Sestao 2-1 Real Unión. Todo para el final

Sestao y Real Unión protagonizaron un choque de imprecisiones y fallos que se decantaba del lado verdinegro en los minutos finales. 


El Sestao remontó el partido en un choque de fallos.

Los no pasarán a la historia. Sí quedarán en el recuerdo del millar pasado de personas ayer presentes en Las Llanas los últimos minutos de partido, donde ocurrió de todo. Se adelantaban los visitantes con uno menos. El Sestao entonces tiró de gesta como lo hizo contra el Barakaldo y le dio la vuelta al partido.

Partido de pelea, de lucha y de barro el disputado ayer en Las Llanas. El césped del campo verdinegro empeoró con el paso de los minutos, dificultando el juego por el suelo y haciendo que la contienda se conviertiera en un cuerpo a cuerpo en la que el juego aéreo iba a ser determinante.

 Mal leyó el partido el cuadro de Idiakez, empeñado en jugar desde atrás y con criterio el balón, pese a que el césped lo imposibilitara. Con ello, sus imprecisiones que trataba de aprovechar un River mejor plantado, también impreciso, pero protegido atrás. La primera parte dejaría al Real Unión sin disparar ni una sola vez a puerta y con un River que, sin hacer un juego vistoso, iba a llevar más peligro a la meta de Otermin.  La más clara, para un notable Igor Cuesta que remataba solo a la salida de un córner. Su cabezazo picado terminaba muriendo en el larguero y el rechace, fácil en teoría, fuera. Morían los primeros 45 minutos sin mucho más que destacar, con el público de Las Llanas no muy contento por el espectaculo ofrecido ni por unos ni por otros en una tarde lluviosa.

Trece minutos de intensidad

A la salida de vestuarios, el partido iba a continuar con el juego desarrollado en la primera parte. Intensidad y muchas imprecisiones en un choque que, por minutos, comenzaba a volverse algo más brusco que en el primer ejercicio. Ocho amarillas y un expulsado son los datos que nos dejó el partido. Y es esa la expulsión de Moscardó la que cambió el partido. En una acción difícil de comprender, en lo que parecía una falta a favor de los fronterizos, el jugador visitante era expulsado. Mateo Montañés entendía que Moscardó había simulado la falta y decidía que se fuera a las duchas antes de tiempo.

El Sestao abrió huecos, buscando aprovechar la superioridad numérica, tratando de plantarse delante de Xixa Otermin con frecuencia. Una mano a mano de Silas bien sacado por el meta fronterizo y un disparo de Hernáez que se iba por poco fueron las ocasiones de las que el Sestao gozó nada más producirse la expulsión. Pero fue el Real Unión el que aprovechó la situación. A la salida de una falta,  el recién ingresado Juan Domínguez colaba el balón superando la barrera gracias a un nada afortunado Montero.

El Sestao necesitaba encerrar atrás al Real Unión para sacar algo del encuentro y Ribera, preparador local, movía el banquillo y a los hombres que ya tenía sobre el cada vez menos verde césped de Las Llanas. Juego más vertical, buscando las alas y haciendo que muchos hombres pisaran área de un Real Unión en inferioridad. Nada más salir Orbegozo iba a aprovechar una sucesión de errores defensivos de los visitantes para empatar el partido.

Poco después, Silas aprovechaba un balón botado por Hernáez para lograr la remontada. Mucho sufrió el Real Unión a balón parado y el Sestao supo leer su debilidad. Los balones al segundo palo fueron un gran quebradero de cabeza siempre para los de Idiakez.

Final del partido con un Real Unión que trató en los instantes finales de llevar peligro pero sin acierto a la meta defendida por Montero. Puntos de oro para el Sestao que da un salto para salir de abajo, donde se mete un Real Unión que no termina de encontrar el rumbo fuera de casa.

 


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