No hay peor cuña que la de la misma madera

Diego Jiménez, exjugador del Alcoyano, clasifica al Eibar con un tanto en el minuto noventa


Diego Jiménez, en la foto abrazado por sus compañeros, clasificó, en el 90', al Eibar para la siguiente fase

Diego Jiménez, en la foto abrazado por sus compañeros, clasificó, en el 90′, al Eibar para la siguiente fase

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A pesar de llegar con la necesidad imperiosa de marcar para meterse en semifinales, la primera mitad tuvo color azulgrana. Los de Garitano pudieron irse al descanso por delante en el marcador pero la suerte no estuvo de su parte. La segunda mitad comenzó con el mismo guión pero fue el Alcoyano el que se adelantó ante un Eibar que había tenido un disparo al palo en cada parte. Cuando parecía que el Eibar se quedaría en la cuneta, apareció Diego Jiménez para empatar la eliminatoria y clasificar a los de Garitano para la siguiente fase.

Tras unos primeros minutos de tanteo, el Eibar comenzó a merodear por la meta de Unai Alba. Yuri fue clave en los primeros acercamientos, llevando el peligro a la meta alcoyana, sobre todo, por medio de peligrosos córners. Un testarazo alto de Abaroa, a la salida de uno de ellos, fue el primer aviso para los visitantes.

La primera gran ocasión de peligro para el Eibar salió de las botas de un antiguo jugador del Alcoyano, Guille Roldán. El extremo finalizó, con un disparo a bocajarro, una buena internada de Bóveda que acabó en asistencia al primero. El pie de Unai Alba evitó que el hábil jugador pudiese ajusticiar a su exequipo.

Poco después, sería Yuri Berchiche el que obligó a lucirse a Unai Alba. El zurdo lo hizo, como no, a balón parado. El ex-Pool ejecutó dura y rasa una falta, desde la frontal, y sólo el paradón de Unai Alba evitó el gol.

Antes del descanso, los armeros tuvieron otra gran ocasión para adelantarse en el marcador. Dani García, desde la frontal, buscó el tanto con un gran disparo pero, esta vez, no sería Unai Alba el que evitase el gol sino el palo.

El tiempo de asueto no cambió el guion del encuentro y los primeros minutos de la segunda mitad tuvieron sabor armero. Boveda lo intentó, desde lejos, pero su disparo se fue desviado. A diferencia de un disparo posterior de Capa que desvió Unai Alba.

Imitando a su compañero de filas Dani García, Abaroa probó el sabor de la madera cuando su centro se envenenó y acabó estrellándose en el larguero.

El Eibar seguía buscando con más ahínco que su rival el tanto de la victoria pero, sin embargo, fue Álvaro González, recién entrado al terreno de juego, el que adelantase al Alcoyano, tras rematar una buena asistencia.

El tanto, injusto por la cantidad de ocasiones de las que había gozado el Eibar, hizo que los armeros se lanzasen a la desesperada a por el empate. Jito pudo empatar, nada más salir al terreno de juego, pero su remate se marchó desviado.

Cuando agonizaba el encuentro y las lágrimas comenzaban a bañar Ipurúa, Diego Jiménez amagó el centro, buscando a Jito, golpeó duró e introdujo el balón en la portería de Unai Alba. El gol hacía estallar de alegría a la grada local, ajusticiaba a sus excompañeros y clasificaba, merecidamente, a los armeros para la siguiente fase.