Empate inútil

Ni Caudal ni UDL se fueron contentos con el empate a un gol. Los de Zúñiga lo intentaron pero los riojanos, aun con diez, fueron los que más cerca estuvieron de llevarse los tres puntos


Borja Navarro hizo el gol del Caudal. Imagen: Caudal Deportivo | Víctor Paniagua

Borja Navarro hizo el gol del Caudal.
Imagen: Caudal Deportivo | Víctor Paniagua

Una semana más, el Caudal seguirá siendo el único equipo del Grupo I que permanece sin ganar. La mayor posesión de balón no le sirvió ante un Logroñés ordenado, que tapó bien las posibles vías de agua que le podría haber generado el equipo mierense.

Las dos primeras ocasiones llegaron del bando local, ambas fruto de la maduración de la jugada y con Jorge como finalizador. En la primera, el extremo cabeceó cerca de la base del poste un buen centro de Domenech y, en la segunda, Borja Navarro acompañó con un gran pase filtrado un buen desmarque interior del propio Jorge. El zurdo picó el balón ante la salida de Sergio pero el balón se marchó rozando el poste izquierdo de la portería riojana.

Con todo a favor y la UDL causando los menos problemas posibles, llegó el gol de la tarde. Ubis, desde unos veinticinco metros, batía a Bielsa al transformar un libre directo en un golazo, en la primera ocasión rojiblanca de la tarde.

El nerviosismo provocado por el gol apenas se notó en el equipo mierense, que siguió jugando como hasta entonces. Mientras, la UDL seguía agazapada en su campo, con el marcador a favor y defendiéndose con comodidad de las embestidas mierenses.

Nueve minutos después del gol, llegaría el empate. Domenech controló un balón, se fue de Sergio Martínez, le dejó atrás, llegó a la línea de fondo y centró un balón a media altura al corazón del área. Allí aparecería la pierna de Borja Navarro para enviar el balón al fondo de la red y empatar.

Tras el empate, el Caudal se vino arriba y buscó un segundo gol que nunca llegaría. Domenech probó suerte con una falta lateral pero Sergio metió bien la mano para evitar que se colase.

El marco del partido no cambió con el paso por la caseta. Los de Zúñiga siguieron mandando, con una posesión inerte, y la UDL esperando. Ninguno de los dos equipo contaría con ocasiones, en los primeros minutos de la segunda mitad.

Mejor con diez que con once

Se cumplió el dicho de Helenio Herrera y la UDL fue mejor tras las expulsión de Ormazábal – minuto 63, al ver la segunda amarilla -. Los primeros compases con superioridad a favor del Caudal fueron para estos. Sin embargo, la salida de Jairo Cárcaba por Merchán benefició a los riojanos.

Zúñiga no suplió con ninguno de los dos centrales – Nacho Fernández y Landeira – el hueco dejado por el canterano merengue en la medular y los de Raúl Llona lo aprovecharon para superar a los caudalinos en el centro del campo, algo que habría sido imposible hasta entonces. Los mierenses se volcaron en ataque, pero esa situación dejó en los balones largos el recurso más fácil para llegar a la meta contraria.

La UDL, por su parte, aprovechó para buscar matar a la contra con un activo Jaime Moreno. En una galopada suya llegaría, precisamente, la ocasión que pudo haber desnivelado el partido. En una contra liderada por el extremo, este abrió a la izquierda para Alain, que envió un zurriagazo al larguero e hizo temblar tanto la meta como las esperanzas blanquinegras de lograr la victoria.

No dio el partido para mucho más que algún remate mierense que no encontraría portería. La más destaca para los de Zúñiga fue una falta en la que Samuel intentó emular a Ibai pero se encontró con un Sergio Bien colocado.

El punto no contenta a ninguno de los dos equipos, en descenso ambos. Los de Llona más cerca de la salvación – a un punto – recibirán al Ourense. El Caudal, por su parte, viaja a Compostela para intentar recorta los cinco puntos que ya le separan de la tranquilidad.