CD Leganés 5-1 Guijuelo. Huracán Pepinero

Venció el Leganés con suma facilidad a un rival demasiado débil en defensa. Los pepineros logran de esta manera superar su mejor racha histórica de imbatibilidad, que alcanza hasta los trece encuentros sin conocer la derrota. Dioni, el pichichi del grupo uno, marcó tres goles que le afianzan como máximo goleador

Hugo Piña twitter de @hugopia24 @hugopia24

Los jugadores del Leganés celebran uno de sus tantos. Foto: Hugo Piña

Los jugadores del Leganés celebran uno de sus tantos. Foto: Hugo Piña

Hugo Piña

 

El Leganés venció sin miramientos a un rival, el Guijuelo que apenas tuvo ocasión de poner en aprietos a Falcón. El Leganés comenzó el encuentro con todo a favor, y es que a los cinco minutos, Fer Ruiz se adelantó al defensa, que le tenía ganada la posición, pero el jugador madrileño no perdió la fe y recuperó el esférico para plantarse solo ante el meta rival y batirle con un toque sutil. A partir de este momento, apenas se notaron las bajas pepineras con las que Pablo Alfaro se encontraba hoy para dirimir el encuentro. Corrían los minutos, pero más parecía que lo hacían los jugadores locales, y a los quince minutos, en otro error defensivo de los visitantes, Dioni, con gran maestría hacía el primero de los tres que a la postre metería en el encuentro. Gran jugada del jugador local que lo finalizó con un buen disparo en el que, el portero visitante nada pudo hacer. Y sin apenas respiro, llegó el tercer gol de los locales, una continua lluvia de ataques locales, ante una defensa demasiado pasiva. El tercer gol, obra de Batres tras una jugada a balón parado que el jugador pepinero en boca de gol hacía para establecer lo que estaba siendo una “corrida” en toda regla del equipo madrileño. Y si esto les parece poco, antes del descanso y cuando hasta el mismo se podía haber visto a un equipo, el CD Leganés bien plantado en el césped, creativo en zona de tres cuartos y con contundencia cuando la tenía que tener, llegó el cuarto gol de los locales. Fiesta en Butarque y Dioni que marcaba su segundo gol. Gran jugada de Aicart, que creyó en sí mismo para centrar en línea de fondo y ponérsela al delantero pichichi y éste batiera a placer a un portero visitante que esta noche tendrá pesadillas.

La segunda mitad comenzó con un juego mucho más pausado, donde el Guijuelo intentó alguna que otra jugada en medio campo, pero sin llegar a cristalizar. Mientras los locales sabían que el huracán ya había pasado y solo les quedaba que el árbitro pitase el final, pues el juego del equipo decreció y tan solo algunas internadas de los extremos y el constante peligro de Batres y Dioni, llevaban algo de acercamiento. El tiempo pasaba, y en una de esas jugadas, Dioni redondeó su encuentro. Quinto gol y tercero en su cuenta particular. Los allí presentes disfrutaron como enanos y los jugadores hacían piña en cada gol anotado. El Guijuelo tuvo su premio, cuando sobre la bocina el colegiado señaló penalti, para que Valera, y tras un rechace de Falcón, que cumplía cien partidos como pepinero, anotase el gol del honor charro.