Ourense 0 – Oviedo 0. Empate a nada

Partido aburrido entre un Ourense que se conformó con el empate ante un Oviedo que apenas inquietó a Pato y que tiró por tierra una oportunidad de oro para recortarle puntos al Tenerife


Óscar Martínez no pudo marcar ante su ex-equipo. Foto: LaVozDelFutbolista

Óscar Martínez no pudo marcar ante su ex-equipo. Foto: LaVozDelFutbolista

El Ourense sigue su plácida travesía por la categoría de bronce del fútbol español tras sumar, con el de hoy, cinco partidos seguidos sin perder. Los de Luisito no pasaron apuros frente a un Oviedo que tuvo el balón pero no supo muy bien qué hacer con él en un encuentro en el que los carbayones casi no chutaron entre los tres palos.

Las ocasiones de la primera mitad corrieron todas a cargo del conjunto azul. Baquero tuvo la más clara, porque fue a puerta, para los azules tras rematar un córner botado por Xavi Moré. Aunque más peligrosos fueron un remate de Íker Alegre, que recogió un centro de Moré desviado por Capi, pero se fue alto, y un otro de Casares, a quemarropa, que Portela impidió que saliese de las botas del granadino cuando se encontraba casi en el área pequeña.

También tuvo color azul la mejor ocasión ourensana, salida de las botas de Yebra, que colgó un libre indirecto, y peinada por Javi Cantero hacia su propia portería.

La segunda mitad comenzó parecida a la primera, con la posesión del balón bajo dominio azul.

Baquero, en el 51’, cabeceó un balón colgado que rebotó en un defensa, volvió a cabecear Álvaro y Pato envió a córner con una buena mano.

Luisito movió el banco, en pos de la victoria, dando entrada a Noguerol por Borja Valle y esto despertó al equipo. Cinco minutos después del cambio, Iván González, más peligroso en el centro que en el costado izquierdo, presionó una cesión defectuosa de la defensa a Dani Barrio. El meta golpeó mal el balón (le llegó botando), Iván, escorado, recogió la pelota, chutó y un gran pie de Dani evitó el tanto gallego.

La última buena ocasión del encuentro llegó en el 63’. Xavi Moré botó un córner que fue peinado en el primero palo, interceptado nuevamente por Portela, y cuyo rechace llegó a las botas de Íker Alegre. El extremo reventó el balón y éste se fue a las nubes.

No ocurrió mucho más en una última media hora en la que el Oviedo quiso pero no pudo o, mejor dicho, no supo llegar a la portería gallega, y el Ourense, cómodo con el resultado, se conformó con el empate ante el que era el segundo clasificado.