Dani Hernández guía al Zamora hacia la salvación

El zamorano logró dos goles estratosféricos para matar a un CF VIllanovense que a partir de ese momento se deshinchó  y acabó encajando el tercero, obra de Jorge Hernández. Con este resultado los rojiblancos encaran la vuelta con relativa tranquilidad.


Dani Hernández en el partido frente al Real Oviedo esta temporada. Foto: El Comercio.

Dani Hernández en el partido frente al Real Oviedo esta temporada. Foto: El Comercio.

No fue la entrada deseada por la directiva zamorana, y es que, a excepción del fondo norte, el resto del estadio presentaba el estado de siempre. No fue la entrada que querían los rojiblancos porque, ni económicamente alivia en exceso las arcas rojiblancas para permitir pagar esta semana una mensualidad, ni las gradas se llenaron lo suficiente para llevar en volandas a los suyos.

Si la grada no cumplió en número, si que lo hizo en calidad y es que la afición rugió como en las buenas ocasiones, intentando empujar a los suyos desde el minuto uno y teniendo en su recuerdo, como siempre, en el minuto 4 a Agustín, que presenció el partido en el Ruta de la Plata, y en el minuto ocho a Nacho Matador, héroe de Mieres.

Los dos equipos salieron temerosos del rival, buscándose las cosquillas sin regalar nada en defensa, esperando el fallo del rival. Los rojiblancos querían el balón y el Villanovense esperaba para salir a la contra. Montes armó su centro del campo con Pajuelo, Chema Mato y Gallardo, buscando la velocidad de Anxo y Óscar por las bandas y el Zamora CF repitió el once de Mieres, buscando las combinaciones de sus bajitos para romper la férrea defensa de los extremeños.

La primera de la tarde la tuvo Sergio García, pero envió su disparo arriba de la portería visitante. Antes los extremeños habían tenido dos aproximaciones a la portería de Sergio Sánchez pero no lograron encontrar rematador en ninguna de ellas. El siguiente en probar fortuna fue Nacho Matador de falta en la frontal, en el mismo sitio que en Mieres. El astur cambió el lado de su lanzamiento y Javi Muñoz salvó a corner la más clara de los zamoranos hasta el momento.

Empezaron a sufrir los extremeños con las combinaciones entre Jorge y Dani Hernández entre líneas, buscando el espacio entre Gallardo y Pajuelo y la pareja de centrales y haciendo el campo muy largo. En una de esas jugadas entre líneas, Dani Hernández recibió entre los mediocentros, se fue de ellos y disparó desde 30 metros un derechazo que se coló por la escuadra de Javi Muñoz.

Con resultado a favor los rojiblancos se sintieron más cómodos y pudieron aumentar la renta antes del descanso. Un lanzamiento de falta de Dani Hernández, un balón para Sergio García o dos disparos desde la frontal de Nacho Matador, no encontraron puerta pero acabaron por inclinar el campo a favor de los locales.

El descanso sirvió para que el Zamora CF cogiera más fuerzas de cara a la segunda mitad. Cuando parecía que el CF Villanovense tenía que apretar para lograr el empate, los rojiblancos salieron a matar el partido nada más comenzar el segundo tiempo y encontraron el premio en las botas de Dani Hernández que se fue de dos rivales y, desde la frontal, hacía imposible la estirada del cancerbero.

Montes buscó el revulsivo de Willy en el banquillo, tocado del tobillo desde la semana pasada y que no fue el jugador decisivo que acostumbra. Con los cambios el CF Villanovense consiguió dominar algo más el encuentro e intentar llegar a la portería local, y lo hizo con dos centros que remataron Chema Mato y Adrián fuera del marco.

Los cambios le otrogaron algo más de presencia ofensiva a los extremeños, pero les duró poco esa efervescencia, hasta que en un contragolpe letal de los rojiblancos, Dani Hernández cedía para que Alberto Prada centrara al segundo palo y, allí, Jorge Hernández introdujera el balón en las mallas. Volvía a marcar el duende tras muchas jornadas sin lograrlo.

El 3-0 hundió a los extremeños que lucharon, en vano, por marcar un gol que les diera esperanza de cara a la vuelta. Al final del partido, alegría contenida de los rojiblancos que se ven cerca de la segunda fase de salvación y lágrimas entre jugadores y aficionados extremeños que se ven demasiado cerca de Tercera División.