Paso firme del Éfese

El Cartagena logra una nueva victoria y sigue su racha de resultados positivos. Esta vez, la víctima fue el Granada B


El Cartagena sigue con su buena racha

El Cartagena sigue con su buena racha

El Éfese, poco a poco, sin hacer mucho ruido, se ha colocado segundo en la clasificación del Grupo IV de la 2ªB. Lo ha hecho tras lograr una buena victoria ante el filial del Granada, confirmando su gran estado de forma: cinco resultados positivos en sus últimas citas.

El club progresa en liga y lo hace también en Copa. Conocerán la próxima semana a su rival. Pero nos centramos, de nuevo, en lo acaecido en el día de hoy. Llegaban los dos conjuntos al Cartagonova con la intención de lograr tres puntos de diferente sentido: para los locales, el arma perfecta para lograr amenazar el liderato del Alba. Para el Granada B, la opción de pelear con los de arriba.

El Cartagena empezó fuerte y se empeñó en dejar sentenciado el partido antes de que el árbitro señalara el camino a vestuarios. Así, Megías anotaba el primero cuando no todos los aficionados habían cogido su asiento. En el minuto cuatro, en segunda opción tras una buena jugada, el atacante cartagenero abría la cuenta.

El gol sirvió para que los visitantes despertaran, para que trataran de imponer el ritmo y el balón. También las ocasiones, pero sin suerte. Sin acierto de cara a gol, el conjunto nazarí no pudo recortar distancias en el luminoso.

Aprovechando el querer y no poder del equipo visitante, el Cartagena iba a asestar la segunda puñalada. Justo antes del descanso, cuando duele más, los de casa vatían a Dimitrevsky. Fede era el encargado de hacer aumentar la renta antes del pitido del árbitro.

En la segunda mitad, el Granada B llevó el peso de un partido ante un Cartagena cómodo que se valía de su ventaja en el marcador para no pasar apuros y vivir en su campo sin necesidad de mucho más. Pero Álvaro se iba a encargar de dar un toque de atención a los locales.

El mencionado jugador del Granada B enviaba un balón lejano a puerta. Limones retenía el balón, pero se le escapaba y acababa cruzando la línea de gol. 2-1 y algo más de cinco minutos para intentarlo.

Pusieron el corazón, la cabeza y todo lo disponible los nazaríes para tratar de igualar la contienda. Imposible. Los de casa supieron cerrar bien la puerta y guardar en un cofre los tres puntos logrados.