El Racing de Santander, bloqueado

Hacienda embarga el club y los de El Sardinero se quedan sin opción de tener liquidez para hacer frente a los pagos cotidianos de la entidad


El Racing está embargado. Imagen: Real Racing Club

El Racing está embargado. Imagen: Real Racing Club

Son días malos para el racinguismo. Sobre todo para una afición que ve como su club se muere sin que la gestión cambie, mejore o de un rotundo giro. Días atrás, el club confirmaba, como era esperado, que no se había llegado a la cifra pretendida en la ampliación. Sólo se había cubierto un pequeño porcentaje de lo deseado.

El siguiente capítulo llegaba en el día de ayer. Hacienda decidía bloquear el club al ver que la entidad no cumplía los acuerdos anteriormente cerrados. El embargo, por valor de una cifra cercana a los nueve millones de euros, bloquea la actividad de la entidad y no permite que exista liquidez en la misma.

Los 600.000 €uros que la Liga de Fútbol Profesional mantenía retenidos han ido a parar directamente a Hacienda. Dinero con el que se pretendía pagar a la plantilla en la presente temporada. Plantilla que, lógicamente, se muestra preocupada por la situación instutucional, que nada tiene que ver con la deportiva. El primer equipo ha mejorado con el paso de las jornadas y se asienta en la zona alta de la clasificación.

Se supone que, a partir de ahora, todo ingreso que genere el club iría a parar a Hacienda, hasta completar los nueve millones que se le adeudan. Esto hace que sea imposible realizar pagos a acreedores y personal, entre el que se incluye jugadores y cuerpo técnico.

Como ya anunciábamos semanas atrás, el Racing de Santander era el primer club de toda la Segunda B con problemas para pagar a sus jugadores. Se había pagado la primera nómina y a parte de la plantilla una parte de la segunda mensualidad. Lavín, que ha conversado con la plantilla recientemente, ha trasladado a los jugadores su optimismo de cara a solucionar el problema.

El presidente de la entidad de El Sardinero quiere llegar a un nuevo acuerdo con Hacienda que desbloquee la situación. El embargo no es definitivo y está sujeto a estudio y acuerdo entre ambas partes, lo que da al máximo mandatario una mínima esperanza antes de evitar la liquidación de la entidad.

Peor situación que la de los jugadores atraviesan los trabajadores del club, a los que se les adeudan tres mensualidades. Este grupo de trabajadores ha mostrado también a la dirección de la entidad su malestar.

El Racing de Santander no generaría en todo este año esos nueve millones de euros de beneficio en caso de que la ampliación de capital finalice de manera positiva. Para ello, la colaboración del aficionado es fundamental, pero el racinguismo no quiere ser partícipe de una gestión que consideran que no es aceptable para su club.