Salamanca y el fútbol

Salamanca es una ciudad que necesita fútbol. Lo necesita porque ha vivido gestas en el Helmántico que merecen que siga existiendo el eco, que se sigan recordando con nostalgia quizá, porque eran tiempos mejores, pero con la sensación de que  puede que haya un futuro mejor.

Salamanca necesita fútbol y, desgraciadamente ya no va a ser con la UD Salamanca.  Es imposible que no de pena que un club con su historia desaparezca, que un club que escribió cosas tan importantes en Primera División, ya no exista. Y duele aunque hubiera que haberlo visto en Segunda B o en Tercera, pero que existiera.

Lo complicado del asunto viene cuando hay que decidir que va a pasar ahora, si debe prevalecer lo que diga un juez o lo que dicta la competición. Es espinoso el asunto pues los dos llevan gran parte de razón y lo peor de todo es que no haya aún solución. La propia ciudad y el resto de Segunda B deberían saber ya la solución final, fuera cual fuera el resultado, puesto que la incertidumbre es la peor de las soluciones.

Entiendo que, en un plano totalmente romántico dentro del fútbol, lo que los organismos que rigen este deporte digan, debería ser la solución final. Debería ser el mundo del fútbol el que para bien o para mal eligiera sus propios designios. Entiendo que la RFEF quiere imponer unas normas y que se cumplan, unas normas que durante mucho tiempo no se cumplieron y que, parece ser, que al Salamanca es al primero que se la están haciendo cumplir. Me parecería correcto que a partir de ahora si hiciera así, que todos cumplieran a rajatabla las normas que el ente federativo marcara. Sin embargo, veo difícil que se trate de la misma forma a los grandes equipos y al fútbol modesto.

Entiendo, también, que este mundo del fútbol, no puede ser ajeno a las leyes que rigen este país. Entiendo, por tanto, que si finalmente existe un auto de un juez que obliga a algo, este mundo debería aceptar, aun sin estar de acuerdo, lo que la justicia dicta. El problema, aún así, es que, igual que en el mundo del fútbol, el mundo de la justicia tampoco es igual para todos. Hidalgo cuenta con ventajas que otros ciudadanos de a pie no tenemos, o que incluso, otros presidentes no tienen.

Pase lo que pase, se acepte al Salamanca Athletic o no se le acepte, la parte que salga perdiendo alegará, y con razón, que no es justo. Y la parte que se salga con la suya sentará un precedente, sea el que sea, que espero que, a partir de ahora, se cumpla a rajatabla.

Queda también un último caso que resolver, el de esos aficionados de la UD Salamanca que han intentado seguir con la Fundación Salamanca. Salga a competir el Salamanca Athletic o no, mi ánimo para ellos y espero que siga adelante su proyecto como, quiero acordarme ahora, está resurgiendo, poco a poco, el Linares de lo más bajo de nuestro fútbol.

Complicado tema este de Salamanca y el fútbol, complicado porque, de momento, nadie tiene la solución que contente a todos. no se cual debería ser pero espero, por el bien de todos, que sea pronto y que, sea con el club que sea, Salamanca vuelva a tener fútbol y en unos años pueda volver a tener historias que contar.