La 2ªB se queda sin subvenciones

Las dos últimas temporadas han servido para que el dinero público desaparezca de la categoría de bronce

Asier Sánchez twitter de @asier_sanchez @asier_sanchez

Las Gaunas, uno de los campos "alquilados"

Las Gaunas, uno de los campos “alquilados”

La crisis económica que vive todo el mundo, Europa y España a nivel particular afecta y de manera directa al fútbol. Y más aun al fútbol más modesto, acostumbrado en España, en muchos casos, a “vivir” de las subvenciones que antes existían.

Subvenciones directas en unos casos o patrocinios tanto de los Ayuntamientos como de las Diputaciones o Gobiernos Autonómicos que llegaban hasta hace un par de temporadas pero que en la temporada 2013/14 han terminado desapareciendo o, al menos, reducidas en gran medida.

La eliminación de estas ayudas económicas ha sido un azote para muchos clubes, que han vivido en zonas altas de la clasificación gracias a las ayudas públicas y que, ahora sin ellas, tratan de competir en una zona más baja de la clasificación. Especial daño ha hecho el cierre del grifo en los equipos de fútbol base de los clubes modestos, parte de los clubes que ha sido sacrificada al verse reducida esta ayuda, que normalmente era para ellos, o al menos, eso indicaban los papeles.

Los clubes tratan de aprender a sobrevivir sin unas ayudas que resultaban incomprensibles para los gobernantes de la Unión Europea. Ayudas que han sido eliminadas de raíz en el fútbol de Segunda B y Tercera pero que aun existen en el fútbol profesional en España, aunque también en menor medida.

El principal recorte en las aportaciones desde el ente público ha llegado de manos de los Ayuntamientos. Las instituciones locales, gravemente endeudadas, han tenido que retirar su apoyo económico a los clubes para tratar de evitar su quiebra, junto a otros recortes.

Problema con la gestión de las instalaciones

Junto a la eliminación de las subvenciones encontramos también el problema referente a las instalaciones. Durante la pasada década se construyeron un gran número de campos de fútbol e instalaciones de entrenamiento para los clubes modestos, al igual que para los profesionales. Unas infraestructuras que tienen su lógico coste de mantenimiento y de remodelación que los ayuntamientos han tratado de ahorrarse.

carranza_segunda_fase_01Por lo general, el césped es la parte del campo de fútbol que más está sufriendo la falta de dinero en las arcas municipales. Los cuidados que hay que realizar en los tapetes naturales precisan de personal especializado y horas de trabajo que han sido reducidas.

También se ha tratado de cargar en los clubes los gastos de mantenimiento de estas instalaciones o parte de ellos. Una carga demasiado pesada para algunas entidades que no pueden hacer frente con sus ajustados presupuestos a esta obligación.

Como consecuencia de esta reducción de recursos, se está produciendo un deterioro escalonado de las instalaciones deportivas, más fuerte en las más antiguas, que en algunos casos no tienen mantenimiento. Luces fundidas, servicios y aseos fuera de servicio, megafonías que no funcionan u otros desperfectos de las gradas son los más comunes.

Otra muestra de la ausencia de recursos es la falta de limpieza. Y es que muchos clubes y Ayuntamientos no pueden costear el servicio de limpieza que antes tenían contratado y que ahora trabaja con menor frecuencia.

En muchos casos, los Ayuntamientos siguen haciéndose cargo de los gastos que generan sus instalaciones. Lo que sí se ha detenido es la construcción de nuevas instalaciones o la gran reforma de las ya existentes. La última importante, la del Ramón de Carranza, remodelado recientemente.

En busca de otro modelo de gestión

Con esta situación, que se ha alargado en demasía o a permitido a muchos clubes vivir en una plácida habitación, las entidades de bronce buscan un modelo nuevo de gestión. Y optan por dos opciones enfrentadas: la de la gestión deportiva profesional o la de la gestión que se basa en la colaboración desinteresada de las personas que forman los clubes.

Una u otra gestión busca, en estos malos días, cualquier ingreso económico adicional. Puerta a puerta, esquina a esquina, los clubes de bronce buscan empresas o comercios que ofrezcan parte de sus recursos en estos días difíciles.

La cantera está siendo otro sustento. Antes una inversión, ahora un modo de obtener recursos. Actividades para niños de muy corta edad, torneos de gran afluencia y otros eventos que sirven a los clubes para obtener un leve empujón económico.

Soccer - Coca-Cola Football League Championship - Sheffield United v Swansea City - Bramall LanePocos se arriesgan

El modelo utilizado en otros países para obtener beneficios es el de tratar de llenar los campos partido a partido. Arriesgarse. Pocos clubes han decidido rebajar el precio de sus abonos en buena medida o bajar el precio de las entradas.

Los “tickets” en Segunda B no bajan de los 15 €uros de media. Un precio prohibitivo. Tendencia contraria a la de países como Francia, Alemania o Inglaterra, que buscan, especialmente en las categorías modestas, acumular buenas entradas.

El objetivo es que el aficionado se siente cómodo tras el desembolso de la entrada y se anime a consumir los servicios que ofrece el club: bares, compra de Merchandaising y servicios de otras empresas relacionadas con la entidad deportiva que recibe una comisión.


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