Un empate a cero que no aburrió

Barakaldo y Fuenlabrada empatan a cero en un intenso choque en el que el fútbol preciso y veloz gustó a los asistentes


Lasesarre presenció un buen partido pese al 0-0 final

Lasesarre presenció un buen partido pese al 0-0 final

Vizcaínos y madrileños protagonizaron en la tarde de hoy un choque intenso acompañado de la lluvia en el que el resultado final fue el mismo que el inicial. El tópico suele decir que un 0-0 es aburrido, pero esta vez no se cumplió. Partido de alternativas, de inteligencia, también de velocidad, el que disputaron los dos equipos.

Si bien es cierto que el Barakaldo fue superior y lo hizo todo para ganar, el Fuenlabrada también pudo aprovechar la rabia y el descontrol de los locales en los últimos minutos.

Pronto, el Barakaldo se iniciaba en su deseo de lograr el control de balón y el Fuenlabrada leía bien la intención ofensiva de su rival, eliminando el planteamiento ofensivo inicia, cerrando espacios y retrasando las líneas.

Sin generar ocasiones muy claras, el peligro llegaba en acercamientos sin rematador que llevaban la firma de Jorge, Mentxaka y Coque, que con buenas triangulaciones lograban avanzar metros.

A balón parado causaba peligro el conjunto fabril. Aguiar fallaba en un remate a la salida de un córner, enviando su cabezazo alto. Respondía el conjunto de Visjnic, pero Alcañiz hacía lo mismo que el jugador fabil.

Las mejores ocasiones quedaban para después del descanso. La lluvia caía con insistencia en Lasesarre y los 600 aficionados pasados que acudieron a su cita al feudo fabril iban a continuar disfrutando de un buen partido.

Allá por el 50, en hasta tres ocasiones de una misma pudieron marcar los locales. A un servicio desde fuera, el cuadro de Zurimendi logra conectar un remate que es parado por Basilio de forma acrobática, el rechace lo envía Jorge al poste y el siguiente remate acaba en córner. Las gradas, incrédulas. Una ocasión fallada casi sobre la línea de gol.

El Fuenlabrada trató entonces de quitarse la caraja de encima y estirar líneas. Con un incisivo y rápido Carlitos volvían a pisar, sin peligro, el campo rival. Mientras tanto, Coque lo intentaba con un disparo que no servía para que Basilio sintiera, al menos, respeto.

Basilio, del que hablábamos, se iba a convertir en protagonista algo más tarde. Como lo hacía antes, volvía a sacar con el pie un remate que se colaba, el rechace, con el portero batido, no acababa dentro: dos jugadores fabriles se molestaron en el fácil remate para alivio de los de Fuenlabrada.

Goti, más tarde, tuvo la suya. Eligió mal el extremo al que le cayó un balón en el pico del área sin oposición. Le caía el balón a la derecha, a su buena, perfecto balón para el disparo, pero elegía la opción de la vaselina con la mala, que acababa en el segundo palo sin entrar.

Después, la tuvo el Fuenlabrada. Contrataque de manual al que responde Serantes. Quizá el cansancio le falló al conjunto madrileño en los metros finales.

En los últimos compases lo intentó el Barakaldo, sin suerte, siempre con el Fuenlabrada con el cuchillo entre los dientes. Reparto de puntos y sensaciones, muy diferentes, buenas por lo general.


Comentarios

No hay comentarios todavía.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *