CD Tenerife 1 – Real Oviedo 1. Ambición sin premio

El Tete bailó al Oviedo en una gran segunda parte pero los azules empataron en su único disparo.


Suso celebra el gol. Foto: deporpress.com

Según la RAE, la ambición es el “deseo ardiente de conseguir poder, riquezas, dignidades o fama.” Trasladado al fútbol, podríamos decir que es el deseo ardiente de ganar. Hoy, en el Heliodoro, sólo hubo un equipo ambicioso: el CD Tenerife.

La primera parte, muy disputada, mostró a un Oviedo muy bien plantado que dificultó una y otra vez la salida de balón tinerfeña presionando y fijando muy bien el marcaje sobre el mediocampo del Tenerife. El entramado defensivo diseñado por Sarriugarte funcionaba hasta que el Tete superaba el medio del campo, ahí la precipitación local era la encargada de ayudar a la defensa azul. Los de Cervera, por su parte, intentaban salir tocando desde atrás con balones largos a las bandas o buscando a Aridane como plan B pero, en los primeros minutos, ninguno de los dos planes funcionó.

El Tenerife salió al campo asustado, quizás temeroso o con un exceso de presión tras haber sufrido su primera derrota en Mareo la semana pasada. Eso, junto a la presión azul hizo que los primeros minutos fueran de dominio visitante aunque, poco a poco, el Tete fue entrando en el partido y haciéndose con la posesión del balón. El encuentro transcurrió con mucha intensidad aunque sin demasiadas ocasiones claras en ésta primera mitad.

Ros tuvo la primera en un disparo lejano que se fue alto y Chechu pudo anotar desde fuera del área pero el balón, tras impactar en un defensa, se fue a córner. El primer remate del Oviedo llegó en un testarazo rematado en semifallo por Óscar que Aragoneses atrapó sin problema alguno. Pascual tuvo una buena falta en el 43’ para poner por delante a los astures pero su disparo se fue muy alto. Dos minutos antes, le fue anulado un gol a Aridane por fuera de juego del centrador, Suso. Riguroso, a lo sumo.

A Cervera no le gustó la actuación de los suyos en la primera parte, fue ambicioso y movió ficha. Yeray sustituyó a Amado y Medina paso al eje de la zaga para ayudar en la salida de balón. Hecho el cambio, cambió el partido. El Oviedo ya no presionaba como antes, presión que nunca sirvió para llevar peligro a la meta local, y el Tete comenzó a tocar.

En el 52’, Suso recibió un buen balón en el área y llevó el primer “¡uy!” a la grada con un disparo que se fue cerca del poste. Tres minutos después, Cristo Martín, que había sustituido a Luismi Loro (lesionado), centró al primer palo pero el remate de Aridane acabó en córner tras despejar Dani Barrio. El propio Cristo lo intentó desde fuera del área un minuto después pero su disparo se fue alto.

Los minutos pasaban y el Oviedo, que cada vez tenía menos presencia en lo físico, era una marioneta de trapo en manos de un Tenerife que tocaba con suma facilidad. Sarriugarte movió el banquillo, dos cambios, hombre por hombre, pero no solucionaron nada. El Tenerife era dueño y señor del partido.

Pasaban los minutos y el Tete seguía tocando y poniendo centros en busca del gol. En una jugada por banda, llegó la ocasión más clara de los chicharreros. Chechu se fue de su par, hizo un pase de la muerte buscando a Suso y el remate de espuela del extremo se fue rozando la cepa del poste con Barrio ya batido. El gol se resistía pero no tardaría mucho en llegar.

Barrio salió a por un balón colgado. Intentó atrapar pero se le escapó. Cristo recogió la pelota, regateó al meta, y centró para Aridane. El pichichi chicharrero tocó para Suso y éste, con la izquierda, anotó a puerta vacía. 78’ había tardado el Tete en anotar un tanto que llevaba mereciendo desde el 45’.

Sarriugarte respondió al gol moviendo el banquillo y dando entrada a Manu Busto. Con el cántabro en el campo el Oviedo fue otro. Apenas cinco minutos después del gol, Busto la cogió en la izquierda. Amago, recorte y balón para Alegre. El gijonés la colgó al segundo palo, Jandro ganó el balón de cabeza para Cervero y pichichi azul empató el encuentro. Era el primer disparo entre palos del Real Oviedo y un duro castigo para un Tenerife que había sido mejor. El tanto animó el encuentro.

Ambos equipos querían la victoria y lo demostraron con intensidad en los últimos minutos, sobretodo el Tenerife que gozó de superioridad numérica desde el 86’ al ser expulsado Aitor Sanz por doble amarilla. En el 92’ pudo sentenciar el Tete con un pase de la muerte de Cristo Martín pero Llorente no llegó a empujar la pelota y ahí se murió el partido.

El empate mantiene líder al conjunto chicharrero y su distancia con el Oviedo. El conjunto asturiano tendrá que esperar a ésta tarde para saber si continúa en Play Off o no.

Polémica

Cuando el partido se acercaba a la media hora de juego, Moyano cortó una carrera de Iker Alegre con un codazo sin que el balón interviniese en la jugada. El árbitro mostró amarilla al lateral canario pero el Oviedo reclamó un mayor castigo para el defensa. Dicha decisión se contrapone con el acta arbitral que señala que la amarilla fue mostrada por “derribar a un contrario en la disputa del balón”.

FICHA TÉCNICA

CD Tenerife: Aragoneses; Moyano, Amado (Yeray 45’), Tarantino, Llorente; Ros, Medina; Suso, Luismi Loro (Cristo Martín 52’); Aridane (Guillem 80’)

Real Oviedo: Dani Barrio; David, Mantovani, Baquero, Álvaro; Pascual (76’), Aitor Sanz; Javi Casares (Jandro 62’), Cerrajería, Íker Alegre; Óscar Martínez (Cervero 63’)

Cuerpo arbitral: El andaluz Munuera Montero, José Luis asistido por José Ramírez Cárdenas y Alcalá González Bruno, mostró amarillas a los locales Moyano y Amado, y a los visitantes Pascual y Aitor Sanz, a éste último en dos ocasiones, propiciando la segunda tarjeta su expulsión.

Goles: 1-0 Suso, 1-1 Cervero

Incidencias: 8.525 espectadores se dieron cita en el Heliodoro Rodríguez López. Mañana fría y césped en buen estado.


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