El cuarto árbitro

Los árbitros de segunda B, además de dirigir partidos de la categoría de bronce del fútbol español, desempeñan también otra labor dentro del mundo arbitral: participar como cuarto árbitro en partidos de 1ª división y 2ª división A. En estos partidos el rol cambia y se realizan otras funciones, igualmente importantes pero muy diferentes.

Cuando llega una designación como cuarto árbitro se adjunta una relación con los teléfonos de los miembros del equipo arbitral con el fin de que los miembros se pongan en contacto entre sí. El primer paso consiste en planificar el viaje, teniendo en cuenta que el cuerpo arbitral reunido tiene que dormir la noche anterior al partido de forma obligatoria. Así como al árbitro principal y sus asistentes, el viaje se lo organiza una agencia de viajes que trabaja para el comité de árbitros, el cuarto árbitro tiene libertad para hacer el viaje de la manera que le venga mejor.

Esto se debe a que el cuarto árbitro tiene que sufragar los gastos derivados de su viaje y su estancia en hotel, mientras que al resto de los componentes se lo paga el comité. A cambio, los honorarios que recibe el cuarto árbitro son de una cuantía sustanciosa (1.462€ en 1ª división y 1.112€ en 2ª división A), de forma que después de pagar el viaje, estancia en hotel, comidas y demás gastos derivados del viaje, le queda un importe neto adecuado.

Una vez se ha viajado a la ciudad donde se celebra el partido, se llega al hotel y el equipo arbitral se reúne. La noche anterior se suele ir a cenar a algún restaurante de confianza, ya que en la mayoría de las ciudades cada árbitro tiene algún restaurante al que le gusta ir. La cena es un momento para compartir charla y conocerse mejor, con el objetivo de entablar lazos de confianza, y que a pesar de no actuar juntos habitualmente se tenga un trato de normalidad.

cuarto arbitro

La mañana previa al partido se suele aprovechar a dar un paseo después del desayuno, y en función de la hora del partido desayunar fuerte y no comer, o comer pronto para tener tiempo de descansar un rato antes del partido. La hora de reunión antes del partido es, habitualmente, 2 horas antes en la cafetería del hotel. En ese momento se incorpora al equipo arbitral el quinto miembro, el delegado/informador del partido. Tras tomar un café y saludarse, hay que desplazarse al estadio, trayecto que en 1ª división y algunos partidos de 2ª división A se hace escoltado por las fuerzas de seguridad.

Una vez en el campo, y tras examinar el terreno de juego y sus aledaños, el cuarto árbitro pasa a encargarse de los aspectos administrativos del partido. Se cerciora que la convocatoria, tanto de jugadores como de cuerpo técnico, se adecúe a la normativa vigente, y elabora el acta del partido, todo bajo la supervisión del árbitro. Mientras tanto, él y sus asistentes se cambian de ropa y realizan el calentamiento, tras lo que comienza el partido.

Durante la duración del partido, la labor del cuarto árbitro abarca muchas funciones: control de los banquillos, mirando que todos sus componentes tengan un comportamiento adecuado; control de la zona de calentamiento de jugadores; control de las acciones que sucedan en el partido en la zona más cercana a él, quedando todas las decisiones que comunique por el pinganillo a discreción del árbitro principal; control de las zonas ciegas del trío arbitral, tales como posibles acciones que ocurran a espaldas del árbitro o en zonas del campo alejadas de la atención; control del túnel de vestuarios en los momento en que los jugadores salen o entran de los vestuarios al terreno de juego.

Además de todo esto, una de las principales labores del cuarto árbitro es sustituir a cualquiera de los demás componentes del equipo arbitral en caso de que alguno de ellos sufra una lesión o indisposición que le impida continuar el partido. Este hecho suele ser el que más llama la atención cuando ocurre, a pesar de que las ocasiones en que esto sucede son muy pocas a la lo largo de la temporada.

Una vez termina el partido, el cuarto árbitro se encarga de completar el acta arbitral, siempre bajo la supervisión del árbitro principal, y su labor termina. Al igual que el resto de componentes del equipo arbitral, su labor es valorada por el delegado/informador del partido, el cual califica su actuación de acuerdo a unos criterios establecidos. Tras ello, solo queda abandonar el estadio, despedirse de los compañeros con los que se ha compartido el partido, y realizar el viaje de vuelta de la manera más adecuada.