Rubiato: «Se mira más a lo de fuera porque todo el mundo puede trincar más»


Rubiato celebra un gol durante su etapa en el Oviedo. Foto: lne.es

Rubiato celebra un gol durante su etapa en el Oviedo. Foto: lne.es

Borja Rubiato Martínez (Madrid, 13/11/1984), es uno de los delanteros más conocidos de la categoría de bronce. Militó en equipos como Cádiz y Oviedo, además de en los filiales del Osasuna y Atlético de Madrid. Incluso llegó a jugar en Segunda División, vistiendo la elástica del Huesca. Ahora, tras un par de años reñidos con el gol, golea en la RSD Alcalá, al que llegó el pasado mercado de invierno procedente del Zamora. Así es Borja Rubiato:


Hoy te ha tocado entrenar con los chicos de la cantera, ¿qué tal la experiencia?

Bien, muy bien. Bueno, me ha tocado con los más chiquititos y cualquier cosa un poco vistosa que hacen es de valorar porque los chavalines están empezando y casi no levantan un palmo del suelo. Me he llevado una grata sorpresa con los dos grupos que hemos estado y, la verdad, que es de agradecer que los entrenadores intenten inculcar eso: el tratar bien el balón, salir con él jugado… Es una experiencia novedosa pero que me ha gustado bastante.

¿Te ves el día de mañana en un banquillo?

Sí, aunque sinceramente me veo más, porque me gusta y me atrae más, en la labor de ojeador o de director deportivo, pero no lo descarto tampoco. Sí que me gustaría, si Dios quiere, tener algún cargo ligado al fútbol y el de entrenador no lo descarto. Ni mucho menos.

Has pasado por diferentes canteras del fútbol español, entre ellas, Atlético y Osasuna B. Desde tu experiencia, ¿se mira más para fuera que para abajo, en el fútbol español?

Tristemente, se mira más lo de fuera. Primero, como siempre se ha dicho, todo el mundo puede trincar más. La gente de fuera es más llamativa para el espectador pero el futbolista español yo creo que ha demostrado a lo largo de estos últimos años que es un jugador muy válido, diferente a lo que hay en el resto del mundo y, ahora, se nos valora más a la hora de salir al extranjero porque los logros de la Selección han hecho que el futbolista español esté mejor visto. Pero, tristemente, sí que es cierto que, años atrás, a la hora de fichar, entre traer a alguien de fuera y subir a alguien del filial, un poquito por todo, se ha tirado más por traer gente de fuera.

¿Crees que habría que cambiar algo a nivel federativo para impulsar las canteras o la utilización de canteranos debería salir de los propios clubes?

En primer lugar, debería salir de los propios clubes. Yo creo que para cualquier club tiene que ser un orgullo que alguien que ha estado desde pequeño mamando el espíritu y participando en el club desde bien chiquitito llegue al primer equipo. Como esa persona nadie va a defender el escudo. Un escudo donde ha estado muchos años, donde ha vivido experiencias de todo tipo… nadie como ese chaval que ha crecido con los valores de ese club los va a saber transmitir a sus compañeros ni va a defender el club como él.

¿Mejor solo en punta o acompañado?

Bueno, depende. Depende de cada partido. Sí que es cierto que cuando juego solo los centrales me marcan un poco más y cuando estoy con otro compañero, bien sea Montero, Mesa o Gazapo, me liberan un poco más.

Ha pasado por unos cuantos equipos y le han dirigido unos cuantos entrenadores, ¿Qué técnico te ha marcado más?

Del que haya podido aprender más en menos tiempo, ha sido Xavi Gracia, que está en el Almería. Sí que es cierto que el año que estuve con Xavi no jugué mucho pero todo se dio todo fenomenal: ascendimos con el Cádiz a Segunda División. A nivel personal, aunque no jugué todo lo que me hubiese gustado, se dio todo muy bien. También fuimos el equipo que más puntos sacó. Se dio todo. Luego también he tenido entrenadores que me han exprimido y sacado todo de mí, como Alfredo Santaelena en el Cobeña, Abraham García en el Atlético de Madrid… Pero también es cierto que recuerdas con más cariño a aquellos entrenadores con los que hiciste una buena temporada.

Hace un año estabas en Oviedo, hace seis meses en Zamora y, ahora, en Alcalá, ¿te ha dado tiempo a deshacer la maleta?

Ésta última etapa, entre Zamora y Alcalá, ha sido un poco exigida por la situación: llevada 3 meses sin cobrar y había venido de una experiencia en Oviedo en la que el equipo, como institución, era increíble pero también había unos pocos problemas económicos… Y, entonces, estaba un poco tocado. A mí, en Zamora, se me prometieron varias cosas que no se cumplieron, como pagar al día, y en esa situación no puedes tener a alguien de fuera. No cobraba grandes cantidades y encima no se cobraba al día. Entonces, eso, a alguien de fuera, le va comiendo poco a poco. Me salió la oportunidad de volver a casa y ni me lo pensé. No me gustó la decisión que tuve que tomar, porque estaba muy a gusto en Zamora, pero no podía seguir en esa situación.

Éste sábado, en el Tartiere, se enfrentan tus dos últimos equipos, el Oviedo y el Zamora, ¿con quién vas?

Aunque suene un poco crudo y ojalá no se enfrentasen, pero el Zamora está más a nuestra par y si pierde, le podemos coger. Por eso, ahora mismo, iría con el Oviedo. Pero si puede ser que, a final de temporada el Oviedo, donde he dejado buenos amigos, juegue Play Off y ascienda y que el Zamora, donde también he dejado amigos, se salve con nosotros, mejor que mejor.

En invierno, la rumorología puso a Rubiato cerca de equipos como el Cartagena, el Jaén, la UDL o el Cádiz, ¿hubo, realmente, algo de cierto?

De Cartagena y Cádiz no tuve noticias. Del Cartagena sé que está Pacheta, coincidí con él en el Oviedo, pero no tuve conocimiento de ellos por mi representante, ni nadie habló conmigo en ningún momento. Y del Cádiz tampoco. Sí que supe del Jaén y el Logroñés pero, al final, yo ya había dado mi palabra aquí, en el Alcalá, me comprometí, llegamos a un acuerdo en cuanto a las cantidades y tiré para adelante. Sé que la situación no era la más indicada para ir en diciembre a un equipo pero había visto un par de partidos al equipo y creía que el Alcalá no estaba donde se merecía. Y lo sigo pensando. Debería estar más arriba.

11 goles llevas marcados ésta temporada, ¿se está viendo éste año a un Rubiato mejor o es que éste año sí que están entrando las ocasiones que otros años no querían?

La etapa del Oviedo, para mí, ha sido una etapa preciosa porque estaba en un club muy grande pero, a título personal, entre lesiones y que creo que perdí la confianza en mí mismo no me salieron las cosas. Los demás años, en el Cádiz jugando poquito metí 10 goles, en el Atlético de Madrid, metí 17, en el Cobeña, 16 también. Siempre que he estado bien físicamente los goles me han acompañado, excepto ese año que te digo. Éste año me encuentro muy bien físicamente. Siempre he sido un jugador de pelear, de luchar cada balón como si fuese el último, y sí que es cierto, que con la gente que había arriba en el Zamora y con la que hay arriba en el Alcalá gozamos de bastantes oportunidades y he tenido la suerte de que alguna ellas “va para dentro”. Este año, tanto en el Zamora como en el Alcalá, me encuentro muy a gusto. Es cierto que no son clubes de tanta entidad como puedan ser el Oviedo o el Cádiz pero yo me encuentro muy a gusto.

Tu llegada a la RSD ha llenado de optimismo a una afición que veía casi imposible la salvación, ¿ha cambiado desde su primer partido hasta hoy?

