El año del Mirandés

Aunque el campeón de Segunda División B de la pasada campaña fue el Real Madrid Castilla al vencer en la final al equipo burgalés, el equipo que se llevó todo el reconocimiento fue el que dirigía Carlos Pouso. Además de los citados, Lugo y Ponferradina también vieron cumplido su sueño de ascender a Segunda División.


El CD Mirandés celebra un gol frente al RCD Espanyol. Foto: Diario Franjiverde

El CD Mirandés celebra un gol frente al RCD Espanyol. Foto: Diario Franjiverde

Quienes conocen de cerca esta categoría no se extrañaron con la temporada que se marcó el CD Mirandés. Era apostar a caballo ganador que llevaba varios años formándose. Y es que el proyecto que Carlos Pouso, como el vino, mejoraba año tras año y ya en la 2010 – 2011 rozó la proeza.

Sus 82 puntos en liga fueron únicamente el anticipo de lo que acabaría por llegar. Los hombres de Pouso fueron el equipo que más tiempo aguantó sin perder, el mejor equipo de la primera vuelta, la mejor defensa del campeonato, y la sorpresa de la Copa del Rey.

Aunque la mayor parte de las eliminatorias las jugó en 2011, cuando la lupa del gran público se posó sobre el equipo de Miranda de Ebro eran los albores del 2012, cuando el RCD Espanyol y el Athletic Club se cruzaron en su camino, cuando rozaron la final de la Copa del Rey.

El año perfecto de los castellanos se vio rubricado cuando en las islas Baleares consiguieron derrotar al Atlético Baleares gracias al 1-0 de la ida y a la remontada que consiguieron en los minutos finales tras el gol local.

El filial arrasa

El Castilla aplasta al Cadiz en el Di Stefano. Foto: El Referente

El Castilla aplasta al Cadiz en el Di Stefano. Foto: El Referente

Si bueno fue el año de los de Carlos Pouso, el filial blanco se impuso en la finalísima a los rojillos. Los hombres de Toril se mostraron intratables en el Grupo I y anunciaron el principio del fin del Cadiz CF. No tuvieron piedad del submarino amarillo y le endosaron un 0-3 en el Carranza y un 5-1 en el Di Stefano. Quizá ese partido fue el principio de la larga agonía por la que atraviesan los cadistas.

El Castilla, que había luchado a brazo partido con Oviedo, Tenerife, Lugo o Albacete, se reservó lo mejor para la fase de ascenso donde desplegó todo su arsenal ofensivo para lograr el ascenso a la categoría de plata.

Como vencer a la sombra del Mirandés

La SD Ponferradina celebra su ascenso en tenerife. Foto: Que.es

La SD Ponferradina celebra su ascenso en tenerife. Foto: Que.es

La SD Ponferradina le tiene tomado el pulso a esta competición y a las fases de ascenso. Sube a Segunda, lucha por no descender y si no lo consigue se rearma en la categoría de bronce y vuelta a empezar. Sin embargo no era fácil convivir en liga con el CD Mirandés. Los bercianos intentaron seguirle el ritmo kamikaze a los de Pouso y únicamente pudieron acabar a 8 puntos.

Es complicado luchar por todo y tener que vivir a la sombra del gigante burgalés, sabiéndote inferior pero a la vez gran favorito, y la Ponferradina supo leer el guión a la perfección. Le luchó a los rojillos de tú a tú hasta que vio la empresa imposible y después cogió fuerzas para las 6 batallas del play-off.

El no lograr el primer puesto obligaba a los bercianos a un sobreesfuerzo para alcanzar el ascenso. El real Jaén se volvía a presentar en el camino de la SD Ponferradina. Viejos amigos que se han encontrado siempre luchando por el éxito. Los jienenses vencieron en La Victoria pero los bercianos le dieron la vuelta en el Toralín. Quedaban dos partidos menos.

El bombo quiso emparejar a la SD Ponferradina con otro equipo andaluz, el Lucena. El patrón fue el mismo que en la anterior eliminatoria: derrota fuera de casa y remontada en un Toralín que creía en los milagros.

El CD Tenerife era el último escollo en el camino y, quizá, fue la eliminatoria menos sufrida. Menos sufrida porque los blanquiazules vencieron en los dos encuentros, aunque los de Claudio Barragán tuvieron que sudar tinta para vencer a los chicharreros.

El CD Lugo da la campanada

El CD Lugo asciende en el Carranza. Foto: Marca

El CD Lugo asciende en el Carranza. Foto: Marca

No había sido el 2012 soñado y es que desde el descanso invernal los números de los lucenses eran mas bien discretos y habían conseguido colarse en el play-off por la puerta pequeña. Tras una primera vuelta complicándole la vida al Castilla.

A los lucenses les tocó en suerte el rocoso Eibar y el gol conseguido en el Anxo Carro les catapultó a la siguiente fase al no ser capaz el equipo armero de pasar del 0-0 en Ipurua.

La segunda fase era la de reenganche para los dos equipos eliminados de la eliminatoria de campeones. Los dos le tocarían en suerte a un Lugo que se convirtió en el matagigantes del play-off. Primero el Atlético Baleares, tocado por la derrota frente al CD Mirandés, caía 3-1 y no era capaz de darle la vuelta en las islas. Después el Cadiz, en el todo o nada, llegó hasta los penaltis pero allí, desde los 11 metros, el CD Lugo fue mejor.

Cuatro historias felices, cuatro cuentos de hadas, cuatro páginas de la historia personal de cada club, marcadas a fuego durante muchos años. Cuatro ascensos que marcaron el año 2012.