El Real Murcia y el récord fugaz

19 de Junio de 2009. Montilivi, Girona. El Real Murcia necesitaba ganar sus cuatro últimos partidos de la temporada para salvar la categoría, Segunda División. Ganó los tres primeros pero el último, frente al Girona, no lo consiguió. Un dudoso penalti en el último minuto condenó al Real Murcia a Segunda División B.


El Real Murcia ascendió en el Anxo Carro de Lugo.

El Real Murcia ascendió en el Anxo Carro de Lugo.

En Murcia el cielo se tiñó de negro, y los fantasmas de la desaparición volaban por Nueva Condomina. Los problemas económicos unidos a la catástrofe deportiva hacían que la esperanza murcianista brillara por su ausencia. Por Nueva Condomina, flamante nuevo estadio preparado para albergar partidos de importancia internacional, pasaron equipos como Melilla, Roquetas o Yeclano.
Pero en contra de las expectativas, la segunda b permitió al Real Murcia reconvertirse, empezar de cero. Construir los cimientos del equipo bajo los valores del compañerismo, el esfuerzo y el compromiso.

El artífice: Iñaki Alonso.
Consiguió cambiar la mentalidad y convertir al Real Murcia en un equipo ganador. Nada de lujos ni jugadores estrella; humildad y compromiso eran sus principales premisas para trabajar. Nadie que no las tuviera podía formar parte de su grupo. Consiguió formar una familia dentro del vestuario y la conexión con la afición era espectacular.

La Clave
: El compromiso.
Jugadores jóvenes con ganas de fútbol como Rosquete, Gotor o Góngora, junto a jugadores con experiencia como Chando, incluso en categorías superiores como Oscar Sánchez; internacionales como Dani Hernández… Unidos por la causa grana: el ascenso de categoría en un solo año.

Los Datos:
La temporada 2010/2011, el Real Murcia perdió sólo 4 partidos, empató 10 y ganó 24. Consiguió 82 puntos,  8 más que el segundo clasificado, el Sevilla Atlético con 74. Esa misma temporada, en el Grupo I el Lugo, consiguió 75 puntos; en el Grupo II el Eibar, 73 puntos; y en el Grupo III el Sabadell era campeón con 69 puntos.

Pedro marcó de penalti en el Bernabéu.

Pedro marcó de penalti en el Bernabéu.

La anécdota:
Además, a los granas les tocó “el gordo” en Copa del Rey. El sorteó determinó que debían enfrentarse al Real Madrid, el gran esperado por todos los equipos humildes. Una Nueva Condomina llena hasta la bandera pudo contemplar a los ‘cracks’ de La Liga, a Mourinho y sus pupilos, y disfrutar con el Real Murcia que consiguió mantener viva la eliminatoria en casa, aunque en la vuelta los madrileños se hicieran con ella.

Ya en la fase de ascenso, el Real Murcia campeón del Grupo IV se enfrentó al CD Lugo, campeón del Grupo I. Venció y ascendió a Segunda División de manera directa. Después, ganando al Sabadell se proclamó campeón de los cuatro grupos de Segunda B.

Justo un año después, Murcia lloraba de nuevo, esta vez de alegría y los murcianistas volvían a Segunda División habiendo aprendido que la humildad y el compromiso son imprescindibles para conseguir el objetivo, y que estos valores que muy constantemente se olvidan cuando la ambición se apodera de los clubes, son la clave para triunfar.

A cinco jornadas del final, los grana ya eran campeones.

A cinco jornadas del final, los grana ya eran campeones.

El Real Murcia es el claro ejemplo de que La Segunda b está muy viva. Los granas empataron el record de puntos de la categoría -que tenía el Levante UD: en la temporada 1995-1996 sumó 82 puntos en el Grupo III, con 24 victorias, 10 empates y 4 derrotas- , algo que no han conseguido en Segunda División, donde prevalece el poder económico y el fútbol, en ocasiones, acaba en un segundo plano.

Es, seguramente, uno de los ejemplos a seguir; el Cádiz una temporada después también en el grupo IV, lo intentó, incluso a punto estuvo de igualarlo, pero no lo completó en la fase de ascenso. En la 2011/2012, el Mirandés igualó al Real Murcia en puntos, fue campeón con 82 puntos, perdiendo sólo dos partidos, empatando 13 y ganando 23, pero no se proclamó campeón, pues lo hizo el Real Madrid Castilla.

El Real Murcia pasó fugazmente por la Segunda B, saliendo de ella en tan sólo un año, con record incluido, pero sobre todo aprendiendo que el esfuerzo y el sacrificio son muy importantes, que la Segunda B no es tan ‘mala’ como parece, que también está viva y que hay que cuidarla, trabajarla y todos, en parte, apoyarla, porque el fútbol humilde está ahí y no debemos dejarlo morir.


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