Toni Fidalgo: “La sensación que tengo es de deuda con el oviedismo”


Toni Fidalgo en rueda de prensa. Foto: LNE

Antonio Fidalgo Fernández (Avilés, 16 de Septiembre de 1952), más conocido como Toni Fidalgo, ex futbolista, periodista, alto directivo de la LFP y, ahora y por segunda vez, Presidente del Real Oviedo. La primera vez, siendo estandarte de la llegada de Alberto González al club azul, duró 27 días porque el discurso “ovetensista” de AG era una mera fachada encargada de encubrir el caos. Cinco años después, acudió a la llamada del Alcalde para salvar al Oviedo del hombre al que un día abandonó. Objetivo cumplido. Hoy habla e la situación deportiva y extradeportiva del Real Oviedo. La primera parte, publicada ayer, iba dedicada a la ampliación de capital y la llegada del grupo Carso.

Plano deportivo

Actualmente, el club no cuenta con un director deportivo específico, ¿valorarán la posibilidad de incorporarlo así como de realizar cambios en el organigrama deportivo de la entidad?

Yo mantendría el actual organigrama, por lo menos hasta Junio. Entre otras cosas, porque si el Oviedo no tiene un director deportivo, es porque no podemos pagarlo.

Arturo Elías Ayub ha manifestado, en unas declaraciones a LNE, que “nos gustan los equipos que practican fútbol ofensivo, que metan goles, que den espectáculo al aficionado”. De momento, el estilo de Félix Sarriugarte no parece encajar con esa descripción, ¿le han planteado cambios desde el Grupo Carso en éste sentido?

Estoy totalmente de acuerdo con lo que dice el señor Elías, eso también me gusta a mí, pero quitando Madrid y Barcelona eso no lo veo en muchos equipos. No obstante, es la primera vez en la historia del Oviedo en LaSegundaB que el Oviedo está en Play Off o quinto a un punto, tercero, cuarto… desde principio de temporada. Por tanto, y sin perjuicio de que todo es mejorable, hay que tener los pies en el suelo. Hemos hecho un equipo un mes después de que todos los demás estuvieran entrenando y con unas mínimas condiciones económicas y, aun así, estamos cuartos. Se puede cuestionar todo en el fútbol pero hay que tener los pies en el suelo y la situación económica es la que es. Sin perjuicio de la urgencia histórica que tenemos todos por que el Oviedo vuelva, de momento, a Segunda División, dentro de lo que teníamos y lo que hemos hecho, más allá de que pueda gustar el entrenador, la realidad es que estamos cuartos y que lo que se pretende es llegar ahí en el tramo final que es cuando se decide todo. Ir el primero desde principio de temporada es imposible. El Tenerife tendrá que pinchar en algún momento, y el Oviedo también, por supuesto. Ganar todos los partidos no lo consiguen ni el Madrid y el Barça.

¿El club busca jugadores para el mercado de invierno?

Yo no tengo conocimiento, en éste momento, de interés por ningún jugador. Y siendo el Presidente tendría que tenerlo.

Plano extradeportivo

Quizá aún no se haya dado cuenta pero su nombre figurará en los libros de Historia como del Presidente que salvó al Real Oviedo de la muerte y lo relanzó. Quien sabe si dentro de unos años figurará incluso por encima del de Carlos Tartiere. ¿Da vértigo?

(Risas). Eso es un exceso. Primero, en ningún caso se puede decir que yo no haya sido una cosa diferente a una pieza más de todo el mecanismo que acabó por darle éxito a la situación en la que estaba el Real Oviedo. También es verdad que hubiera figurado, aunque ni yo ni éste Consejo hubiésemos sido responsables, como el que solicitó la disolución de la sociedad, si esto no se hubiese resuelto. Eso me parece un insulto hacia el señor Tartiere. Yo soy uno más de los que ha pasado por aquí. He presidido un Consejo que ha hecho las cosas bien en los tres meses que hemos estado y no es falsa modestia, es que, simplemente, lo que hemos hecho ha sido trabajar, aplicar sentido común, hacer una gestión razonable. No ha habido más. Luego, hemos tenido, por fortuna, aliados importantes y esa conjunción de los astros de la que hemos hablado. He sido un eslabón más de la cadena.

