Los armeros asaltan el fortín

Mainz y Guille Roldán y remontaron, con sus goles, el tanto inicial de Aitor Sanz y se llevan la victoria de un estadio que, en la presente temporada, sólo había visto ganar al Tenerife


El gol de Guille Roldán desnivela la eliminatoria a favor de los armeros. Foto: diariovasco.com

El gol de Guille Roldán desnivela la eliminatoria a favor de los armeros. Foto: diariovasco.com



“Hay jugadores que aportan más en los 30 minutos finales que saliendo desde el inicio”. Obras son amores, por eso, las palabras de Garitano ganan peso al haber sido Jito y Mainz, salidos ambos desde el banquillo, dos de los grandes culpables de la remontada eibarresa. El Eibar comenzó bien el encuentro pero, sin embargo, fue el Oviedo quien se adelantó en el marcador. Tras el gol, el conjunto carbayón fue superior y dominó, aunque ese dominio no se tradujo en ocasiones claras. En la segunda mitad, el Eibar empató para después matar a la contra y poner un pie en la próxima ronda del Play Off.

A pesar del ambiente, netamente azul, el Eibar no se achicó y salió sin reservas a por la victoria. A los dos minutos de juego, Abaroa recibió un saque de banda peinado por Arruabarrena y chutó alto, en la primera ocasión de peligro del partido. Héctor Simón, con un disparo lejano que se marchó desviado, firmó la réplica carbayona. El conjunto armero llevaba el peso del encuentro, con el juego exterior como principal arma arrojadiza, mientras el Oviedo intentaba robar rápido y hacer daño en los espacios dejados por el ataque eibarrés.

Las acciones a balón parado volvieron a aliarse con el Oviedo, y fue así como llegó el tanto oviedista, tras un córner botado por Manu Busto. El cántabro colgó el balón, Irureta despejó con los puños y Aitor Sanz, desde la frontal, aprovechó que el meta se encontraba aún en el suelo para subir el primer gol al marcador.

Con el Eibar presionando arriba, el Oviedo trataba de hacer daño en el espacio interior dejado por los pivotes armeros y Abaroa con la conexión Héctor Simón – Manu Busto como motor principal. A pesar de que el equipo azul se veía superior al rival, las ocasiones claras no llegaron.

Sólo una jugada por derecha de Xavi Moré, que acabó en un remate alto de Casares y un contrataque finalizado por Aitor Sanz, que atrapó Irureta sin problemas, pudieron desequilibrar el marcador.

Tras el tiempo de asueto, el Eibar saltó al césped enchufado, dispuesto a no dejar los deberes para la vuelta. Ambos técnicos movieron el banquillo, al poco de comenzar la segunda mitad, sustituyendo Mainz y Jito a Arruabarrena y Abaroa, primero, y Señé a Xavi Moré.

Los cambios en las filas vascas refrescaron el ataque armero, muy activo, pero castigado por la presión ejercida sobre la defensa carbayona. Granero, por su parte, cambió a Casares de banda para dejarle a Manu Busto el costado izquierdo. Con esa variante, Bóveda, atado muy corto por el granadino hasta su cambio de costado, se vio liberado y, en su primer centro del partido, colgó la pelota al segundo palo, Yuri Berchiche cabeceó hacia Mainz, el goleador controló, regateó a Orlando Quintana y firmó el empate.

El jarro de agua fría que significó el empate, para la parroquia carbayona, se convirtió pronto en un aliciente más para que los de Granero, espoleados por su afición, buscasen con más ahínco, aunque sin acierto, la victoria. Las llegadas fueron tan constantes como errónea la finalización. Héctor Simón, en varias ocasiones, probó suerte pero sus disparos no encontraron la portería de Iruretagoyena.

Con el Oviedo volcado en ataque, el Eibar, en el 89′, asestó el golpe definitivo finalizando una clara contra. Jito recuperó el balón y asistió a Yuri Berchiche para que superase la divisoria y abriese a la izquierda para Mainz. El autor del primer gol superó a Mantovani, sentó a Baquero, llegó a la línea de fondo y cruzó hacia el segundo palo buscando a Jito, que había recorrido todo el campo para finalizar la jugada que él mismo había inciado. El delantero, en vez de reventar la pelota, la dejó hacia atrás y Guille Roldán apareció para poner el balón en el fondo de la red. Sin tiempo para más, el Oviedo buscó la épica y pudo lograr el empate por medio de Señé, pero su remate, demasiado blando fue atrapado, cómodamente, por Irureta.

Aunque no deja sentenciada la eliminatoria, el 1-2 pone al Eibar en clara ventaja. Los de Garitano se clasificarían para la siguiente fase con cualquier empate e incluso perdiendo 0-1. El sábado, a las 19:30h, el desenlace.

FICHA TÉCNICA:

Real Oviedo: Orlando; David Fernández, Mantovani, Baquero, Álvaro; Héctor Simón, Aitor Sanz; Xavi Moré (Señé, min. 57), Manu Busto (Pepe Díaz, min. 65), Javi Casares; Cervero

Eibar: Irureta; Bóveda, Añibarro, Raúl Navas, Yuri Berchiche; Errasti, Dani García; Capa (Diego Jiménez, min. 77), Abaroa (David Mainz, min. 56), Guille Roldán;  Arruabarrena (Jito, min. 56)

Goles: 1-0 Aitor Sanz (min. 18), 1-1 Mainz (min. 58), 1-2 Guille Roldán (min. 89)

Árbitro: Fernando Román Román, de Castilla y León. Amarillas a Bóveda, Jito, Yuri y Errasti

Incidencias: Partido disputado en el Carlos Tartiere ante 20.635 aficionados con presencia de unos 300 aficionados armeros. Césped en buen estado pero algo blando. Luz artificial.