La convivencia entre el Director Deportivo y el Entrenador

Cuando un entrenador es contratado por un club, principalmente viene recomendado por el  máximo responsable deportivo de ese club, que en la mayoría de los casos, suele ser el Director Deportivo o Secretario Técnico.


La Mirada de Pablo López

La Mirada de Pablo López

Cuando un entrenador es contratado por un club, principalmente viene recomendado por el  máximo responsable deportivo de ese club, que en la mayoría de los casos, suele ser el Director Deportivo o Secretario Técnico.

Cuando este Director Deportivo presenta a su directiva al entrenador, se supone y suele ser en la gran mayoría de los casos, que le conoce perfectamente, tanto por su trabajo como profesional, como por su trato en el vestuario, con el jugador, con los empleados del club…

Por lo tanto, tiene que ser la persona de mayor respaldo hacia el entrenador contratado. En muchos clubes la confianza que se deposita hacia el Director deportivo es total, tanto en el acierto como en error. Eso le lleva al máximo responsable deportivo del club a trabajar más tranquilo.

Si un entrenador ve y observa que tiene total apoyo de su responsable deportivo, su tranquilidad para realizar su trabajo será máxima. Es más, lo ideal sería una estrecha relación para el bien de la entidad.

Esta relación y comunicación tendría que ser total para todos los aspectos relacionados con la parcela deportiva del club. Desde Las bajas de jugadores, las altas y fichajes nuevos que se den, la incorporación de canteranos, el diseño del cuerpo técnico…Esa total sintonía conduce a un trabajo extraordinario. Se sentiría muy fuerte la parcela deportiva.

Donde suelen existir problemas, en diferentes aspectos. En las incorporaciones que uno solicita, y otro le facilita. En la gran parte de los casos, el Director deportivo siempre mira por encima de todo por el bien de la entidad, principalmente porque ellos suelen estar varios años, los entrenadores no. El entrenador busca una consecución de objetivos inmediatos para tener tranquilidad con su equipo, intenta conseguir los mejores jugadores para su objetivo. No siempre el director deportivo comparte sus ideas. Hay ya existen problemas. Se da en muchas situaciones, jugadores que quiere el entrenador, jugadores que quiere el club.

Otras situaciones donde se pueden producir problemas son con una serie de malos resultados. El entrenador lo que tiene que observar es un respaldo total de su Director deportivo, y éste  ayudarle en todo lo posible. Dar la cara por él ante directiva y medios de comunicación. Donde se observe que la relación es fuerte, para salir de los problemas. En muchas ocasiones se observa lo contrario, el Director deportivo se sitúa del lado de la directiva (no siempre por supuesto), y empieza a perder fuerza la figura del entrenador.

Hay clubes que han conseguido grandes logros, gracias a los directores deportivos, porque supieron confiar en un entrenador y en un proyecto en situaciones de conflicto. Y de esa situación salieron más reforzados. En muchos clubes es conocida la fuerza de un director deportivo dentro de esa entidad, y muchos entrenadores están más tranquilos viendo que su trabajo tiene un respaldo total.

Últimamente se están dando situaciones donde el entrenador también es nombrado responsable deportivo, y toda la parcela deportiva de la entidad la dirige él. Eso es un camino muy bueno, porque el entrenador podrá realizar sus funciones en una línea regular de trabajo. Luego dependerá de él, si se produce éxito, o se produce fracaso, pero cada vez son más los clubes que lo realizan.

Yo creo que hay muy buenos Directores deportivos, trabajadores y fieles a sus clubes, que les facilitan mucho la labor a sus entrenadores, intentando que este, sólo se dedique a entrenar al equipo, porque lo demás lo controlan ellos, y van de la mano en el proyecto, para el bien de la entidad.

La convivencia no siempre es fácil, a veces es muy buena, y otras muy mala…pero lo que es importante es buscar lo mejor para la entidad.

@pablolopez111