creyó que podía vencer y Rubiato volvió a tener el gol en sus botas pero esta vez se le fue por encima. También pudo Sergio García redondear su partido con un gol, pero el disparo se le fue desviado. Al final, reparto de puntos y desquiciamiento general con el arbitraje que, en un aprtido sin grandes patadas, enseñó cinco amarillas a los locales y amenazó con expulsar a un integrante del banquillo carabayón.