Los celestes tendrán un filial en Segunda B

El filial celtiña logra el ansiado ascenso

Asier Sánchez twitter de @asier_sanchez @asier_sanchez

Los jugadores del Celta celebran el ascenso.

Los jugadores del Celta celebran el ascenso.

En una tarde con sol picante y con ambiente bonito en gradas, Arenas Club de Getxo y el filial del Celta de Vigo se dieron cita en Gobela para decidir cuál de los dos equipos ascendía a Segunda División B. Los deberes quedaban para este partido de vuelta tras las tablas sin goles en las instalaciones de Barreiro, donde un Celta B superior en juego no supo encontrar el hueco para hacer goles ante una muy buena defensa Getxotarra.

Desde el inicio, la intención de unos y de otros no fue, desde luego, la de especular. Casi máxima efectividad de los dos equipos que anotaron cuando las tuvieron en una primera mitad loca.

Empezaba más fuerte el Arenas, queriendo el balón y metiéndole al partido intensidad. Si bien, era el Celta B en el minuto 7 quien pegaba primero y en la primera. Madinda recibía y tras apoyarse en varios recortes y fortuna, lograba quedarse sólo en el punto de penalti y cruzar ante Txemi Talledo. La falta de contundencia defensiva ayudó al internacional a lograr gol.

Poco después llegaba la primera para Santi Mina. No necesitó más el internacional español de categorías inferiores. Recibía una buena diagonal a la izquierda que controlaba magistralmente. Tras ese recurso, más derroche de calidad y poderío para zafarse de los tres rivales que salieron a su paso y anotar ante Talledo sin dificultad.

Y al saque de centro, la primera para los de casa y su primer gol. Córner botado por la derecha que, a palo largo, entre Manu y Pereda consigue ser rematado y que servía así para recortar distancias.

Después y hasta el camino a vestuarios mucha lucha física, alguna falta más fuerte de lo debido y respeto. Mucho respeto.

A la salida de nuevo al terreno de juego, el respeto se mantuvo unos cuantos minutos, sin ver ni en una ni en otra escuadra en dominio suficiente como para hacer tanto.

Pero aún sin certificar dominio, el Arenas siempre fue superior en el balón parado y así empataron el choque los de casa. En un saque de banda y posterior prolongación dentro del área, Valero aprovechaba para introducir el balón por debajo de las piernas del meta gallego. Empate y media hora por delante.

El Celta B despertó con el gol. No podían no hacerlo si no querían verse por debajo en el marcador. Madinda primero y Santi Mina después no decidieron bien dentro del área y sus dos opciones acabaron sin peligro.Después, a base de intensidad, juego aéreo y jugadas sencillas en bandas consiguió hacerse con el dominio de un partido antes roto.

Pero nunca consiguieron inquietar el ascenso celtiña. Sólo en el balón parado en el que los visitantes fueron inferiores llegaron dudas. Un balón desde dentro del área, tras señalar el colegiado un libre indirecto por juego peligroso, terminaba en la barrera y después en córner.

Minutos finales de fe, balones al área y nervios que terminaron dando el ascenso al Celta B, al que le valió el empate gracias al valor doble de los goles en caso de igualada.

Así, los de Pichi Lucas estarán el año que viene en Segunda B. Año dulce para el fútbol gallego de Tercera, que con este ascenso conseguían su segundo de la temporada a Segunda B junto al Racing de Ferrol y a la espera de Compostela y Depor B, que jugarían después.