Una vuelta y seis diferencias

Leganés y Oviedo se vuelven a ver las caras, 18 jornadas después de su enfrentamiendo en el Nuevo Carlos Tartiere, pero el duelo de mañana no tendrá nada que ver con el de la ida


Dioni, izquierda, y Cervero, derecha, serán las principales armas de Leganés y Oviedo mañana, en Butarque

Dioni, izquierda, y Cervero, derecha, serán las principales armas de Leganés y Oviedo mañana, en Butarque


El 28 de octubre del pasado año, el Oviedo le endosó un contundente 3-0 a un Leganés que se quedó con diez en la primera mitad y que apenas inquietó la meta defendida por Dani Barrio. Carbayones y pepineros llegaron a aquel encuentro situados en mitad de la tabla pero dispuestos a levantar el vuelo frente a un rival con más nombre que posición. Mañana, poco más de cuatro meses después, el encuentro enfrentará a dos equipos bien distintos de los que se enfrentaron en aquel mes de octubre.

Clasificación. La primera diferencia la encontramos en la clasificación que ocupan ambos conjuntos. El Leganés llega al partido como segundo clasificado y el Oviedo, por su parte, lo hace como tercer clasificado, pero sólo un punto por detrás de los pepineros.

Objetivos. Los objetivos a corto plazo de ambos equipos también son diferentes, pero comunes. En la ida, ambos necesitaban los tres puntos para dotar de estabilidad a sus conjuntos pero, ahora, esos tres puntos les dejarían como perseguidores en solitario del líder, el CD Tenerife.

Estado de forma. Desde aquel el 3-0, el Leganés ha conseguido 38 puntos, por 31 logrados por  el Oviedo. Esos siete puntos hacen que el Leganés haya adelantado a los azules en la clasificación y llegue como favorito al encuentro. Gran parte de esa “remontada” pepinera, ha llegado en los últimos partidos. 6 puntos ha logrado el Oviedo sobre los últimos 18 posibles, por 10 conseguidos por los de Pablo Alfaro, en los últimos 6 partidos. 

Goleadores. 2 goles acumulaba Cervero hasta el encuentro del Carlos Tartiere, en el cual marcó, por 3 de Dioni. Sus números no les colocaban como referentes, ni mucho menos del Grupo I. Por contra, Dioni llega al encuentro de mañana como máximo goleador de la categoría, con 17 dianas, y Cervero lo hace como segundo máximo goleador del grupo, empatado con Aridane, tras haber marcado 14 goles.

Banquillos. Una de las novedades más destacables las encontraremos en los banquillos, ya que, el Oviedo viaja a Butarque con un entrenador distinto del que presentó en la ida. Félix Sarriugarte fue destituido el pasado domingo, tras empatar frente al Caudal. José Carlos Granero ha sido el elegido para relevar al técnico vasco y debutará mañana como entrenador oviedista.

Plantillas. Nueve cambios encontramos, en lo que a las plantillas se refiere. Bernal llegó al Leganés, en el mercado invernal, procedente del Granada. Por parte oviedista, se incorporaron Orlando Quintada, Héctor Simón, Pepe Díaz y Fran Sol pero se fueron Mario Ruyales, Pascual, que ahora tiene ficha en el B, Dani Aquino y Óscar Martínez.

Así llegan

Estadísticas y curiosidades al margen, ambos equipos han cambiado mucho desde aquel partido de octubre. El conjunto de Alfaro ha dejado de ser un equipo en formación para convertirse en una escuadra sólida, ambiciosa y con mucho gol. No en vano, el Lega es el máximo goleador del Grupo I, igualado con el Salamanca. La conexión Carlos Martínez – Dioni se antoja clave en el cuadro pepinero para pujar por la victoria.

Por parte oviedista, resulta una incógnita saber cómo afrontará Granero su debut oviedista. Por lo visto ésta semana en los entrenamientos, Granero apostará por un equipo que quiera el balón y que cuando lo pierda no tarde ni un segundo en presionar para recuperarlo. Habrá que ver si, finalmente, los entrenamientos se trasladan al campo o si el Oviedo sigue siendo el equipo previsible y poco fiable en defensa que fue durante la etapa de Félix Sarriugarte.

Las diferencias entre la ida y la vuelta no han hecho otra cosa que no sea añadir alicientes a un partido entre dos grandes equipos llamados a estar arriba en la clasificación, peleando por salir de la categoría de bronce del fútbol español.