Albacete: misma posición, distintas sensaciones

El Albacete Balompié ha protagonizado un año lleno de sucesos y contrastes en la faceta administrativa y deportiva

Hugo Piña twitter de @hugopia24 @hugopia24

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El conjunto manchego termina este 2013 de idéntica manera que lo hizo con el 2012; en segunda posición de grupo. Toda vez que las sensaciones entre ambos ‘equipos’ son dispares, y es que aquel Alba que terminó el 2012, y por ende la temporada –allá por el mes de junio, no terminó de cuajar en toda su plenitud.

Cierto es que el equipo acabó metiéndose en los puestos de promoción como tercer clasificado, no pudiendo obviar la destitución de su entrenador en el mes de marzo. Como decimos, el equipo no tuvo su mejor arranque tras las vacaciones de navidad, lo que conllevó que el equipo deambulara por los puestos medios de la tabla, en una clara situación de crisis transitoria y con un entrenador totalmente desgastado como Antonio Gómez.

El madrileño había cogido las riendas del club en el verano de 2011, justo en el momento en que el Albacete Bpié había vuelto a la Segunda División B tras 20 magníficos años en la élite del planeta fútbol –siete de ellos en primera división- aunque como decimos, y tras una primera temporada con más brillo que sombras, en la segunda y ante la acuciante economía del club, éste tuvo que conformar un equipo que si bien era en parte el mismo de la temporada anterior, no lo eran sus ilusiones y al que le acabaron afectando los problemas de impagos habidos cada mes.

No hablamos tampoco del juego del equipo de Gómez, que podía denotarse como un juego con demasiados claroscuros y falto de ilusión. Esa misma falta de fe le hizo al equipo decaer en enteros, llegando incluso a perder contra los últimos clasificados. Como es habitual en todos los equipos, el que suele salir es el entrenador –y mánager general, y dando entrada a otro.

José Antonio Iniesta, uno de los protagonistas del año | 5+eldescuento

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En este punto también tendríamos que hablar de la mala sintonía del máximo accionista –en ese momento, del entrenador y la familia Iniesta –encabezada por José Antonio Iniesta y su consejo. Todo ello supuso el caldo de cultivo suficiente como para que el madrileño saliera por la puerta de atrás del conjunto manchego y llegara a la ciudad albaceteña un gallego; Luis César Sampedro.

El equipo con el gallego mejoró en puntuación aunque el juego siguió siendo gris, y donde la superioridad del equipo blanco en cada todos los partidos les hacía conseguir los tres puntos. El equipo eso sí, se mostraba de nuevo ilusionado, y con ello la afición. El equipo se metió en promoción en el último partido, jugado y ganado en Sevilla. Como tercer clasificado, al conjunto de Luis César le tocó en suerte el Real Oviedo en la eliminatoria de ascenso, con la vuelta en el Carlos Belmonte.

Pero el Alba caería eliminado, y es que el average le era favorable al conjunto azul tras su victoria en Oviedo por un gol a cero, y sobre todo tras la derrota del Oviedo en el Belmonte –ante 1,500 aficionados ovetenses, y el gol de Manu Busto. El Alba ganaría el partido, pero no la eliminatoria. Esta quedaría igualada, aunque con el average favorable a los azules.

Otro varapalo para la afición del Alba, que veía como su equipo volvía a quedar eliminado de la carrera por el ascenso, y esta vez a las primeras de cambio y de nuevo sin perder la eliminatoria ante su rival. La época estival llegaría a la ciudad con demasiadas dudas, y es que el equipo se desmonto por completo, quedando tan solo jugadores como Calle, Núñez o Carlos.

El resto decidió salir por la puerta de atrás e irse a otros equipos, donde la seguridad de cobrar al día fuera más importante que la seguridad de optar a un ascenso como profesional. Duros días los que se avecinaban en las instalaciones blancas, donde todo eran dudas e incluso se hablaba ya en términos generales de “desaparición”. Las deudas eran amplias y el futuro deportivo, aun por construir. No había nadie en la parcela deportiva, y mucho menos hombres para completar esa parcela.

