Lasesarre celebró su cumpleaños

El Barakaldo 3-1 Peña Sport sirvió de celebración de los diez años del campo gualdinegro. Celebración previa, reunión de amigos y recuerdos y tres puntos para que los fabriles sigan estando arriba

Asier Sánchez twitter de @asier_sanchez @asier_sanchez

Lasesarre celebró su décimo aniversario.

Lasesarre celebró su décimo aniversario.

Lasesarre cumplía el pasado 30 de septiembre sus diez primeros años de historia. Tras su inauguración en el amistoso que su Barakaldo perdía ante el Athletic por 2-3, el Barakaldo ha vivido en su feudo penas y alegrías y muchos momentos. Muchas campañas de fútbol de bronce y una de Tercera. Momentos buenos y malos en diez años que han dado para mucho.

El Barakaldo consideró necesario homenajear a buena parte de los momentos que habían dejado estos diez años e invitó a la cita a unos cuantos jugadores que han pisado en estas diez temporadas el tapete de Lasesarre. Barakaldo y Peña Sport hacían un bonito pasillo a jugadores estrella de la última década como Asier Armendariz, Solaun, Iban Urbano o Iago Herrerín. Y otros más recientes, como Unai Medina, jugador destacado de la pasada campaña, ahora en el Alavés, y los dos capitanes del equipo: Eneko Rubio y Garrido.

Un balóngualdinegro  para cada uno y directos a las gradas para entregárselos a la afición. Lo mismo sucedía con las camisetas que los jugadores del Barakaldo portaban ayer con motivo del aniversario.

Se cumplían así diez años. En la cita faltaron jugadores que quedan en el recuerdo, tales como Germán Beltrán, que estaba en esos momentos dándole la victoria a su Laudio; o Unai Alba, jugadores queridos que no pudieron estar ayer.

Charlas y risas en el palco recordando entre todos estos diez años de historia que se resumieron antes en un pasillo de diez minutos. Charlas que dejaron paso a un partido que terminaba en victoria local y más anécdotas a la conclusión del mismo.

Lasesarre ya está dispuesto a vivir nuevos años de fútbol. Poco a poco, como todo con el tiempo, el paso de los año lo va deteriorando. Su única pena, no ver sus coloridos asientos más llenos de forma habitual.