Diez años de una trágica muerte

Hoy se cumplen diez años del fallecimiento del que fuera futbolista del Real Oviedo, Armando Barbón


Estatua de Armando Barbón en el Tartiere

Estatua de Armando Barbón en el Tartiere

Hace diez años una noticia trágica salpicaba la ya mala actualidad de un Real Oviedo que vivía muy malos momentos, quizá los peores de su historia. Lo que parecía una nube encima de las cabezas de club y aficionados azules iba a ennegrecer un poco más en la medianoche de un trágico sábado.

Aquel día del 2003 fallecía Armando Barbón, un joven futbolista de tan solo diecinueve años y una de las perlas de futuro del club del Carlos Tartiere. Un rayo de esperanza. El prometedor interior zurdo fallecía en accidente de tráfico junto con otros amigos que también fallecían en el Seat Toledo que se siniestraba en Mieres.

La afición del Real Oviedo le homenajeó desde entonces y le recuerda cada año. Mientras tanto, Armando ve los partidos del Tartiere y sufre con los suyos. Una estatua le recuerda en el campo de la capital asturiana, Oviedo, ciudad que le vio crecer y que no pudo verle triunfar.