Chus Sosa: tres categorías diferentes en siete meses

En el primer año con licencia senior, empezar en Tercera División hasta diciembre para pasar a preferente hasta enero y acabar siendo titular en el líder del grupo II de Segunda División B, esto es realizar un viaje exprés rumbo al sueño de ser futbolista profesional

Patricia Felipe twitter de @@PatriiFR @@PatriiFR

Sosa con la camiseta de la UD Las Palmas | Mario García

Sosa con la camiseta de la UD Las Palmas | Mario García

Este es el caso de Chus Sosa, nacido en Las Palmas de Gran Canaria el 5 de enero de 1994, él ha sido quien ha alcanzado este récord en los siete meses que llevamos de competición, que le han valido para hacerse con un hueco en el once inicial de un equipo con una grandísima competencia entre todos sus integrantes, quienes no sólo luchan por un puesto cada fin de semana, sino que tienen el mente el objetivo de lograr el ascenso al primer equipo, como ya consiguió el pasado mes de enero Héctor Figueroa.

Este verano y después de realizar una destacada actuación en el Juvenil División de Honor del conjunto amarillo, la entidad le ofrecía pasar a jugar en el Regional Preferente algo que el jugador puso en entredicho asegurando, “me merecía jugar en una división superior, después de la campaña que había realizado”. Llegados a este punto decidió hacer las maletas y dejar el club en el que llevaba desde los seis años.

Comenzó a jugar esta temporada con el Villa Santa Brígida, equipo de la Tercera División Canaria, hasta que el pasado mes de diciembre solicitó a las Palmas volver a la disciplina amarilla para jugar en el Regional C. Tras su vuelta y con la marcha del lanzaroteño Jordi Vidal al fútbol griego, Víctor Afonso lo solicitó para que subiera a entrenarse con el primer filial amarillo.

Tras dos semanas entrenando con las Palmas Atlético, logró hacerse un hueco en el once titular del conjunto amarillo del que no se ha movido en los últimos tres encuentros, cuajando actuaciones destacadas como el pasado fin de semana ante el Getafe B, donde no sólo le generó peligro a la defensa azulona sino que sacó de quicio a los jugadores, entrenador y aficionados rivales.

Chus, ya contaba con nociones de cómo era la categoría, pues con tan sólo 16 años estuvo doce meses en Pamplona, donde llegó a debutar en Segunda División B con el Osasuna Promesas.

Un futbolista con un enorme potencial que aporta entrega, velocidad y peligro en cada encuentro y que, en tan sólo siete meses ha pasado por tres categorías diferentes para acabar haciéndose con un puesto de titular en el líder del grupo II de Segunda División, un futbolista que tiene una meta clara “ser futbolista profesional”.