Empate en un partido a rachas

Barakaldo y Leganés empatan a un tanto con goles en jugadas similares y repartidas fases durante todo el partido entre uno y otro equipo


Reparto de puntos en Lasesarre

Reparto de puntos en Lasesarre

El partido más atractivo del grupo en la quinta jornada, con permiso del derby entre Sanse y Bilbao Athletic, se disputaba en Lasesarre en un día de sol y calor, con ambiente en las gradas. Dos equipos favoritos a estar a final de liga en los puestos de arriba.

Partido igualado al que unos y otros no llegaban en mismas condiciones. Garitano se permitía dejar a algunos de sus hombres importantes en la banqueta, dando entrada a hombres de diferente perfil al campo para dominar ante los fabriles. Los de casa, con numerosas bajas, se veían forzados a dar entrada a jugadores que no acostumbran a estar en el once tipo.

Pese a lo abierto del partido, pese a lo intenso en las disputas y en la posesión de balón en uno y otro equipo, las ocasiones se cuentan con pocos dedos de una sola mano. Los dos goles llegaron en jugadas similares.

Desde la esquina se lograba adelantar el Leganés. Carlos Álvarez lograba cazar un rebote tras un primer remate y marcar sin oposición. Ponía el delantero cántabro el 0-1.

Tras el gol del Lega, el Barakaldo cambió de marcha. Los de Zurimendi asumieron más riesgos, llegaron más y su juego fue más profundo. Jugadas en banda de Coque o juego interior de Jorge García generaron problemas a la defensa visitante.

Pero el empate llegaba de la misma forma que el gol rival. Desde un saque de esquina, Etxaniz lograba rematar a las redes el balón. Su remate en plancha, imposible para Dani Barrio.

Tras el gol y hasta el descanso el dominio del balón fue del Barakaldo, que disfrutó de sus mejores momentos del partido.

Después de salir desde vestuarios por segunda vez, el Leganés le quitó el bastón de mando al conjunto local. Con un buen Alberto, acompañado de un Eraso que trataba de repartir balones a las bandas y un Álvaro incisivo, conseguían cerrar al Barakaldo atrás.

Pero sin ocasiones no hay gol. Y éstas no llegaron con claridad. El Leganés solo disparó una vez en la segunda mitad y el golpeo se fue alto. El Barakaldo lo intentó entonces a la contra. La mejor opción era para Dañobeitia. Tras dejar en el suelo a un defensor rival, se entretenía demasiado, decidía mal y eliminaba el peligro de su propia ocasión para desesperación de la parroquia fabril.

El Lega trató de inquietar la meta de Serantes con balones laterales que llegaban de sus profundos extremos. Neira y Odei supieron eliminar el peligro. Empate a goles, a puntos y fútbol a rachas en el partido que unas 1.700 personas pudieron ver hoy en Lasesarre.