No te voy a decir que yo sea el antídoto pero sí que es cierto que, dentro de lo que cabe, he podido aportar un poco más de experiencia, que quizás los delanteros del Alcalá no tenían y estoy muy a gusto jugando aquí, como ya te he dicho. Lo que ha cambiado en Alcalá creo que no lo ha hecho con mi llegada sino con Acosta. Él nos ha inculcado que hay que morder en cada balón. Es un entrenador que el duelo lo trabaja al máximo, que quiere muchísima intensidad. Luego hemos tenido partidos que, como el del Oviedo, nos han dado mucho porque moralmente, si hubiésemos perdido, anímicamente habría sido un mazazo. Sí que es cierto que ese último partido contra el Marino nos hizo mucho daño y hay que olvidarlo. Es muy difícil hacernos ocasiones y goles, sólo nos falta que arriba entren las ocasiones. Estamos poniendo todo para ello. El fin de semana contra el Rayo, Ismael hizo dos paradones, el del Salamanca, nos anularon un gol legal y Raúl estuvo bastante bien, contra el Marino tuvimos bastantes ocasiones… Esta es la línea a seguir.

 

En estas últimas jornadas has sido protagonista en victorias importantes, ante rivales directos como la UD Sanse y ante equipos en Play Off como el Real Oviedo, y además ex- equipo suyo. ¿Qué sentiste tras estos encuentros?

Contra el Oviedo, alegría por una parte, porque los puntos nos hacían falta y es un equipo con mucho nombre pero, por otro lado, tristeza porque es un equipo al que le tengo mucho cariño. Tengo muchos amigos allí y sé que es un equipo con mucha exigencia y que cada partido que se gana o que se pierde, sobretodo, es un drama. Y eso para los jugadores es difícil de llevar. Contra el Sanse, mucha felicidad porque era un partido clave. Fue un partido que me salió especialmente bien porque el gol me acompañó. De los partidos que he jugado en el Alcalá han sido de los mejores pero espero que no sean los únicos, que de aquí al final haya más y que pueda seguir ayudando a conseguir el objetivo. Es difícil pero no imposible.

El Alcalá ha conseguido ganar a equipos como el Caudal o el Oviedo pero luego ha perdido su partido frente al Marino de los Cristianos. ¿Cómo se explica eso?

No lo sé, yo creo que somos un equipo que si estamos bien y ordenados es muy difícil hacernos goles, hacernos ocasiones. Pero también es cierto que como bajemos un poquito, y más en la situación en la que estamos, somos un equipo muy vulnerable. Entonces, por eso te estoy diciendo que el trabajo de Antonio Acosta está siendo fundamental. Como nos aprieta, como nos motiva… Está haciendo una labor más que de entrenador, de psicólogo y eso se está notando. Además, nosotros tenemos que ser conscientes de que si no estamos al 100%, si no apretamos, si no vamos a cada balón como si fuera el último… cualquier equipo nos puede sonrojar, como hizo el Marino. Pero además, en ese partido, estuvimos muy nerviosos, muy ansiosos, muy atenazados, queriendo ganar nada más empezar… fue un mal planteamiento por parte de todos y lo acabamos pagando.

Quedan 9 jornadas para que se acabe la temporada y os separan ocho puntos de la salvación, ¿cómo se sale de esta situación?

Creo que al Sanse ya no lo tenemos que mirar, tenemos que plantearnos metas más cortas. A corto plazo, sería importante coger al Guijuelo. Luchar por esa plaza de Play Out y, una vez que se vayan consiguiendo objetivos a corto plazo, intentar dar alcance al que esté por encima de ese Play Out. Ocho puntos son muchos pero no es imposible. No hay nada imposible. Yo creo que con ganar 5 o 6 partidos lo conseguiremos. Aunque es muy difícil porque no lo hemos conseguido en todo el año. Pero, bueno, yo creo que no hay que pensar en eso. Creo que hay que pensar, sobretodo, en que somos futbolistas, y tenemos que salir al campo a disfrutar porque como salgamos atenazados y con miedo nos va a pasar como el día del Marino. Así que, no sólo por ésta experiencia sino por todas. Si sales a un campo acongojado, con miedo, con nervios o pensando en lo que puede pasar lo más probable es que lo pagues. Y no lo digo por nosotros sino por todos. Hay que pensar que es algo magnífico que podamos vivir de esto y hay que disfrutarlo.


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