Victoria de rebote y gracias

El conjunto azul consigue salir con los tres puntos de Miramar con un gol en propia puerta de Espolita y un penalti. Chus Hevia anotó el tanto local del Marino 1 — Oviedo 2


Néstor Susaeta intervino en los dos goles carbayones Imagen: La Voz del Futbolista | Víctor Paniagua

Néstor Susaeta intervino en los dos goles carbayones
Imagen: La Voz del Futbolista | Víctor Paniagua

El conjunto azul consigue salir con los tres puntos de Miramar con un gol en propia puerta de Espolita y un penalti. Chus Hevia anotó el tanto local del Marino 1 — Oviedo 2

Siempre es difícil comenzar con buen pie un partido, pero cuando tu rival marca pronto, la dificultad se convierte en casi un imposible. “Empezamos el partido perdiendo 0-1”, Quirós, en rueda de prensa, reconocía que ese penalti cometido por Pablo Hernández, en el primer minuto, había puesto el partido cuesta arriba. El gol tempranero parecía proponer un partido entretenido, pero la realidad fue otra.

Apenas hubo ocasiones, la última línea defensiva de ambos conjuntos rindió a buen nivel, y, además, el Oviedo se conformó demasiado pronto con el marcador. En la segunda mitad, el Marino, también de penalti, marcó en los primeros cinco minutos y dominó el resto del partido ante un Oviedo que sigue sin funcionar – como reconoció Granero en rueda de prensa -, pero que acabaría ganando con un tanto de Espolita en propia puerta. Los balones largos a Cervero volvieron a ser el eje de todo el entramado ofensivo azul.

Un saque de banda peinado por Cervero, un remate de volea de Susaeta y una clara de mano de Pablo Hernández, que Ortiz Álvarez no dudó en señalar, fue todo lo que ocurrió hasta el primer gol de la tarde. No hubo tiempo para más antes de que Cervero transformase el penalti cometido por el medio luanquín.

Con la gente ubicándose todavía en la grada de Miramar, el Marino comenzaba el encuentro perdiendo 0-1. La estampa pintaba mal para los de Quirós, pero prometedora para los azules. Las ocasiones, por desgracia para el espectador, brillaron por su ausencia.

El Oviedo mandaba sobre un Marino frío y las ocasiones para los luanquinos llegaban merced a la velocidad de sus contras. En la más clara de la primera mitad, Titi adelantó a Sergio Díaz como alma que lleva el Diablo, centró y el cabezazo de David Álvarez – que remató, inexplicablemente, sin oposición y en el área chica – salió rozando el poste largo de Orlando Quintana.

La segunda mitad comenzó como había acabado la primera, con el Marino mandando, y los locales imitando a los carbayones, marcando de penalti en los primeros compases de la reanudación. El derriblo claro de Sergio Díaz sobre Titi, que sacó un penalti de la nada, fue señalado inmediatamente por el colegiado madrileño. Sin ponerse nervioso, Chus Hevia empataba el encuentro. Cervero pudo romper la igualada un minuto después de la misma pero su remate forzado, a centro de Álvaro, no encontró portería.

Pasaban los minutos y el Marino cada vez era más dueño del partido. Ni las variantes tácticas introducidas por Granero, que pasó a jugar con un 1-4-1-4-1, ni las sustituciones en busca de dotar de más equilibrio al equipo, consiguieron que los carbayones ganasen peso en el partido.

Cuando todo parecía sentenciado para el empate, un fallo en salida de balón de la defensa luanquina acabaría en falta a favor del Oviedo, cerca de la frontal. Susaeta la botó cerrada y Espolita tocó lo suficiente como para marcar en propia. El de hoy no fue el mejor partido del extremo, pero intervino, de manera crucial, en los dos goles de un Oviedo que no juega bien pero sigue sumando.

FICHA TÉCNICA

Marino de Luanco: Rafa Ponzo; Pablo Suárez, Saavedra, Boris, Guaya; Espolita, Pablo Hernández; Titi ( Diego 75′), David (Dudi 78′), Pevida; Chus Hevia (Alejandro 85′)

Real Oviedo: Orlando Quintana; Álvaro, Pardo, David Fernández, Sergio Díaz (Sergio Rodríguez 71′); Erice (Iván Rubio 66′), Héctor Simón; Susaeta, Señé (Annunziata 66′), Eneko; Cervero

Goles: 0-1 Cervero (p.), 1-1 Chus Hevia (p.), 1-2 Espolita (pp.)

Árbitro: El madrileño Ortiz Álvarez, asistido por Rodríguez González y Pérez Hernández, mostró amarillas a los locales Pablo Hernández, Chus Hevia y Diego; y a los visitantes Sergio Díaz, Erice y Héctor Simón.

Incidencias: Unos 1.500 espectadores se dieron cita en el campo de Miramar para presenciar el encuentro, correspondiente a la sexta jornada. La segunda parte se jugó con luz artificial. Tarde fresca.