Se repite la historia

Varios clubes de Segunda B se ven en dificultades para pagar a sus jugadores y empleados en este final de campaña.


El Palencia es uno de los equipos que han desaparecido por impagos.

El Palencia es uno de los equipos que han desaparecido por impagos.

De nuevo la misma canción. Año tras año y pese a las medidas adoptadas por la Real Federación de Fútbol, como la necesidad de presentar aval para equipos con antecedentes, además de la presión de medios de comunicación, Gobierno y aficionados, vuelve a terminar la temporada con dificultades en muchos equipos.

Repartidos por todos los grupos, aunque con grandes diferencias entre sí, los equipos deudores superarían la decena en esta campaña 2012/13 a día de hoy. Muchos de los equipos involucrados se han justificado en la inexistencia, impago o rebaja de las subvenciones que tradicionalmente recibían desde las instituciones públicas y que han sido recortadas. Sin embargo, existen más causas como los impagos de patrocinadores o televisiones, que dejan el presupuesto planteado antes del inicio de la competición muy mermado.

No sólo con los jugadores

Las deudas de los diferentes clubes de Segunda B no sólo se extiende entre los diferentes jugadores de los equipos con problemas, sino que va más allá. Los trabajadores de los clubes y los proveedores de productos y servicios de las entidades ven como la deuda que los clubes han ido contrayendo con ellos crece y crece.

Sin olvidar a los diferentes cuerpos técnicos de los clubes que presentan impagos.

Diferencias entre grupos

Analizando la situación, vemos rápidamente muchas diferencias entre grupos. Hay que comenzar mencionando al Grupo III como el más solvente de los cuatro y en el que menos problemas se están dando. La tendencia más regional del grupo y unos presupuestos ajustados han permitido a los equipos, 21 en esta campaña, de ese grupo cumplir con lo prometido.

En el Grupo I, Madrid y Castilla y León se llevan la palma. Los diferentes equipos de la Comunidad de Madrid, no filiales, han presentado irregularidades en los cobros durante toda la temporada. Por el momento la situación no preocupa u parece que se cumplirá con lo prometido. Más preocupante es la situación en Castilla y León, donde Zamora, Guijuelo y Unión Deportiva Salamanca deben tres mensualidades a sus plantillas. Hay que recordar que el Zamora ya presentó problemas similares la pasada temporada, que el conjunto chacinero estuvo a punto de no salir a competir por la falta de liquidez en el pasado verano y que la Unión Deportiva Salamanca arrastra una enorme deuda acumulada desde temporadas atrás. El Tenerife también está presentando problemas institucionales diversos que han agitado la vida del club en los últimos dos meses.

En el II, los mayores problemas se acumulan en Cantabria, donde Noja y Gimnástica de Torrelavega presentan problemas de pago. La Gimnástica de Torrelavega, que también presentó diferentes problemas en campañas pasadas, debe 9 mensualidades a sus jugadores, siendo el club que más debe en toda la categoría. Sus jugadores han seguido profesionalmente con sus entrenamientos y la única medida que se ha tomado es jugar, a petición de los jugadores, los sábados cuando lo hacen como locales para poder librar el domingo. El Noja, si bien la información no ha sido confirmada, debería unas cuatro mensualidades a su plantilla, que ya ha firmado la permanencia. La directiva del club de La Caseta buscaría apoyos en empresas locales para cumplir con el presupuesto. Unos Kilómetros más lejos, en el País Vasco, encontramos el tercer equipo del que se confirman problemas en el pago de las nóminas: el Real Unión debe parte de lo acordado con los jugadores, sin haber sido confirmado oficialmente el número.

En el Grupo IV también encontramos problemas. El Cádiz debe dos meses y medio a su plantilla, aunque el grupo inversor italiano que gestiona la entidad ha prometido que el dinero llegará antes de que la temporada concluya. El Albacete, por su parte, debería las nóminas de jugadores y cuerpo técnico desde febrero hasta hoy. El club está gestionado en lo económico por la familia Iniesta, que aun no ha podido cumplir con los pagos. El club debe unos 8 millones de €uros en total. Otro equipo más con problemas sería el Atlético Sanluqueño, que debería unos tres meses y medio en salarios. El último club con problemas de este tipo sería el San Roque de Lepe, que incluso llegó a plantearse semanas atrás dejar de competir ante la falta de apoos para poder finalizar la campaña en lo económico.

Cambios necesarios

Es difícil no recordar algún caso de este tipo años atrás. Echando la vista a la pasada temporada recordamos casos de retiradas con la temporada aun en juego, como el caso del Sporting Mahonés. Después, desapariciones y descensos, como los que en los últimos años han protagonizado Badajoz, Palencia, Lorca, Polideportivo Ejido, Lemona, Puertollano y un buen número adicional que completa una lista demasiado larga.

Las medidas no pueden hacerse esperar. La responsabilidad es necesaria en los clubes, que deben darse cuenta de que de cara a las próximas campañas puede que las subvenciones que hasta ahora percibían se vean reducidas o, incluso, desaparezcan. La pelota está también en una Federación que se plantea cambiar el modelo de competición, algo que se debatirá una vez finalice la presente temporada.

Los cambios no llegarán a tiempo para que muchos jugadores finalicen la temporada habiendo cobrado lo que les habían prometido y para evitar que algún equipo descienda. De nuevo, volveremos a la situación del pasado verano, cuando la noticia fue más el tema de la renuncia y compra de plazas, presentación de avales, denuncias de jugadores ante la AFE y no lo estrictamente referido a lo deportivo, el mercado y la pretemporada.


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