Zamora vive con angustia la llegada de la asamblea


Estadio Ruta de la Plata. Foto: Contrameta.

Cuanto más se acerca el jueves, día de la asamblea, más crece el nerviosismo en la ciudad del Duero. Las últimas declaraciones del portavoz del club, Isaac Macías, a 48 horas de la asamblea, no han hecho más que aumentar el debate. Las horas previas se han vuelto angustiosas para la directiva, que busca que encontrar la salvación mañana; para la plantilla, que vive la situación con incertidumbre, y para la afición que se teme lo peor.La historia extradeportiva del Zamora CF comenzó en las pasadas elecciones. El fin del mandato de José María Casas se resolvió con unas elecciones en las que la participación fue elevada. El núnero de socios que fue a votar sorprendió incluso a los más optimistas y, al final y al cabo, quien ganó, fue el Zamora CF. El club estaba vivo, la gente apoyaba al equipo, la gente quería participar.

Las figuras que se presentaban eran antagónicas. Por un lado un grupo de empresarios que, o no supieron convencer a la gente con sus propuestas, o se ganaron demasiadas enemistades que no les votaron. Por toro lado un grupo de personas poco conocidas en la provincia, gente con mucha mas ilusión que ideas, como finalmente se demsotró. Pero gente que, en el periodo electoral consiguió movilizar a los aficionados zamoranos.

La gestión de Tejedor fue corta en el tiempo, pero larga en cuanto a daños. Todavía hoy el Zamora CF arrastra la deuda que comenzó a iniciarse en el año 2010. Tras estos dos años y medio de penurias, la deuda llegó a alcanzar un tope de 250.000 euros que, a dia de hoy, ahogan a los rojiblancos. La directiva ha conseguido librar el mes de octubre pero, a día de hoy, no hay dinero para noviembre ni ninguno de los meses que restan.

La situación, cuando comenzó la temporada no parecía tan complicada. Sin embargo, las continuas asambleas para salvar el futuro del club en estos últimos tres años han hecho que la masa social se aleje del club. De los 4000 socios que hace una década llegó a tener el Zamora CF, ahora no quedan ni la mitad. De las 300 – 400 personas que abarrotaron alguna de las asambleas, quedan menos de un centenar. La separación club – sociedad se ha hecho palpable y en los dos meses que se lleva de competición, lo que era una abultada deuda se ha convertido en una deuda insalvable.

Durante estos dos meses ha sobrevolado la idea de la SAD. Una idea que ya sonó en determinadas ocasiones cuando el Zamora acariciaba la Segunda División. En aquella ocasión, aunque el debate nunca fue puesto sobre la mesa, si que fue un tema recurrente en las tertulias futbolísticas y con una opinión, en la mayoría de los casos, contraria. Ahora la situación es distinta. La SAD se valora como la única opción de salvar el club. Posiblemente no sea la única y tan sólo haría falta remodelar algunas de las cosas del actual modelo para que el club volvíera a ser viable, pero parece ser que será la que se plantee mañana.

La SAD, en estos años ha cambiado la opinión de los zamoranos. De una negación rotunda a cambiar el modelo a, al menos, abrir totalmente el debate. Mañana, todo el que quiera tendrá voz y voto en la asamblea y decidirá si el Zamora seguirá siendo club de fútbol o sociedad anónima deportiva. Pero hay más que eso. Como dije, hace unos meses, ese parecía el debate sobre la mesa, únciamente un cambio de modelo. No era tema baladí, pero no era más que el envoltorio de como debiera regirse el club.

Pero el tiempo ha avanzado. Estos dos meses no han servido para crear grandes ingresos (únicamente un nuevo sponsor y una gran afluencia de aficionados del Real Oviedo han llenado algo las arcas) y los mensajes pesimistas han sido cada vez más contundentes. Ya no vale únicamente con un cambio de modelo, hay que sobrevivir hasta llegar a él.

El último mensaje de la directiva ha sido en los micrófonos de Radio Zamora. En él se ha llegado a postular la dimisión de la Junta Directiva. El barco vuelve a tamblaearse en las aguas, cada vez más profundas. La asamblea del jueves puede ser, quizá, la última de la entidad zamorana. Parece difícil dejar caer un club “sólamente” por 250.000 euros. Parece complicado que en toda la provincia de Zamora no se pueda conseguir reunir ese dinero y volver a ser un club modelo, como lo fue durante muchos años. Parece complicado, pero cada día es más real. Zamora afronta las últimas horas previas a la asamblea con angustia, temiendo lo peor. Zamora se juega todo su futuro mañana en una asamblea crucial.