Pero, podríamos decir que el oviedismo está en deuda con usted y con el Consejo…

No, no siento que nadie nos deba nada. Al contrario, le debemos nosotros a la afición la respuesta que nos ha dado. Lo digo de verdad. No tengo ninguna sensación de deuda para con nosotros. Al contrario. La sensación que tengo es de deuda para con el oviedismo. Es su éxito.

¿Se explotarán, finalmente, los bajos del Tartiere?

Está en estudio un contrato que firmó el anterior Consejo y hay que desentrañarlo, jurídicamente. Respecto a los bares del Tartiere, hay un contrato firmado por el Consejo anterior y hay que respetarlo.

El otro día, usted dijo que “terminamos lo urgente y ahora empezamos lo importante”. ¿Qué entienden usted o el Consejo por importante?

Hasta ahora, lo urgente era salvar la sociedad, darle estabilidad y, a partir de ahora, empezar a parecerse a un club normal. Ya tenemos más capacidad de actuación y lo que pretendemos es ir normalizando la sociedad en relación a Hacienda, Seguridad Social, proveedores… dentro de lo que se pueda, y normalizándolo deportivamente. Los jugadores, hasta ahora, estaban en un sin vivir, en una situación de, hasta cierto punto, ansiedad porque no sabían lo que iba a pasar. Si el club iba a continuar o no. No es fácil. Hay que tener mucho temple. Un club de fútbol que tiene sobre sí tantas miradas en una situación tan angustiosa como esa genera una gran incertidumbre y angustia.

La semana pasada, el club abrió la tienda online, ¿cómo está siendo su acogida?

Va muy bien. Está a un ritmo de ventas extraordinario, como no podía ser de otra manera después de ésta enorme proyección que ha tenido el Oviedo.

Ante la gran demanda extranjera que sufre el club y la entrada de inversores mexicanos, ¿trabaja el club en una posible venta de los derechos televisivos a operadores extranjeros?

Como es lógico, es posible que toda la comercialización del Oviedo se potencie y se mejore porque, hasta ahora, hemos hecho lo que hemos podido y, dada la situación de crisis que hay, tampoco hemos tenido demasiada respuesta positiva. Por eso digo que ahora hay que empezar a hacer lo importante. Buscar más fuentes de financiación, eso que se llama ingresos atípicos, que en realidad son típicos porque forman parte de lo habitual. Es decir, normalizar el club.

Usted ya ha dicho que, hasta que pueda hablar de manera más sosegada con los nuevos inversores, continuará al frente del club. ¿Los demás miembros del Consejo también tienen la intención de continuar o hay alguno que tenga una intención contraria?

Tengo que corresponder con quien correspondió con el Oviedo pero, en todo caso, mi deseo era y sigue siendo dejar el club en manos de otra persona o personas que pudieran llevar esto con eficacia y eficiencia. Pero todo esto depende de la voluntad mayoritaria de los accionistas y si, de momento, tuviera que continuar, como ya advirtieron el señor Elías y el Grupo Carso en la nota de prensa, seguiría, pero no es mi intención ir más allá de lo que necesiten la sociedad y el Grupo Carso. Respecto a los demás miembros del Consejo, aún no hemos tratado éste tema formalmente y, en cualquier caso, será un hecho de libertad absoluta. No tiene porqué tomarse una decisión en bloque ni yo se lo pediría en un sentido o en otro.

¿Van a denunciar, finalmente, a Control Sport por su gestión al frente del equipo?

Esta es una cuestión que transciende nuestra capacidad. Tienen que ser los máximos accionistas o una decisión de la Junta de Accionistas la que decida en última instancia. Lo que sí es verdad, es que nosotros estamos facilitando toda la información a un gabinete jurídico para que vayan estudiando si hay, o no, motivo para tomar medidas en éste sentido.

Para terminar, unas palabras hacia la afición sobre el futuro.

Fundamentalmente, el agradecimiento por la respuesta que se ha producido y, al mismo tiempo, y aun sabiendo de la urgentísima necesidad que tiene el oviedismo de ilusionarse con la vuelta a la Segunda División, como paso para alcanzar la Primera, también hay que pedir, en paralelo, sensatez porque esto no es fácil y el Oviedo sigue en una situación económica delicada, a pesar de todo, y porque hay que dar pasos con mucho tiento, no vaya a ser que nos vayamos a dar otra bofetada y ésta sea la definitiva.


Comentarios

No hay comentarios todavía.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *