El orden coruxista vence al desorden carbayón

El sólido Coruxo de Antonio Gómez venció, 0-1, a un Oviedo que seguirá a la deriva mientras no consiga afianzar su juego


Antúnez, celebrando un gol con el Coruxo Imagen: lavozdegalicia.es

Antúnez, celebrando un gol con el Coruxo
Imagen: lavozdegalicia.es

Ni ataque ni defensa. Así es el Oviedo de Carlos Granero. Así venía siéndolo desde que el técnico de Chella se hiciera cargo del equipo la temporada pasada y, 20 partidos de Liga después – incluidos los cuatro de Play Off de ascenso a Segunda A -, así sigue siéndolo. El buen juego de Burgos fue un espejismo y, ahora, la realidad es otra. Dos equipos serios, en las últimas dos jornadas, han tirado por tierra toda la ilusión creada por lo que había sido el mejor arranque liguero del Oviedo en la categoría de bronce. Ofensivamente, cuando el rival se arropa y defiende como equipo, a la medular carbayona se le apagan las luces; defensivamente, con las buenas intenciones no vale.

En frente, un Coruxo tan sólido como de costumbre. Tan pragmático, con el balón en los pies, como siempre; y tan infinitamente solidario como acostumbran a serlo los equipos de Antonio Gómez. En fin, tan previsible que pareció pillar por sorpresa al desordenado conjunto carbayón. Los de Antonio Gómez salieron a morder, pero ejerciendo una presión replegada. Sin locuras que pudiesen conceder espacios a las buenas dotes del Oviedo. Con las líneas bien juntas, los gallegos atascaban a los azulones – que, estáticos en su mayoría, apenas se desmarcaban, facilitando la labor defensiva de sus rivales-. La consigna era clara: robar más pronto que tarde y salir a la contra. O, si no se podía contratacar, combinar hasta llegar al área rival. Y así lo hicieron.

Fruto de una buena jugada combinativa, Claudio centró raso. Con Chaco y Besada preparados para recibir el balón, Pardo derribó claramente al delantero. El árbitro señaló el penalti y Antúnez lo transformó sin que le temblara el pulso.

Acto seguido, con el primero aún caliente, pudo llegar el 0-2. El Oviedo sacó de centro y el Coruxo robó. Besada abrió a la derecha para Dani Gómez. El extremo levantó la cabeza y se la puso rasa a Chaco en el corazón del área – podría habérsela puesto también a cualquiera de los otros 2 compañeros que estaban completamente solos en el área -. Al delantero le quedó el balón atrás, remató mordida y la bola salió de su pie tan lenta que Quintana tuvo tiempo de rectificar y atrapar el balón.

En la única ocasión clara del Oviedo en la primera mitad, y del partido, prácticamente, Fernando salió bien para despejar una buena internada, a la par que escorada, de Señé en el área.

La segunda mitad comenzó con Granero moviendo ficha. El valenciano dio entrada a Sergio García en lugar de Erice para buscar una mayor ofensividad, pero el panorama no cambió. Los azules buscaron con insistencia las entradas por banda, pero o el Coruxo las solventaba sin problemas, o bien los remates no encontraban portería – Fernando fue casi un espectador más -.

Las acciones más claras del Oviedo, en esta segunda mitad, tuvieron a Annunziata como protagonista. En la primera, controló, regateó y disparó alto; en la segunda, se le hizo de noche cuando Fernando se avalanzó sobre él; y, en la tercera, ya en los minutos finales, remató fuera el centro de Sergio Díaz. Tampoco ofreció mucho más el canario, que sigue falto de ritmo.

No dio para más un partido en el que el Oviedo constató que está bastante lejos del nivel que debería dar, más aún, cuando el rival es un señor rival, como fue el Coruxo.

FICHA TÉCNICA

Real Oviedo: Orlando Quintana; David Alba (Iván Rubio 82′), Javi Hernández, Pardo, Sergio Díaz; Héctor Simón, Erice (Sergio García 45′); Susaeta (Annunziata 63′), Señé, Eneko; Cervero

Coruxo FC: Fernando; Damiá, Alberto, Yago, Claudio; Cifuentes, Antúnez; Dani Gómez, Besada (Campos 82′), Pardavila; Chaco (Costas 71′)

Goles: 0-1 Antúnez de penalty

Árbitro: el castellano-leonés Díez Cano, asistido por Rodríguez Pérez y Sainz Delgado, amonestó al local Pardo y a los visitantes Damiá, Cifuentes, Besada y Costas. Pardo fue expulsado por doble amarilla.

Incidencias: 8.237 espectadores se dieron cita en el Carlos Tartiere. Césped en malas condiciones. Luz artificial.