Nadar para morir en la orilla

Dos goles de Calle dejan al Albacete al borde de la clasificiación en una eliminatoria en la que fueron superiores al Oviedo de Granero


Los dos tantos de Calle no fueron suficientes para clasificar al Albacete. Foto: ABC

Los dos tantos de Calle no fueron suficientes para clasificar al Albacete. Foto: ABC

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El destino fue caprichoso y quiso que Luis César Sampedro se enfrentase al que pudo haber sido su equipo. Para más inri, el cartel no podría haber sido mejor. Albacete y Oviedo, Oviedo y Albacete… Dos históricos venidos a menos pero representados en la mejor Selección del Mundo por jugadores de la talla de Iniesta o Mata. Aunque no siempre pasa, en esta ocasión, la eliminatoria estuvo a la altura de las expectativas. Tanto la ida como la vuelta fueron vibrantes y mostraron dos equipos dispuestos a morir por una victoria.

El Albacete llegaba al partido con el mal sabor de boca dejado por no haber marcado en Oviedo, donde dos claras ocasiones de Calle pudieron haber hecho mucho daño al cuadro carbayón. El Oviedo, por su parte, lo hacía con el optimismo despertado ante su victoria y llevado en volandas por las casi dos mil almas azules desplazadas hasta la capital manchega. El queso mecánino intentó siempre llevar el peso del partido pero el Oviedo nunca se lo puso fácil. Al igual que en la ida, la lucha en el centro del campo fue encarnecida.

El Albacete consiguió adelantarse con un tanto de Calle, pero Manu Busto empató a los pocos minutos y volvió a nivelar el marcador. Calle, de nuevo, puso por delante a los manchegos transformando un penalti y, a pesar de tener más oportunidades, el Albacete se quedó sin poder marcar el tercer gol. Al margen del tanto, los de Granero sólo dispusieron de una buena cabalgada de Señé para poder aumentar su cuenta goleadora.

El equipo blanco saltó al césped dispuesto a ganar desde el minuto uno. Calle y Tete fueron los dos pilares ofensivos sobre los que se construyó el ataque manchego. Especialmente activo estuvo el extremo, que volvió loco a Álvaro, mientras le duró la gasolina.

Las primeras dos ocasiones del encuentro tendría el escudo del Alba como firma. En la primera, Sergio Molina recibió un balón filtrado, dentro del área. Recortó a Mantovani, se plantó ante Quintana pero su disparo, muy potente, se marchó alto. La segunda llegó en una internada de Tete que acabó en un pase atrás para Mario Ortiz que se fue ligeramente elevado, al buscar la escuadra contraria de la portería carbayona.

Apretaban los de Luis César como si el partido no fuese a durar más de media hora, conscientes de que el tiempo corría en su contra, mientras el Oviedo intentaba desplegar sus armas pero la presión albaceteña no lo permitía. La mejor ocasión azul de la primera mitad llegaría en un disparo de Héctor Simón, que recogió un rechace de la defensa a centro de Xavi Moré, que se fue alto.

La segunda mitad comenzó con la misma tónica que la primera. El Alba presionaba en pos de la meta rival y el Oviedo se defendía como podía.

A los 6′ de juego, Sergio Molina botó un córner cerrado. Orlando Quintana intentó despejar pero Calle aprovechó la salida en falso del canario para adelantarse, en el primer palo, y anotar el primer gol para su equipo. El tanto dejaba empatada la eliminatoria y había que volver a empezar de cero.

El esfuerzo realizado por el Alba para conseguir anotar el gol contrastó con la facilidad con la que empataron los de Granero. Cuatro minutos después del tanto de Calle, Manu Busto recibió un pase de Casares en la frontal del área, la pegó mordida y marcó con un disparo dirigido al primer palo.

El tanto fue un jarro de agua fría para un Alba, que, sin embargo, pudo marcar poco después por medio de Rocha. El mediocentro recibió un balón por alto que superó a la defensa pero no tuvo la templanza suficiente para chutar a colocar y su disparo potente fue despejado por Orlando.

 La ocasión de Rocha volvió a meter al Alba en el partido, aunque no con la misma convicción que había tenido hasta el 1-0. La fe fue devuelta, al cuadro local, por Calle al transformar, en el 70′, un penalti cometido por Mantovani sobre Jorge Díaz.

Una doble ocasión, con Víctor Curto como protagonista, fue la última en la que el albacete tuvo pudo marcar. En la primera, el atacante envió un pase entre líneas para Jorge Díaz. El extremo controló, y, escorado, se plantó ante Quintana pero su disparo fue despejado, acertadamente, junto al primer palo, por el meta canario. El córner fruto de esa ocasión fue rematado por Víctor Curto pero su testarazo envió demasiado arriba el esférico, junto a las opciones de clasificación para los manchegos.

El 2-1 clasifica al Oviedo por el valor doble de los goles fuera de casa. Aunque mañana es el sorteo, el cual podréis seguir, en directo, desde las 16h, en LaSegundaB, el Real Oviedo ya sabe que el Eibar será su rival en la próxima ronda del Play Off de ascenso a Segunda División.