Dani Aquino se va del Oviedo

El futbolista, que apenas había contado con oportunidades, solicitó al club la resolución de su contrato. Solicitud que el Oviedo aceptó


Dani Aquino celebra el único gol que anotó con la camiseta azul. Foto: ovieditis.es

Dani Aquino celebra el único gol que anotó con la camiseta azul. Foto: ovieditis.es

 

Trescientos doce minutos y un gol. Eso es todo lo que quedará en la memoria oviedista del paso de Daniel Aquino Pintos por el Real Oviedo. Hace escasas horas, el jugador anunció que había solicitado la baja al club y que éste no se había negado. Habría resultado ilógico hacerlo.

Después de todo, las oportunidades que Sarriugarte ofreció al extremo para demostrar su valía no fueron las suficientes para un jugador que llegó tarde y falto de forma a la pretemporada. La implicación y las ganas puestas por el jugador, así como su innegable calidad, invitaban a confiar más en una de esas zurdas de bronce que no abundan en la categoría. Confianza que nunca llegó. No hace falta remontarse muy atrás para comprobarlo.

El pasado Domingo, contra el Real Avilés, Félix Sarriugarte solamente le dio a Aquino dos minutos. Dos minutos de un partido que hacía mucho que estaba resuelto. Un centro medido a la cabeza de Cervero y un disparo lejano, desde el flanco derecho, fue todo lo que el “Torito” pudo hacer. Difícil demostrar algo más en tan poco tiempo.

Y así ha sido, salvo en las jornadas dos y tres, en las que fue titular, la estancia de Dani Aquino en el Oviedo. Veinte minutos un día, diez otro, y, entremedias, el ostracismo de la grada. Ni las ganas ni la calidad sirvieron para que Aquino gozase de más oportunidades. Quizás por el pasado o quizás porque, a veces, vale más caer en gracia que ser gracioso.

Emotiva despedida

“Bueno, es duro comunicaros esto pero he dejado de pertenecer al mejor club del Mundo: el REAL OVIEDO. Os comunico que escribí una carta de despedida donde plasmar un poco todos mis pensamientos. Ha sido un periodo corto, para mí, ¡pero intenso! Me gustaría deciros y agradeceros mil cosas. Me voy con la cabeza alta y podré contar la historia más bonita del mundo del fútbol. Esa historia es que estuve en el Real Oviedo y que su gente vio como caía y lo levantaba para que nadie lo derrumbase nunca más. Me voy con el corazón azul. Simplemente, ¡GRACIAS! Me llevo un lema por bandera y es que con ORGULLO, VALOR Y GARRA se consigue todo. GRACIAS.”

Con esas palabras, transmitidas a la afición vía Twitter, se ha despedido Dani Aquino de los que un día fueron los suyos.

Llegó casi por la puerta de atrás, cerrada, a su paso, por las turbulencias que generó el eco de su paso por Murcia y Valladolid. Vivió pasando desapercibido durante muchas jornadas, por la falta de minutos. Pero se ha ido como un grande, con la cabeza alta, dando las gracias a la afición y, según sus propias palabras, con el corazón azul. Estés donde estés y vayas donde vayas, suerte, Torito.

Lee aquí la carta con la que Dani Aquino se despide del oviedismo