El Hermanos Antuña invierte las tornas

Un gol de Álex Arias firma la primera victoria visitante del Avilés y la primera derrota local del Caudal


Álex Arias en un partido anterior. Imagen: elcomercio.es

Álex Arias en un partido anterior.
Imagen: elcomercio.es

Primera victoria para el Real Avilés como foráneo en lo que va de Liga, y primera derrota en el Hermanos Antuña para los blanquinegros, que hicieron méritos para haber sacado algo del duelo regional.

Comenzaron más metidos en el partido los de Uribe, que volvió a alinear a Geni en el pivote y tuvo que dar la alternativa al debutante Piquero en el lateral zurdo. No fue el único canterano, Cristian ocupó la delantera junto a Camochu. La superioridad incial realavilesina, plasmada, sobre todo, a balón parado – Álex Arias llevaba peligro al área rival en cada acción – se fue diluyendo con el paso de los minutos. Richard fue entrenando, poco a poco, en el partido y pasó a llevar la manija de un Caudal que comienza a asemejarse al de la temporada pasada.

Borja Navarro, a la salida de un córner, tuvo la mejor ocasión de la primera mitad en un balón colgado por Jorge y rematado por el atacante blanquinegro. Sólo la gran parada de David evitó el gol. Álex Arias compensó la balanza con un libre directo que se marchó alto y Toyos hizo lo propio con un cabezazo al saque de una falta lejana.

El comienzo de la segunda parte, a diferencia de el de la primera, fue claramente para los de Zúñiga. Otra vez recayó la mejor ocasión bajo la responsabilidad de Borja Navarro – que recibió un gran balón aéreo de Richard que superó la defensa-, pero esta vez el balón se marchó demasiado cruzado. Invirtieron los papeles minutos después, el mediocampista tiró una pared con Borja y a su disparo respondería bien David.

Mediada la primera mitad, de un saque de banda colgado al área caudalista llegaría el gol. Álex Arias recibió de tacón, se giró y marcó.

El tanto heló las gradas, ya congeladas por el frío de la noche, y sentó como un jarro de agua fría a los de Zúñiga, que ya no supieron reponerse al tanto y acabaron claudicando.


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