Tuvo que ser de la mano de nuevo de la familia Iniesta –en medio de grandísimos problemas institucionales- la que cogiera el mando del barco. Iniesta puso de nuevo en el banquillo a Luis César Sampedro, que se encontraba en Galicia pescando, y el que traería –junto al secretario técnico-, a los jugadores. Nombres propios como Rubén Cruz, traído ex profeso por José Antonio Iniesta o Dorronsoro, Pol Bueso, Rojas o Carlos Indiano.

Todos ellos formaron una amalgama que generaron de nuevo ilusión entre el aficionado blanco, y que aumentaron la posibilidades del equipo en el único objetivo del Alba para este año que comienza; el ascenso a Segunda A. Pero no todo iba a ser tan fácil, y es que como se puede deducir del comentario que se viene haciendo en este artículo, podemos observar que el Albacete Bpié tenía una falta de liderazgo desde los despachos, y la formación de un nuevo consejo era más que necesaria.

3Tras unos desplantes durante el verano, la familia Iniesta pensó en dejar el club, sobre todo tras la aparición de un supuesto nuevo accionista. Lo que a continuación se va a desarrollar, roza lo esperpéntico y quizá fuera mejor obviarlo, pero como pasado del club creemos conveniente mencionarlo para que no vuelva a tener cabida en el club Albacete Bpié:

Durante el verano, un agente de jugadores como Joaquín Secades se puso en contacto con el club, mediante uno de sus ‘supuestos’ grandes amigos y amasadores de otras supuestas fortunas; Julián Echevarría Bastante. Promesas infundadas sobre el manejo de un equipo de fútbol que llevaron a la masa social a ser engañada en la junta que tendría lugar a primeros de septiembre, pero que daría con el apoyo mayoritario de los accionistas en detrimento del otro candidato: José Miguel Garrido.

Los problemas eran tremendos, hasta el punto de que a falta de una semana para que diese comienzo la temporada regular, el Alba –y sus categorías inferiores, no disponían de los nuevos balones reglamentarios con los que la RFEF exige jugar o la ropa y camisetas con las que jugar. Se podía atisbar desde fuera como el club estaba dejado a la mano de Dios, e impedido por las deudas. Con este panorama, como decimos, el Alba empezó a ganar sus encuentros, dándole sentido a estas el manejo de la pelota del equipo manchego y sobre todo, una ilusión desbordante en el plano deportivo.

A la misma vez que se iban dando las victorias, tenía lugar el desmán de Echevarria al frente del club. La mayor y principal promesa de este, la llegada de liquidez no tenía lugar y por ende los impagos mensuales volvían a estar más presentes en los medios que la buena dinámica deportiva del grupo dirigido por Luis César.

En ese ‘juego’ volvió a meterse la familia Iniesta, que decidió dar su apoyo al otro candidato antes mencionado, el madrileño José Miguel Garrido. El ‘juego’ fue muy grande, hasta el punto que volvió a decretarse otra junta general de accionistas, para que esta vez Garrido y su apoyo (familia Iniesta) se hiciese con las riendas del club. Esperpéntico lo acaecido en este club de fútbol durante los meses de septiembre y octubre, donde todo parecía más ilusorio que real, y donde mientras, en el plano deportivo el equipo marchaba a las mil maravillas, con liderato incluido.

4Dejando de lado todos los asuntos extradeportivos, y con Garrido en la presidencia, el Alba volvería a seguir ganando sus encuentros, donde el juego seguía siendo de otra división y donde el resto de contrincantes tan solo podían ver como el Alba se llevaba siempre los tres puntos. Hombres como Rojas, Núñez, Indiano, Mario Ortiz, Rubén Cruz o Calle eran los auténticos amos del terreno, y hacían y deshacían con la pelota en sus pies.

Esto era visto por la afición, que tras lo vivido durante el verano poco más se podía esperar de un aficionado que apenas podía articular palabra sobre lo que en sus carnes había presenciado. El año acabó, como comenzamos el resumen; con derrotas (dos consecutivas, una de ellas ante el colista) y segundos en la clasificación. Pero como decimos, con sensaciones totalmente opuestas, y es que ahora hay ilusión de por medio, se cree en la presidencia y su consejo, y los jugadores están al día con el empresario Garrido a la cabeza.