Racing “B” 1-1 Barakaldo. Guarnizo es diferente

El filial racinguista y el Barakaldo se reparten los puntos de esta jornada en un intenso choque en Guarnizo


Empate en Guarnizo que sabe diferente. Foto: Barakaldo C.F.

Un flojo Racing de Santander “B”, como viene mostrándose en lo que va de campaña, consiguió pescar un punto en su casa. Siempre aliados de las singulares características de un Guarnizo pequeño, muy blando, en el que la disputa y el juego de intensidad ganan sobre el bonito y lo inusual de la hora a la que se inició el choque, cerca de las tres de la tarde, los de casa rescataron un importante punto ante un Barakaldo que fue mejor pero al que le sigue faltando el gol para matar los partidos.

Las ocasiones fueron para el cuadro dirigido por Iñaki Zurimendi, así como el juego y el dominio durante casi todo el partido y sólo se rompió esta dinámica con la protestada expulsión por doble amonestación del central gualdinegro Mikel Méndez. Los de Barakaldo, de hecho, pegaron primero. Una inexplicable cesión cometida por el portero Pablo cometía. Unai Medina, de fuerte golpeo, anotó el lanzamiento desde dentro del área.

El dominio visitante continuó y era tal que espinosa, Villar y Aguiar tuvieron las suyas en diferentes jugadas para ampliar la renta en el marcador. Incluso en un disparo de falta Ariño la tuvo para hacer el 0-2 pero el balón no entró en la meta de Pablo.

Sin embargo, poco después del gol y pese al dominio visitante, una falta lateral mal defendida por el Barakaldo terminaba con un gol de Mariano que aprovechaba el desajuste defensivo para lograr el empate. Primer lanzamiento a puerta de los de Santander en el partido y último del mismo también.

 Tras el descanso la dinámica del partido continuó. El Barakaldo dominaba y el Racing “B” apenas pasaba de medio campo, generando sólo ciertas dudas cuando Isuardi conducía el balón. Los fabriles continuaban tratando de acercarse pero la suerte de cara gol les seguía siendo esquiva. Dominio que continuó pese a que el Barakaldo se quedaba con uno menos tras ver la segunda amarilla Mikel Méndez por una muy protestada mano cometida en el medio campo.

Empate que sabe a más a los de casa que a los de fuera pese a la necesidad de victoria de los primeros, que siguen penúltimos y ven como un Osasuna B que despierta reduce distancias.