Roberto Aguirre y la cantera


Miguel Santos y Cristian, dos de los canteranos con los que cuenta Roberto Aguirre. Foto: La Opinion de Zamora.

La buena salud de la cantera rojiblanca es un hecho palpable semana tras semana cuando varios de los jugadores que han pasado por los equipos de la base son titulares día a día. Sin ir más lejos, en el partido disputado entre el Zamora y la UD Sanse, cinco jugadores que se formaron en la cantera zamorana jugaron de inicio y otros tres entraron en la segunda mitad.

Para que una cantera como la del equipo rojiblanco triunfe hacen falta muchos años de trabajo de una base consolidada pero también un entrenador en el primer equipo que confíe en las jóvenes promesas que llegan desde abajo. Roberto Aguirre no ha tenido problema en dar oportunidades a los jóvenes que llamaban a su puerta y ya desde que llegó a la entidad que por entonces presidía Simón García Taboada, contó con varias de las jóvenes promesas que habían destacado.

El primero que contó con minutos fue Carlos Ramos que debutó en Zubieta y a punto estuvo de hacer un gol antológico desde el centro del campo. A su debut se unió el de Garretas, que lo había hecho varias jornadas antes con Íñigo Liceranzu, y al de Jorge y Dani Hernández que habían jugado su primer partido con la primera plantilla de la mano de Beto Bianchi la temporada anterior.

Tras Carlos Ramos le llegó el turno a Miguel y Rubén Luceño que jugaron en Vitoria en la última jornada del campeonato cuando el equipo ya estaba salvado.

Las estrecheces económicas rojiblancas “obligaron” a confeccionar una plantilla donde el peso de la cantera fuera mucho mayor que hasta entonces. A los ya habituales Miguel, Rubén Luceño, Dani Hernández y Jorge Hernández y los jugadores ya asentados en la primera plantilla durante años: Hugo Aguado, Manu Arias y Agustín, había que unir a jugadores que empezaron a ganar peso en esa temporada 2011 – 2012. Jesús Garretas, que ya había disputado tres partidos la temporada anterior, se convirtió en un fijo en los onces de Roberto Aguirre. Dani Mateos, que en principio pasó a engrosar las filas del Zamora B, llegó al primer equipo en diciembre y no soltó el puesto de lateral derecho hasta que acabó la campaña e incluso, en esa última jornada marcó el gol decisivo para la salvación.

Otro de los que volvió a su tierra para triunfar fue Miguel Santos que ya había debutado algunos años antes. Con Santos fueron 10 los jugadores habituales de la primera plantilla durante la pasada temporada a las órdenes de Aguirre. Sin embargo, además de los habituales, los partidos de Copa Federación y las bajas ligueras en el último tramo le dieron la oportunidad a Sergio, Cristian, Cala o Pablo para tener sus primeros minutos con el primer equipo.

Esta temporada volvieron a casa Sergio García y Javi Rodríguez, que, pese a estar asentados en la categoría, también han hecho su debut con el primer equipo este año. El último en llegar, Jarabo, se une a la gran lista de canteranos que han saltado al primer equipo en los últimos años.