Cuando ganar se convierte en un imposible

Pasadas nueve jornadas de liga, aun hay equipos que no conocen la victoria. Más de ochocientos minutos sin ganar puntos de tres en tres pesan en los cuatro equipos que todavía no han vencido

Asier Sánchez twitter de @asier_sanchez @asier_sanchez

El Caudal es uno de los equipos que aun no ha ganado: Imagen: Caudal Dptvo.

El Caudal es uno de los equipos que aun no ha ganado: Imagen: Caudal Dptvo.

Si pasa cerca de un tercio de competición y tu equipo aún no ha ganado, las alarmas saltan por si solas. No hay que ser un experto analista para diagnosticarlo. Esta circunstancia se repite en cuatro de los setenta y nueve conjuntos que forman la Segunda B.

Cuatro equipos con rasgos comunes y, ahora, objetivo igual. En todos ellos, el entrenador que comenzaba la temporada ya no está, ha sido destituido. En los cuatro, una sensación común: dudas.

Repasamos la trayectoria de los cuatro equipos que no saben ganar esta temporada.

CAUDAL. Del blanco al negro en solo unos meses

El equipo de Mieres vivió la pasada temporada en una nube. Con total merecimiento, los de Paco Fernández, ahora en el Racing de Santander, llegaban al Play Off y en él daban guerra. Equipo trabajado, con hombres de calidad y muchos argumentos.

Pero tras esa calma llegó la tormenta. La salida del entrenador que había dado regularidad al club y, con él, la de una parte de la plantilla buscando un equipo de más poderío económico dejaban mermado al club asturiano.

La confección de la plantilla se hacía tarde, por eso de haber tenido que competir en Play Off y no tenerlo previsto. Lo que generaba que muchos de los actuales jugadores no hayan formado parte del club desde el inicio de la temporada. Primer hándicap importante.

Fidalgo era, tras la salida de Paco Fernéndez, el nuevo encargado de dirigir la nave. Sin encontrar el camino correcto, salía sin lograr la victoria. También con incomprensión. No entendía que la que hasta entonces había sido su directiva no tuviese paciencia.

Zúñiga cogía, entonces, el mando del equipo. Tampoco ha sido capaz de encontrar la llave que abre la puerta de la victoria.

SARIÑENA. Querer y no poder

Debutantes en Segunda B, con una modesta plantilla y el único deseo de poder seguir viviendo un sueño. Ese querer es la permanencia y, de momento, no han comenzado por el buen camino.

Arrancaban contra el Laudio, otro debutante en la categoría, y perdían por la mínima. No lograron imponerse al club alavés por la falta de gol. Esa carencia es la que les condena, por encima de cualquier otra.

El mal inicio le costó el puesto a Alex Monserrate, quien se hiciera responsable del proyecto aragonés. Sus buenas intenciones no se convirtieron en puntos y su salida terminó llegando. La dirección del club acordaba destituirle.

Llegaba entonces un veterano entrenador, conocedor de muchos de los actuales jugadores del club, por su pasado en la cantera del Real Zaragoza. Manolo Villanova es ahora el encargado de dirigir la primera plantilla de la entidad.

Desde su llegada, la misma tendencia. Imposible conseguir en un partido los tres puntos en juego. Circunstancia que les coloca en la parte baja de la clasificación del Grupo II.

SAN FERNANDO. Una humilde lucha sin éxito

La buena temporada pasada del San Fernando ha dado paso a una temporada que no ha empezado con buen pie. Menos gasto en primera plantilla, dificultades en la confección del equipo y, finalmente, una plantilla cerrada con lo mejor posible.

Este año las piezas, de momento, no encajan como lo hacían el pasado año. Sobre todo en la parte de arriba. Dicen desde los despachos del fútbol que quien quiere gol debe pagarlo, y en el San Fernando bien lo saben.

Es su examen no pasado, el del gol. Ochocientos diez minutos para conseguir tres tantos. Arroja una estadística de un gol cada doscientos setenta minutos. Demasiado como para conseguir sumar de tres en tres.

Desde el club saben cuál es su problema, pero buscaron en el banquillo una solución. Juanma Gómez salía del club del Grupo IV sin lograr los tres puntos, con el equipo en descenso. Ocupaba su lugar un viejo conocido, Pepe Masegosa.

El actual entrenador trabaja en encontrar la salida a una difícil solución. Dentro de lo que cabe, el equipo no lo hace mal en el aspecto defensivo. Pero lo ofensivo, o la ausencia de este perfil, medra demasiado. De momento, cinco empates, cinco puntos.

CÓRDOBA B. A última hora

El equipo que ocupaba finalmente el puesto del Xerez era el filial cordobesista. A deshora, más tarde que otros muchos equipos y sin el tiempo del resto para planificar una nueva temporada. Algo más difícil sin la tarea la debe abordar un filial.

De momento, el Córdoba B no ha encontrado el camino de la victoria. No disfrutan de una categoría en la que no ganan. Son el actual farolillo rojo de un Grupo IV que cada vez se les pone más complicado.

Suman un total de dos puntos de veintisiete posibles. Puntos insuficientes para evitar ser el colista del Grupo IV y también ser el peor equipo de toda la Segunda B. Les cuesta hacer gol, acumulando de momento solo seis tantos a favor. Y también tienen problemas para evitarlos: diecisiete han encajado.

Para tratar de corregir esos errores, la dirección deportiva de la entidad ponía punto y final a la trayectoria de Puche en el banquillo. El técnico, con un largo historial en el club, volvía a las categorías inferiores.

Ocupaba su sitio José Antonio Romero, hasta entonces máximo responsable desde despachos de la formación en el Córdoba. Carlos Losada le acompañaba. Aún no han conseguido corregir una situación que no puede alargarse mucho más.

A este grupo se uniría también el CE L`Hospitalet. El club catalán sí ha conseguido victoria, pero lo ha hecho en los despachos y no en el campo. Lograron sus tres puntos tras observar que el Valencia Mestalla había cometido un fallo en su alineación.

Posse dimitía y Kiko Ramírez ha cogido el mando del conjunto que terminó en Play Off la pasada temporada.