La Mirada de Pablo López – Los Terrenos de Juego


La Mirada de Pablo López

La Mirada de Pablo López

Hoy, en su semanal repaso a las entrañas del fútbol, Pablo López nos habla sobre los terrenos de juego. Unos terrenos de juego sobre cuyo césped hablamos no hace mucho y que tienen más transcendencia en el juego de la que parece. Hierba artificial, hierba natural, campos grandes, pequeños… Pablo López nos da su opinión sobre todos estos aspectos relacionados con los terrenos de juego y nos explica su incidencia en el juego de los equipos. Estas son sus ideas.

TERRENOS DE JUEGO

La igualdad que reina en el fútbol actual, con el buen trabajo de los entrenadores, con el buen nivel de los futbolistas y con las nuevas tecnologías que ayudan a realizar mejores sesiones y preparar mejor  la competición, hace que existan  sólo pequeños detalles que puedan decantar el resultado de un partido y/o de una competición.

Uno de esos detalles, o factores que pueden  tener influencia en un partido o en una competición es el terreno de juego.

En nuestro país, en nuestro fútbol semi-profesional de la Segunda División B o Tercera División, el tener el factor campo a  favor,  servirá para conseguir parte de los éxitos de un equipo. Desde estadios de grandes dimensiones, a campos de dimensiones reducidas, desde estadios de césped natural a campos de césped sintético, desde estadios con un aforo importante a campos donde el seguidor está muy cerca del rival… y así sucesivas características.

El jugar en un campo de césped artificial, cambia mucho la forma de jugar al fútbol. Suelen ser terrenos más duros, con un bote del balón diferente, incluso si las condiciones meteorológicas se hacen notar o bien con lluvia o con frio, puede condicionar un bote muy diferente del balón, o el aparecer zonas de hielo en zonas  determinadas. Incluso al futbolista en estos terrenos, suele utilizar botas diferentes a las habituales. Sufren mucho el participar en estos campos los equipos acostumbrados como equipo local  a competir en césped natural, y les toca de visitante competir en estos terrenos.

Igual les sucede a los equipos no acostumbrados a la hierba natural, el juego es mucho más rápido, el terreno más blando y el rendimiento físico puede hasta tener influencia. Están acostumbrados a su campo de césped sintético, tanto para entrenar como para competir y al jugar en estos campos notan las diferencias.

“…hay situaciones en los terrenos de juego, manejadas por los propios equipos, para buscar un beneficio deportivo particular…”

Estadios de grandes dimensiones, con aforos de miles de personas, como podría ser el Carlos Tartiere, el Carranza, el Carlos Belmonte, el Heliodoro Rodríguez… son campos donde con la gran influencia de seguidores transmite un gran respaldo al equipo local, y puede llegar a condicionar al rival.

Estadios de pequeños aforos, pero donde el aficionado local está muy cerca del terreno de juego, donde incluso las dimensiones del terreno de juego son más reducidas, hacen que estos equipos como locales sean muy difíciles de batir, porque consiguen un pequeño fortín  en su ¨hogar¨.

O campos donde apenas existen seguidores del equipo local, suele sucederles a los equipos filiales, y donde el factor local o visitante no tenga ninguna influencia, por ser un campo prácticamente neutral.

También hay situaciones en los terrenos de juego, manejadas por los propios equipos, para buscar un beneficio deportivo particular. Equipos que reducen las dimensiones del campo en función del rival, para hacerlo más pequeño, y ser más fácil contrarrestar el juego del rival. O dejar el césped un poco más alto de lo normal, para ralentizar el juego del partido. O lo contrario dejar el césped muy corto y muy húmedo para conseguir velocidad en el juego, porque a ese equipo le interese un juego muy rápido.

Incluso hay muchos equipos que su terreno de juego les condiciona la forma de jugar. Equipos que tienen un campo de reducidas dimensiones, lo aprovechan haciendo un juego muy directo, sacando rendimiento a todas las acciones de estrategia (Faltas, Saques de banda, Córner…) sabiendo que el balón llegará continuamente a la zona de área.

O incluso a la hora de fichar jugadores. Un equipo con un terreno de juego de césped natural, de grandes dimensiones, y en un muy buen estado de conservación, le podría venir muy bien tener jugadores muy rápidos para aprovechar los espacios tan amplios y un juego veloz.

Y podríamos seguir manejando situaciones, donde existirán muchos condicionantes donde observaríamos la importancia de nuestro terreno de juego. La importancia de jugar de local.