Real Oviedo 2 – Real Avilés 0. La perseverancia trajo la victoria

El equipo azul buscó la victoria de manera incansable, incluso ya con el 2-0, ante un Real Avilés que, aun superado por los azules, se dejó la piel en el campo


Javi Casares abrió la senda de la victoria. Foto, durante su etapa en el Alavés: noticiasdealava.com

Javi Casares abrió la senda de la victoria. Foto, durante su etapa en el Alavés: noticiasdealava.com

El ánimo de revancha suele ser una virtud a favor del revanchista. Siempre que esta no haga perder a la cabeza el control de la situación, claro está. Ambos equipos llegaban hoy al partido con ese ánimo. Los de Sarriugarte dispuestos a hacer que el Avilés pagase los platos rotos del dolorosísimo 4-1 sufrido en el Molinón y los de Chiqui de Paz, por su parte, a vengar el 0-2 sufrido en la ida.

Pero sólo podía vencer uno. Y el Oviedo fue ese uno. Quizás porque el equipo carbayón está más acostumbrado que su rival a jugar sobre un verde césped que ni es verde ni es césped o porque la pájara que el Avilés lleva padeciendo los últimos cuatro partidos es más seria de lo que parecía, el Oviedo fue dueño y señor del balón durante casi todo el encuentro. Aun así, a pesar del dominio azul, el conjunto avilesino tuvo ocasiones para inclinar el marcado de su lado.

El partido discurrió en una tarde poco apetecible para cualquier otra cosa que no fuese meterse en la cama y dormitar con el temporal como música de fondo. La lluvia y el frío encontraron, una vez más, en el Tartiere el lugar perfecto para cobijarse. Tanto fue así que incluso las espinilleras se hicieron las remolonas y prefirieron quedarse en casa. “Ha sido un fallo de logística” señaló Chiqui en la rueda de prensa posterior al encuentro y entre risas para quitar hierro a la anécdota del partido. Con 17 minutos de retraso y los siete mil y pico fieles de siempre en la grada más otros quinientos llegados de la Villa del Adelantado, comenzó el partido.

El Avilés salió con las líneas juntas, dispuesto a robar rápido y aprovechar los espacios del Oviedo pero ni unos ni otros lo pusieron fácil. El equipo blanquiazul salió bien asentado atrás, a pesar de las bajas. Chiqui se inventó a Salva de lateral zurdo por las sanciones de Álex Cruz y Aitor y su puesto en el lateral diestro lo ocupó Héctor. El míster declaró tras el encuentro su satisfacción con la actuación de ambos jugadores. Y de todos, en general, por el esfuerzo realizado. El Oviedo, por su parte, salió con el que ya empieza a ser su once tipo y su estilo habitual.

El primero en probar suerte fue el Oviedo, por medio de un cabezazo blando de Cervero, pero la primera gran ocasión fue avilesina. Miguel le ganó un balón a Baquero, se plantó ante Barrio y falló cuando solo quedaba el meta por batir. El resultado de la acción fue el habitual durante la etapa carbayona del jugador y así se lo recordaron los cánticos provenientes de la grada. La ocasión fallada por Miguel espoleó a los visitantes que, sin suerte ni acierto, buscaron el gol con tiros lejanos.

Sin que nadie se diese cuenta, con una sutileza asombrosa, el encuentro fue cambiando escenario con el paso de los minutos. El partido pasó de disputarse sobre césped a hacerlo sobre barro. La “alfombra” del Tartiere lució hoy uno de sus peores aspectos, sobre todo la parte del campo que el Avilés defendió durante el primer periodo.

Pasada la media hora, Casares recibió en el círculo central. El andaluz se subió a la moto y fue dejando metros atrás a gran velocidad y sin rivales que se lo impidiesen. Llegó a la frontal, redujo una marcha obligado por la muralla defensiva y colocó el balón en la escuadra con suma facilidad. Nada pudo hacer Rebollo ante un disparo tan ajustado que pegó en el larguero antes de entrar. El tanto de Casares rompía una racha de seis partidos consecutivos en los que solamente Cervero firmaba los goles azules.

El gol y la sustitución de Abraham, que se retiró lesionado, noquearon a un Avilés que desapareció del campo durante los siguientes minutos. Esa situación fue aprovechada por Cervero para recibir en el área, ligeramente escorado hacia la izquierda, un buen pase de Casares. Pase que el ariete desperdició al chutar fuera. Hoy no fue el día del goleador carbayón.

Durante los primeros minutos de la reanudación, el Avilés salió dispuesto a enmendar el gol encajado durante la primera parte pero con una ocasión de Juan Díaz como única oportunidad clara de empatar el encuentro. El capitán buscó el palo del portero en una falta lanzada desde la frontal pero Dani Barrio respondió fantásticamente bien y envió el balón a córner. Hasta ahí llegaron las ocasiones blanquiazules.

El Oviedo, en cambio, volvió a hacerse con la posesión de balón y pudo aumentar su ventaja en una buena contra que finalizó con un centro de Íker Alegre desde la izquierda y un “larguerazo” de Xavi Moré con la “siniestra”.

En el 26’, Sarriugarte dio entrada a Manu Busto, recibido con división de opiniones por el respetable, y salida al goleador Casares. Diez minutos después, tras haberlo intentado en varias ocasiones desde lejos, el cántabro anotaba el 2-0 culminando una buena jugada colectiva. El gol de Busto sentenció un partido que el Oviedo mereció ganar.

El resultado final deja al Oviedo como único perseguidor del Tenerife, cuatro puntos separan a ambos conjuntos, y apea al Avilés del Play Off. Los de Chiqui descienden hasta la quinta plaza aunque empatan a puntos con el tercer clasificado. El 2-0 del día de hoy declara al Oviedo vencedor del golaveraje particular entre ambos conjuntos.

FICHA TÉCNICA

Real Oviedo: Barrio; David, Mantovani, Baquero, Álvaro; Aitor Sanz (Pascual 83’), Cerrajería; Xavi Moré (Dani Aquino 87’), Javi Casares (Manu Busto 70’), Íker Alegre; Cervero

Real Avilés: Rebollo, Héctor, Jeffrey, Boris, Salva; Borja Prieto, Juan Díaz (Sergio 82’); Gerardo, Geni, Abraham (Juan Menéndez 37’); Miguel (Cristian 65’)

Goles: 1-0 Javi Casares, 2-0 Manu Busto

Árbitro: El cántabro D. López Toca, José Antonio, asistido por D. Ruiz Amado, Ricardo y D. Valdes Alba, Juan Antonio, mostró tarjetas amarillas a Íker Alegre, Aitor Sanz y Javi Casares por el cuadro local, y a Héctor, Juan Díaz y Gerardo por el cuadro visitante.

Incidencias: Partido disputado en el Nuevo Carlos Tartiere ante la presencia de 8.300 espectadores, 500 de ellos aficionados del Real Avilés. Terreno de juego blando y embarrado. El encuentro comenzó con quince minutos de retraso porque, tal y como  recoge el acta arbitral: “diez minutos antes de la hora establecida para el inicio del partido el delegado del Real Avilés CF me comunica que sus jugadores carecen de espinilleras para comenzar el encuentro, debido a que el encargado de material dice haberlas olvidado en Avilés, por lo que éste ha ido a cogerlas. Por este motivo el encuentro comenzó con quince minutos de retraso”.