Michu. De la Segunda B al cielo

Del infierno de la Segunda B a ser el máximo goleador de la Premier League inglesa junto a Van Persie. No está mal el sueño. Pero es realidad. Miguel Pérez Cuesta constituye uno de los mejores ejemplos que argumentan que la Segunda B es una gran categoría para formarse

Asier Sánchez twitter de @asier_sanchez @asier_sanchez

Michu triunfa en la Premier League

Michu triunfa en la Premier League

Años atrás tenemos que echar la vista para encontrar a un jugador desaliñado, sin una posición clara pero que destaca por sus cualidades físicas e intensidad en “El Requexón”. Coincide entonces con el Real Oviedo más hundido de la historia, el que pelea entre la tercera, LaSegundaB y el miedo a la desaparición. Pronto el joven chaval se ganaba un hueco en la crispada afición de un Tartiere que se resignaba a dejar de ver el fútbol del equipo de su ciudad.

Parecía su sueño el de triunfar con el Real Oviedo, crecer en el equipo que le vio formarse. Pero pronto llegaron a su cabeza las clarificadoras ideas que decían que aquello no iba a ser posible. En 2007, con Michu siendo ya una pieza clave del primer equipo, el Oviedo completó su peor temporada de la historia y volvió a caer en el abismo de la Tercera División. Con el equipo descendido, su salida del club de la capital asturiana era necesaria para no detener su progresión, de la que nadie parece ya dudar. No quedaba más remedio. Ya por aquel entonces se habían oído rumores sobre ofertas llegadas de Madrid y de otros clubes importantes desde otras ciudades.

En Junio, acabó contrato y emigró. La afición, aunque dolida, comprendió la decisión de aquel chico rubio de sonrisa contagiosa que portaba el “10” heredado de otro ídolo, Peter Dubovsky. Michu debía irse y crecer para después volver y liderar al club en tiempos más prósperos. Él no lo sabía y la afición tampoco pero algún día, lejos del Tartiere, defendería y “mostraría” orgulloso el escudo que antes defendió sobre el verde.

Sin cambiar de zona geográfica, sin viajar mucho, aterrizaba en el filial vigués. El Celta de Vigo sería su nueva casa. Allí, en Segunda B, poco tardaba en destacar. Sorprendentemente, desde la posición de pivote defensivo, en un principio. No por su falta de potencial goleador, sino por la raza, lucha e intensidad, Michu pasa a tareas más defensivas. El Celta de Vigo fue comprendiendo su error, se fueron dando cuenta de que Michu estaba necesitado de área y de goles. Diez marcaba en ese Celta B en la temporada 07/08. Mismo ejercicio en el que debuta con el equipo grande. Disfrutará de Balaídos y del equipo celtiña fuera de su casa en catorce partidos, consiguiendo su primer tanto en la categoría de Plata.

Las tres temporadas siguientes seguirá en tierras gallegas, en el Celta, alternando diferentes momentos pero siempre siendo un jugador habitual del equipo celeste. Pero hacía falta un paso más. El definitivo. El salto a primera división. Su asignatura pendiente aún, un caramelo que todavía no había probado. Pudo haberlo hecho en Enero de 2010 con un traspaso al Sporting de Gijón pero su corazón, más azul que el cielo, no se lo permitió. El escudo pesó más que el dinero. Según algunos, esa decisión le hacía perder su último tren hacia Primera. Se equivocaron.

Y es entonces Madrid quien llama a su puerta. No el equipo del Bernabéu, como lo hizo en su día cuando vivía en Oviedo aún, sino el Rayo. El equipo modesto de Vallecas apostaba por un jugador rubio que destacaba en tierras gallegas en la segunda división española.

Apuesta acertada. La memoria ya nos permite acordarnos con facilidad de la pasada temporada. No son tantos días. Con frecuencia, a través de esos resúmenes post jornada un tanto de Michu llegaba a nuestras retinas. Se había destapado. A la edad de 25 años debutaba el joven asturiano, sin arrugarse, anotando diez y seis tantos, después de jugar todos menos uno de los partidos de liga. El campo vallecano se rendía a sus pies.

Difícil parecía su continuidad para la presente temporada en un modesto como el club de la franja roja. Michu quería seguir creciendo. Tocaba volver a salir. Incomprensiblemente, ninguno de los grandes y de esos clubes que están un pasito por detrás de los dos de siempre se interesaban. Parecía que tocaba hacer las maletas para viajas lejos. Inglaterra iba a ser el destino.
Sólo dos millones de libras hacen que Michu salga. La prensa coincide en señalar que la cantidad era más que ajustada. Dos millones y medio de nuestra moneda al cambio. El Swansea era su nueva casa. De nuevo, un rubio y poderoso jugador, luchador, se hacía con el cariño de una afición que fin de semana tras fin de semana aplaude sus goles.

Goles que suman un total de 12 tantos, a 0,75 por partido o uno cada 121 minutos. Pichichi de la Premier. No suena mal. Y más si ves por debajo de ti a nombres como Van Persie, Tévez, Rooney… El Swansea y su afición lo celebran. Bendicen el día en que llamaron a la puerta de las oficinas del club vallecano y comprobaban que nadie superaba su ajustada oferta. Ahora son ellos quienes disfrutan de la zurda y el más de metro noventa de estatura del rubio. Y de sus goles, repito.

Y que no le quiten el mérito. Michu no olvida su trabajo, los aficionados al fútbol tampoco dejan pasar la oportunidad de recordar los orígenes de este goleador. Del barro al techo. De la Segunda B al cielo.

Twitter: @asier_sanchez