San Francisco, olor a fútbol de antes

Nos vamos hasta Tafalla para radiografiar uno de los campos de los que no quedan en el fútbol español, de los que han ido desapareciendo. San Francisco.


San Francisco acerca a futbolistas y aficionados

San Francisco acerca a futbolistas y aficionados

La pasada década sirvió en España para renovar gran parte de los estadios, especialmente los de las categorías como Segunda B. Las ayudas desde la Unión Europea y el buen momento económico ayudaron a que se optara por construir nuevos campo o modernizar los ya existentes hasta hacerles un completo lavado de cara.

Algunos, por suerte para el aficionado al fútbol de antes, ha quedado en pie y dando guerra aun. En esta ocasión hablamos de San Francisco, el campo de Tafalla y casa actualmente del Peña Sport. Un campo de los de antes y que conserva gran parte de su esencia.

campo grada viejaAunque su entorno se ha renovado casi por completo, rodeado de nuevos edificios, modernos algunos de ellos, San Francisco apenas ha cambiado de cara en los últimos años. Pequeños retoques, mejoras, algo de “Chapa y pintura” y todo igual de bien cuidado como siempre. Eso por dentro, ya que por fuera sí que ha habido que renovar parte de la infraestructura que no ha sido capaz de esquivar el paso de los años.

San Francisco data de antes de los años treinta. Poco queda ya del campo donde Peña Sport ganara en el 31 su primer título de relevancia, la Copa Navarra. El actual campo, renovado, se inaugura exactamente un 26 de marzo de 1951.

El tapete es de hierba natural, de 105×67 metros, un campo nada pequeño pero que tiene sus límites en forma de muro muy cerca de la línea de fondo y de banda. Una característica que acerca a los jugadores y a los árbitros a un palmo de distancia del aficionado, que posee dos tribunas cubiertas, una antigua de hormigón con asientos y otra más moderna cubierta por nuevos materiales.

En total, 4.000 personas pueden darse cita en el campo navarro. Un campo de fútbol que tiene una gran peculiaridad. Un edificio central con forma de vivienda donde se ubican los vestuarios, las oficinas y la sala de prensa. Una infraestructura que sorprende nada más entrar por las puertas del campo.

edificio

Las instalaciones han sido adecuadas a lo que exige la normativa de la Federación Española de Fútbol para poder competir en Segunda División B. Vestuarios renovados, salas de prensa y zona médica, sede social… todo ello a escasos metros del escenario principal, del campo. De un campo cuidado con mimo y que resiste como pocos las inclemencias del duro clima y tiempo de Navarra. El olor a hierba y puro, el hormigón, su bar, su esencia, nos traslada a décadas pasadas de fútbol de lucha y casta que ya han pasado al olvido.

Tafalla dispone, ajustándose a las necesidades y tendencias actuales, de otro campo de hierba sintética donde entrenan y juegan las categorías inferiores de la entidad.

Imágenes: Peña Sport

 


Comentarios

  • miguel vellë

    campo precioso, como me gusta cuando voy al norte y ves esos pueblos con la tipica grada de hormigon.

    # | 07.11.2013 - 10:39

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