Hasta siempre, amigo

Nuestro compañero Rubén Bartolomé se despide de su amigo, y eterno capitán del Zamora, Agustín Villar


Agustín, celebrando un gol

Agustín, celebrando un gol

Hoy no escribo como periodista, ni siquiera como un aficionado del Zamora CF. Escribo como una persona que tuvo el honor de poder compartir una parte de su vida con Agus. Una parte que, no siempre, estaba ligada con el fútbol.

La noticia me ha jodido, me ha dejado KO, me ha empujado contra el suelo, me ha quitado las ganas de todo hoy. Desde el día 12 de este mes, cada mañana, al levantarme, miraba el whatsapp de Agustín para ver si se habia vuelto a conectar, para poder mandarle ánimos y continuar en nuestra lucha. Porque Agus era así, un capitán, un líder, una persona capaz de hacernos partícipes de su lucha. Y el cáncer es tan cabrón, que aunque todos empujamos, él a veces vence.

El whatsapp de Agus nunca se volvió a conectar pero a mi me daba ánimos cada día porque el decía que todos los días salía el sol. Y esos ánimos que a mi me llegaban, también le llegaban a muchos de sus compañeros de equipo que, con el paso del tiempo, se han convertido en amigos.

Agustín es (porque lo sigue siendo) un motivador nato, aunque no lo quisiera. La pasada temporada en el seno del Zamora CF fue muy complicada pero el equipo resurgió cuando él pudo acercarse al campo. Si Agus seguía en la lucha, el equipo no podía bajar los brazos.

Agus consiguió que el partido que el cáncer le planteó, en el que tenía las de perder, no acabara en 90 minutos, ni en una prórroga. Agus alargó este partido hasta que ya no pudo más, lo alargó mucho más lejos de lo que cualquiera podría haberlo alargado.

Yo he visto el abrazo emocionado de mucha gente con Agus en la bocana del Ruta, en los domingos de partido. He visto convertir esa sonrisa nerviosa que existe antes de jugarse tres puntos en la de un niño el día de reyes al ver al gran capitán. Yo he sentido la inmensa alegría de verle, de poder charlar con él, incluso de bromear, porque el enemigo no podía con el.

El fútbol me ha dado amigos, como Agustín. Algunos siguen en Zamora, la mayoría están lejos, pero con todos he podido charlar de Agus. A todos nos marcó, lejos de su calidad futbolística, como persona.

Uno de los días mas felices de mi vida fue cuando, con la colaboración del Zamora y del Guijuelo, de muchos futbolistas amigos que habían compartido vestuario con el “4 de España”, con el gran capitán, con el de Peleagonzalo, pudimos sacar adelante un especial para mandarle todos los ánimos del mundo. Y el estuvo allí, emocionado, agradecido por el apoyo, y, siempre he pensado, que con mas ganas de luchar, con las ganas que todos les hemos mandado. Ese día tan feliz para mi, porque sentí que podía poner un granito de arena, se ha convertido hoy en uno de los días mas tristes de mi vida. Y mientras estoy aquí sentado, llorando palabras porque por algún sitio tiene que salir la pena, Agustín se nos va, aunque yo lo siento cerca, lo sentiremos cerca porque es un líder.

Hoy el cáncer me ha robado a un futbolista, hoy el cáncer me ha robado a un jugador del equipo de mis amores, hoy el cáncer me ha robado al eterno capitán pero, sobre todo, hoy el cáncer me ha robado a un amigo. Nos lo ha robado a muchos.

Agustín, siempre estarás en el Ruta de la Plata mientras nosotros estemos. Descansa en paz, amigo.