Paramnesia caudalista

Los de Manolo Zúñiga fueron superiores al Oviedo, que rentabilizó al máximo sus ocasiones, pero eso volvió a no ser suficiente


Alain Arroyo dio la victoria a los azules. Imagen: realoviedo.es

Alain Arroyo dio la victoria a los azules.
Imagen: realoviedo.es

El partido del pasado lunes, contra el Real Avilés, y el de esta tarde fueron, para el Caudal, como dos gotas de agua: rival asturiano, mismo guión y mismo resultado final (0-1 en ambos casos). Los blanquinegros hicieron, al igual que hace seis días, más méritos que su rival para llevarse la victoria, pero este decidió mejor y realizó el viaje de vuelta con los tres puntos en la maleta. Sufrida paramnesia, o déjà vu, si lo prefieren, para los de Zúñiga, que vuelven a hundirse en el descenso.

Sorprendió la presencia de Pardo en el centro del campo carbayón – el central actuó como pivote a pesar de que todos los mediocentros estaban disponibles -. La consigna parecía clara para el partido: no encajar gol bajo ningún concepto. El Oviedo afrontó el choque centrado en defender, con la defensa más retrasada de lo habitual y dejando el ataque en un segundo plano. Por eso, el balón fue, claramente, propiedad de los locales.

Con las bandas como principal arma ofensiva, Nacho Méndez apenas apareció por el centro, el Caudal fue, poco a poco, mascando un duelo complicado que se le hizo más arduo a causa de la precipitación. Las faltas laterales fueron una constante, pero no lograron sacarles partido.

Pasada la media hora de juego, llegarían las tres ocasiones más claras para los caudalistas. Primero, Nacho Méndez no llegaba a tocar lo suficiente un buen centro de Inverón y el balón se iba cerca de la cepa del poste. Después, una contra acabaría con un pase al hueco de Borja Navarro que plantó Jorge ante Quintana, pero, desgraciadamente para los intereses locales, el remate forzado del extremo llegó manso a las manos del meta. Por último, Borja Navarro apenas llegaría a tocar un centro que David no acertó a despejar y Orlando Quintana volvía a atrapar sin problemas.

Se prometía feliz la segunda parte para los de Zúñiga, muy superiores a sus rivales durante la primera, ya casi finalizada, pero, en el último suspiro, el Oviedo aprovechaba un balón parado para adelantarse. Falta lejana botada por Susaeta, Javi Hernández toca en el balcón del área, Cervero cabecea hacia Alain y el vasco, en plancha, hacía el gol.

Los carbayones salieron de vestuarios mejor de lo que se habían ido, y, durante los primeros minutos de la reanudación, fueron superiores. Sin embargo, el transcurso de la segunda parte volvería a mostrar al Caudal como dueño real del partido.

A pesar del acoso caudalista, las ocasiones quedaron repartidas para uno y otro equipo. Por parte local, un zurdazo de Richard, que recogió un rechace de Rojas en el área, buscando la escuadra, era desbaratado brillantemente por un Orlando Quintana que realizó un gran partido. Alain tuvo la más clara para el Oviedo con un remate a media vuelta, dentro del área, que solo una gran mano de Javi Díaz evitó que se convirtiese en la sentencia.

Demasiado castigo la derrota para un Caudal que lo intentó, por activa y por pasiva, ante un Oviedo que parecía conformarse con el empate a cero inicial. Los de Zúñiga ven como el Play Out, que marca el Tropezón, se queda a dos puntos y los de Granero se colocan a tres puntos del líder, el Racing de Santander.