Objetivo: evitar la desbandada

La grave situación económica que atraviesa el Racing podría provocar la marcha de varios jugadores tras el parón invernal


La afición de Racing apoyó a sus jugadores, al final del encuentro. Imagen: eldiariomontañes.com

La afición de Racing apoyó a sus jugadores, al final del encuentro.
Imagen: eldiariomontañes.com

A veces, lo menos importante del fútbol son los goles. Corren tiempos difíciles, para el balompié también, y el Real Racing Club de Santander es uno de los clubes que más lo está sufriendo.

Líder de su Grupo, el I, flamante único representante de la División de Bronce en los Octavos de la Copa del Rey, tercer máximo goleador de LaSegundaB… Ver para creer, teniendo en cuenta que, en verano, la situación del conjunto cántabro era más que alarmante.

Paco Fernández llegó a una semana de comenzar los entrenamientos y sin, prácticamente, jugadores a los que dirigir. Para colmo, la confección de la plantilla se vio afectada por otro interrogante: la categoría – Segunda o Segunda B – en la que, finalmente, militaría el equipo. La desconfianza que giraba en torno a Paco – entrenador casi desconocido lejos del Principado – fue una piedra más en el camino.

El tiempo, partido a partido, ha dado la razón al técnico y a los que apostaron por él. Los méritos que el equipo santanderino ha ido acumulando con el paso de las jornadas no son pocos, pero esos – sin dinero que lo respalde – no aseguran la continuidad del grueso de la plantilla.

Javier Barbero, compañero de Onda Cero, apuntaba ayer en Al Primer Toque que hay seis jugadores que amenazan con no volver a los entrenamientos el día 30, fecha para la que Paco – quien, en principio, seguirá – ha citado a los suyos. Además, dos futbolistas ya le han solicitado al Club la baja.

En el mismo programa, David Miguélez, uno de los pesos pesados del vestuario, negaba ser uno de los que no piensa continuar, pero también entendía la situación de los demás. “La familia es lo primero”. Como suele ser habitual, las promesas de pago – realizadas por los mismos que prometieron, en su momento, pagar las nóminas – no faltan. Las dudas tampoco escasean entre la plantilla: “no sabemos, al cien por cien, lo que está pasando”.

Las previsiones de que se solucione, a corto plazo, la situación no parecen probables. Las cuentas del Racing están embargadas por sus deudas con Hacienda y el dinero que la LFP debería pagarle al Club por su descenso sigue congelado.

¡Harry, págales!

A voz en grito se despedía ayer la afición racinguista de El Sardinero. Los hinchas, que llevan años sufriendo el (des)gobierno de varios – no nos olvidemos de la, relativamente reciente, época de Piterman al frente de la entidad – indeseables, para cualquier seguidor cabal, Consejos de Administración comprenden, perfectamente, la angustia de la plantilla y el cuerpo técnico. Por eso, tras el partido frente al Coruxo, decidieron apoyar a unos jugadores, los suyos, que defienden su escudo como debería hacer su Consejo.