Tablas en Barreiro

Celta B y Oviedo empataron a doses un partido en el que evidenciaron sus problemas defensas


Borja Iglesias celebra un gol. Imagen: lavozdegalicia.es

Borja Iglesias celebra un gol.
Imagen: lavozdegalicia.es

Empezaron muy bien los de Granero, ejerciendo una fuerte presión adelantada sobre su rival y llevando el peso del partido. Así, las dos primeras ocasiones del partido fueron carbayonas. En la primera, Cervero, en claro fuera de juego, falló ante Rubén Blanco y, en la segunda, Alain, tras agarrar a Antón, marcaba.

El equipo celeste se quitó las cadenas tras el 0-1 y, en el trece, Borja Iglesias aprovecharía una gran fallo defensivo de la zaga para cabecear a la red un centro de Añón, desde el costado izquierdo. El propio Borja Iglesias pudo haber ampliado el marcador, pero la pelota, tras el centro de Marcos, se marchó rozando el poste. Antón también tuvo una buena ocasión en un lanzamiento de falta que se marchó ligeramente desviado y Borja Iglesias la volvería a tener gracias a un balón filtrado que superó sin problemas la defensa pero al que Orlando se adelantaría para evitar el remate.

Por parte oviedista, Cervero, de cabeza, tuvo una gran oportunidad a la salida de un córner, pero el esférico no encontró la portería. La mejor ocasión llegaría tras un saque de esquina, botado por Annunziata, que Iván Rubio, desde la frontal, empaló buscando la escuadra. Un bellísima parada de Rubén Blanco, que sacó una brillante mano junto a la escuadra, evitó que se adelantasen los astures.

Comenzó la segunda mitad con más posesión el Oviedo, aunque sin ejercer la presión asfixiante con la que había arrancado la primera. Annunziata tuvo la primera buena ocasión con un centro que Soto despejó cerca de su escuadra.

Al igual que ocurriese en el primer acto, se volverían a adelantar los carbayones en los primeros minutos del segundo. En esta ocasión, Javi Hernández aprovecharía un par de rechaces a la salida de un córner botado por Annunziata para marcar el 1-2. Poco después, en otro saque de esquina, podría haber hecho el tercero pero su cabezazo picó demasiado el balón y este se marchó alto.

El tanto en contra hizo que apretase el conjunto olívico, que tuvo en las botas de Borja Iglesias un par de buenas ocasiones para empatar. La presión celeste se agudizaría con la expulsión de Javi Hernández por doble amarilla. Finalmente, el propio Iglesias aprovecharía un fallo defensivo visitante para asistir a Aitor, que pondría las tablas en el marcador.

El empate frena la racha de victorias a domicilio del Oviedo y hace que los de David de Dios vuelvan a sumar.